La definición de la sede de la Finalissima entre la Selección argentina y España quedó en pausa, y Pablo Aimar dejó clara la postura del cuerpo técnico mientras Conmebol y UEFA negocian con Qatar. El partido está programado para el 27 de marzo en el estadio de Lusail, pero el conflicto bélico en Medio Oriente encendió las alarmas y abrió el interrogante sobre si la Finalissima podrá jugarse allí. La decisión final, según se adelantó, quedará en manos de las conversaciones entre las entidades del fútbol y las autoridades qataríes de seguridad.
Pablo Aimar pidió que la Finalissima se juegue en un lugar seguro
En la presentación de la plataforma LPF Play, donde participó como invitado, Pablo Aimar fue consultado específicamente por la Finalissima ante España y no esquivó el tema. El ayudante de campo de Lionel Scaloni remarcó que el plantel está atento a lo que resuelvan Conmebol y UEFA respecto a la sede del cruce definitorio.
“No sabemos dónde se jugará todavía, ojalá sea en un lugar seguro. Será lindo jugarla, siempre que se pueda”, respondió Aimar al ser preguntado por el futuro de la Finalissima. De esa manera, dejó en claro que la prioridad para el seleccionado es contar con garantías plenas antes de viajar al escenario del encuentro.
En este contexto, la Selección argentina aguarda novedades mientras continúa con su planificación deportiva. Por ahora, el calendario mantiene el partido previsto para el 27 de marzo en Lusail, pero la continuidad de esa sede dependerá de las próximas reuniones entre las organizaciones internacionales y los encargados de la seguridad en Qatar.
Conmebol, UEFA y Qatar definen si se mantiene Lusail como sede
La Finalissima entre Argentina y España, pautada en principio para el estadio de Lusail, quedó condicionada por la escalada de violencia que involucra a Estados Unidos e Israel con Irán en la región de Medio Oriente. Debido a este escenario, las partes optaron por volver a revisar el plan original y reabrir la discusión sobre la sede.
En las próximas horas, Conmebol y UEFA tendrán una reunión clave con autoridades de Qatar para evaluar si se mantienen las condiciones para recibir al público y a las delegaciones nacionales. De ese encuentro saldrá la confirmación o el cambio de sede, siempre con el foco puesto en las cuestiones de seguridad.
Por el momento no trascendieron alternativas oficiales para reemplazar a Lusail, ya que primero se espera el resultado del diálogo con el país anfitrión. Una vez que haya una definición, las federaciones involucradas deberán ajustar la logística de viajes, entrenamientos y alojamiento de las selecciones.
El desafío deportivo que marcó Aimar para la Selección
Más allá de la incertidumbre por la Finalissima, Pablo Aimar también se refirió al momento futbolístico de la Selección argentina y al desafío que representa sostener el nivel rumbo al próximo Mundial. El exvolante hizo hincapié en que el grupo no puede aflojar después de los títulos recientes y señaló que el objetivo sigue siendo competir al máximo.
Aimar explicó que el trabajo diario apunta a “renovar la motivación” dentro del plantel y advirtió que todavía queda un camino largo por recorrer. “Falta todavía”, remarcó, para luego recordar que “hay partidos, hay ligas, hay un montón de cuestiones que van sucediendo minuto a minuto en el fútbol”. Con ese panorama, el cuerpo técnico espera la decisión sobre la sede mientras continúa con la preparación del equipo.

Pablo Aimar habló sobre la Finalissima ante España y la posible mudanza de la sede en Qatar
