En medio del entierro de Ángel, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia que falleció en circunstancias aún bajo investigación, su padre rompió el silencio por primera vez frente a familiares y allegados. El hombre afirmó que la muerte de su hijo no fue por causas naturales, responsabilizó directamente a la madre del niño y también criticó el accionar de la Justicia y de las personas que rodeaban al menor. Mientras tanto, la investigación judicial sigue su curso para determinar con precisión qué pasó.
El caso, que sacude a Comodoro Rivadavia, se centra ahora en confirmar si el deceso estuvo vinculado a un paro cardiorrespiratorio o si hubo otros factores. En ese contexto de tensión y dolor, el padre aprovechó la despedida de su hijo para exponer públicamente sus sospechas y reclamos, tanto hacia la madre del chico como hacia quienes, según su versión, conocían situaciones de maltrato y no actuaron a tiempo.
Durante la ceremonia, en la que predominó el silencio y la conmoción, el hombre insistió en que había advertido en reiteradas oportunidades sobre lo que podía suceder con el menor. Sostuvo que nadie respondió a tiempo a sus llamados de atención y que, tras la muerte del niño, aparecieron testimonios que hablan de presuntos maltratos que no habrían sido denunciados antes.
El padre del nene de 4 años niega muerte natural y apunta a la madre
En su declaración frente a los presentes, el padre fue categórico al descartar que el nene de 4 años haya fallecido por una causa natural. “Lo mataron. Van a querer decir que fue muerte natural, pero yo ya había dicho que a mi hijo le iba a pasar algo con esta mujer (la madre)”, expresó, visiblemente afectado, durante la despedida en Comodoro Rivadavia.
El hombre aseguró que desde hace tiempo venía alertando sobre la situación del chico y que esas advertencias no fueron tomadas en cuenta. Según relató, reiteró varias veces sus preocupaciones: “Yo les dije: ‘A mi hijo le va a pasar algo con esa mujer, le va a pasar algo’. Y dicho y hecho”. Planteó que, pese a estos avisos, no se modificó el régimen de cuidado del menor.
En ese marco, el padre lanzó una frase que dejó en evidencia su bronca y frustración: “¿Qué querían? ¿Darme la tutela de mi hijo, pero muerto?”. De esta manera, cuestionó que no se hayan adoptado medidas antes del fallecimiento y apuntó contra quienes tenían intervención en la situación familiar del niño.
Más adelante, el hombre se refirió al estado de salud del chico antes de morir. Aseguró que el niño no tenía antecedentes médicos que justificaran una muerte súbita. “Mi hijo estaba sano. ¿Cómo me van a decir que fue una muerte natural? Esto lo mataron”, sostuvo, en línea con su postura de que la causa del deceso no se corresponde con una patología previa.
Críticas a allegados, dudas sobre el hallazgo y denuncias por la investigación
Además de las acusaciones hacia la madre, el padre de Ángel cargó contra personas cercanas al entorno del niño que, según su versión, habrían visto situaciones de maltrato. Cuestionó que esas presuntas agresiones no se denunciaran antes y que recién se comenzara a hablar del tema luego de la muerte del menor.
Sobre este punto, el hombre remarcó: “La gente tiene que hablar antes de que sucedan las cosas. Dicen que veían maltrato, pero por qué esperaron tanto. Si a mí no me hacían caso, a ellos les iban a hacer caso. Siempre hablan después de que la cosa ya sucedió”. Según explicó, se enteró después del fallecimiento de supuestas situaciones que, de haberse reportado, podrían haber activado intervenciones previas.
El padre también describió cómo se enteró de lo ocurrido y puso en duda el relato sobre el momento en que encontraron a Ángel. Contó que a la familia le informaron que “lo fueron a despertar y estaba orinado y no respondía”, pero inmediatamente expresó sus sospechas con una pregunta directa: “¿Cómo puede ser?”. Con esa frase, dejó planteadas sus dudas sobre las circunstancias previas a la internación del chico.
Señalamientos por la conducta de la madre y cuestionamientos a la Justicia
Otro punto central del testimonio fue el comportamiento de la madre en el hospital. El padre aseguró que ella se retiró del lugar y que no permaneció acompañando al nene en un momento que consideró clave. “Lo dejó ahí y se fue. Ni siquiera se quedó para el primer parte médico. Le tuvieron que avisar por teléfono”, detalló. De acuerdo con su versión, fueron otros familiares quienes se quedaron junto al menor mientras estuvo internado.
En paralelo, el hombre denunció supuestas irregularidades en la investigación y puso la mira en el entorno que tenía a cargo al niño. Afirmó que esas personas no contaban con custodia policial y que tuvieron margen para deshacerse de elementos que podrían ser útiles para la causa: “Ni siquiera tienen custodia, se pueden escapar. Mientras nosotros estábamos en el hospital, ellos estaban quemando cosas. Les dieron tiempo para que hagan desaparecer todo”, manifestó durante el velorio.
También cuestionó decisiones vinculadas a la situación judicial de la madre. Señaló que, según le informaron, se presentó documentación para evitar su detención y que esta habría sido aceptada de inmediato. “Al otro día de la muerte de mi hijo ya presentaron un papel para que ella no sea detenida y el juez lo firmó sin fijarse bien”, aseguró, en otra crítica directa al trámite del expediente.
El hombre cerró su testimonio reiterando su reclamo por avances en la causa y por eventuales sanciones a los responsables que puedan surgir de la investigación. Dijo que la madre del niño continúa en libertad mientras él atraviesa el duelo por la muerte de Ángel. La causa judicial sigue en marcha para establecer si el fallecimiento se debió a un paro cardiorrespiratorio u otra circunstancia, y el caso mantiene el impacto en Comodoro Rivadavia, acompañado por pedidos de esclarecimiento.
Fuente:Que Pasa Salta

