Sabrina Gerez volvió a denunciar públicamente a Pablo Rangeón, condenado a 7 años de prisión, y sostuvo que el exproductor salteño seguiría hostigando a víctimas mientras permanece en la cárcel de Villa Las Rosas. Según afirmó en declaraciones a Aries este jueves 30 de abril, ya hizo nuevas presentaciones judiciales por mensajes, publicaciones y movimientos en redes sociales que, de acuerdo con su relato, buscan intimidarla a ella y a la abogada querellante. También aseguró que desde cuentas anónimas se difundieron denuncias junto con nombres, direcciones y teléfonos.
La mujer, que fue la primera denunciante pública en la causa contra Rangeón, señaló que el acoso no se detuvo desde que decidió exponer lo que había vivido. En ese marco, remarcó que siente temor aun con el condenado detenido. Además, indicó que la pena ya fue confirmada en instancias posteriores, aunque todavía deben revisarse otros tramos del expediente vinculados con denuncias que no llegaron a condena.
Las víctimas denunciaron nuevos hechos de hostigamiento
Gerez afirmó que, pese a que Pablo Rangeón está alojado en la Unidad Carcelaria de Villa Las Rosas desde su condena en 2022, seguirían apareciendo perfiles y cuentas desde donde se envían mensajes o se publican contenidos dirigidos a quienes lo denunciaron. Según explicó, por esa situación ya se realizaron nuevas presentaciones ante la Justicia.
En su testimonio, sostuvo que el condenado mantiene un comportamiento persistente hacia ella y hacia la abogada que representó a varias víctimas. “Desde que se enteró de que yo lo había denunciado, nunca paró de hostigarme”, afirmó Gerez. También dijo que esa conducta se repite con pedidos de contacto y mensajes que luego son eliminados.
Entre los episodios más recientes, mencionó una publicación en la que, según denunció, se expusieron documentos vinculados a las causas junto con información privada. “La última publicación que hizo fue subir nuestras denuncias con nuestros nombres, direcciones y teléfonos”, aseguró.
La cárcel no frenó, según la denuncia, el contacto por redes
La denunciante sostuvo que el punto más delicado del caso es que una persona ya condenada y detenida todavía tendría forma de continuar con el amedrentamiento. En ese sentido, indicó que recibe movimientos en redes que interpreta como una forma de hacerle saber que sigue presente.
“Me manda solicitudes, mensajes y después los borra. Me quiere hacer saber que está presente todo el tiempo”, denunció. Además, dijo que el miedo continúa sin cambios por la situación actual de detención. “Siento miedo con él dentro o fuera de la cárcel”, expresó.
Gerez también recordó que, una vez conocida la condena, Rangeón protagonizó un episodio en tribunales en el que insultó públicamente a las denunciantes. Ese antecedente, según planteó, forma parte de una conducta de intimidación que no se habría interrumpido.
Cómo comenzó la causa contra Pablo Rangeón
La mujer contó que su exposición pública empezó cuando decidió relatar en redes sociales lo que había atravesado, sin imaginar la repercusión que eso iba a tener. A partir de esa publicación, dijo, comenzaron a llegarle mensajes de otras personas que aseguraban haber vivido situaciones similares.
“Recibí un mensaje a la media hora de una chica que me dijo que había sufrido un abuso de parte de él. Después otro y otro. Llegaron unas 500 personas, no solamente mujeres”, relató. Según agregó, entre esos testimonios aparecían referencias a abusos, humillaciones, amenazas y maltratos.
Sobre el estado del expediente, Gerez indicó que la condena a 7 años fue ratificada en instancias posteriores. A la vez, explicó que se ordenó revisar con mayor profundidad otras denuncias que no derivaron en condena, con perspectiva de género y contemplando al conjunto de las víctimas.

