El Padre Guilherme, conocido como el cura DJ, se presentó en Argentina el sábado 18 de abril con un evento gratuito en Plaza de Mayo. El sacerdote portugués llevó una propuesta de música electrónica asociada al primer aniversario de la muerte del Papa Francisco y convocó al público con una mezcla de canciones, mensajes religiosos y referencias al pontífice argentino. Fue la primera visita de Guilherme Peixoto al país y su paso por Buenos Aires volvió a mostrar el formato con el que ganó visibilidad internacional, donde combina fe, tecno y una puesta pensada para los más jóvenes.
La actividad había sido anunciada como una jornada de encuentro y recordación de Jorge Bergoglio. En la previa, el religioso publicó en Instagram: “Será una noche de música, encuentro, gratitud por la vida y el mensaje de nuestro querido Papa argentino que siempre nos mostró la misericordia de Dios”. Esa línea marcó el tono de una presentación que, además de lo musical, estuvo enfocada en recuperar parte del mensaje que Francisco dejó durante su pontificado.
El Padre Guilherme y Argentina quedaron unidos en un show en Plaza de Mayo
La actuación del sábado 18 de abril en Plaza de Mayo fue el desembarco del Padre Guilherme en Argentina. El sacerdote, que en redes sociales es identificado como el cura DJ, llegó con una propuesta que mezcla música electrónica, sonidos de raíz sacra y frases vinculadas al universo católico.
El evento se desarrolló al aire libre y fue presentado como una convocatoria abierta. Según la difusión previa, la intención era reunir música, espiritualidad y memoria alrededor de la figura de Francisco, fallecido el 21 de abril del año pasado. Por eso, el recuerdo del Papa ocupó un lugar central durante la promoción de la actividad.
En la web de Miserando definieron esa presentación con una idea puntual: “Su propuesta no es solo estética: durante el evento retomará mensajes clave del Papa Francisco, convirtiendo la música en una experiencia espiritual, reflexiva y transformadora”. Así, la escala musical quedó acompañada por un contenido religioso que ya forma parte del perfil público del sacerdote portugués.
La figura internacional del cura DJ creció con una mezcla de fe, tecno y mensajes católicos
Guilherme Peixoto ya venía con recorrido antes de llegar a Buenos Aires. Su nombre tomó fuerza a nivel global en 2023, durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, cuando hizo bailar a más de un millón de personas antes de una misa. Desde entonces, su imagen quedó asociada a una forma poco común de vincular liturgia y electrónica.
Sin embargo, su historia dentro de la Iglesia empezó mucho antes. Fue ordenado sacerdote en 1999 y tuvo como primera tarea pastoral la de capellán castrense. En esa etapa estuvo destinado primero en Kosovo y después en Afganistán. Más tarde volvió a Portugal, donde profundizó su vínculo con la música y empezó a organizar espectáculos electrónicos con el objetivo de recaudar fondos para su iglesia y, al mismo tiempo, seguir con su tarea de evangelización.
De esa experiencia nació el formato conocido como “Hope Tour”, con el que después hizo giras por distintos lugares. La base de esa propuesta es llevar la fe a espacios que no suelen estar ligados a prácticas religiosas tradicionales, sobre todo entre públicos jóvenes que se mueven en festivales, recitales o boliches.
Las definiciones del sacerdote sobre inclusión dentro de la Iglesia estuvieron ligadas a Francisco
Durante la difusión de su paso por Argentina, el Padre Guilherme también habló sobre cómo entiende la apertura de la Iglesia. En una entrevista con TN, dijo: “Todos es todos, también un DJ”. Esa frase retomó una idea que Francisco había repetido en Lisboa con la consigna “Todos, todos, todos”, para insistir en una Iglesia sin puertas cerradas.
En la misma conversación, el sacerdote remarcó: “La Iglesia hoy está más preparada para todos y eso es por Francisco”. Luego agregó: “Siempre es un camino por hacer. Nunca es un camino terminado o definitivo, pero después de Francisco, ya no se retrocede”. Esas declaraciones aparecieron en la previa de un show que, desde su anuncio, fue vinculado con el legado del Papa argentino.
En otra entrevista, con el podcast Desde la Fe, explicó con más detalle qué buscaba transmitir en sus presentaciones: “Procuro que los jóvenes, que quienes disfrutan de la música electrónica, no dejen de ser cristianos, estén donde estén. Si están en un festival, si están en un club, también son cristianos. Y la fe no es algo para poner en duda o en cuestión, sino que vamos a vivir la fe de una forma alegre y donde sea que estemos. Es importante que los jóvenes sean capaces de sentir esto y de hablar de Cristo y de su fe”.

