Las ofertas en ropa no están alcanzando para cambiar el panorama comercial en Salta. En medio de la crisis y con la llegada de los días más fríos, negocios del centro señalaron que hay movimiento en los locales, aunque eso no se traduce en ventas firmes. La escena se repite: clientes que entran, miran precios, preguntan por descuentos, consultan cuotas o pago en efectivo y, sin embargo, se van sin comprar. El relevamiento también mostró diferencias marcadas entre los valores de comercios tradicionales y los de outlets o puntos de venta mayorista.
En el microcentro salteño, la demanda está concentrada sobre todo en prendas de abrigo. Camperas, buzos, sweaters y pantalones frisados aparecen entre los artículos más buscados por quienes recorren las peatonales y calles cercanas. Aun así, varios comerciantes coinciden en que el consumo sigue retraído y que las promociones, por ahora, no alcanzan para empujar con fuerza la actividad.
Las ofertas de ropa no logran sacar al centro de Salta de la quietud
En distintos locales relevados se observaron promociones por cantidad y precios rebajados para tentar a los compradores. Sin embargo, el flujo de consultas no está acompañado por el cierre de operaciones. Aunque hay interés, la decisión final de compra se sigue postergando.
Sobre peatonal Florida, por ejemplo, un comercio ofrecía camperas de algodón a $30.000 o dos por $50.000. En ese mismo local también se promocionaban buzos a $15.000 o tres por $30.000. Pese a esas condiciones, desde el negocio reconocieron que el movimiento continúa siendo bajo.
Lucien, trabajadora del local, dijo en diálogo con N&N por Aries: “Estamos remándola como todos. Pensábamos que a principio de mes iba a haber ventas, pero está muy tranquilo”. La empleada describió además que muchas personas consultan precios y formas de pago, aunque esa recorrida no siempre termina en una compra.
La crisis se siente en los bolsillos y cambia la forma de comprar ropa
Según lo relevado, una de las conductas más repetidas entre los clientes tiene que ver con la comparación. Antes de decidir, preguntan si hay descuento por pago en efectivo, si se puede financiar o si existe alguna promoción adicional. Pero incluso con esas alternativas, el gasto se analiza mucho más que antes.
La misma trabajadora explicó que la cautela es cada vez más visible. “La gente no quiere arriesgarse a comprar cosas; piensa si compra mercadería, ropa o paga un alquiler”, sostuvo. Esa frase resume la situación que atraviesan muchos consumidores en el centro salteño.
En ese contexto, la diferencia de precios entre formatos comerciales también pesa. Mientras en negocios tradicionales las camperas cuestan entre $70.000 y $90.000 y los buzos van de $30.000 a $50.000, en outlets o venta mayorista aparecen alternativas más económicas, con camperas desde $20.000, $30.000 o $50.000, además de camisetas y sweaters desde $5.000.
En Salta crecen las consultas por abrigo y también los carteles de liquidación
La búsqueda actual está enfocada casi por completo en prendas para el frío. Además de camperas, sweaters y buzos, también hay consultas por pantalones frisados y por ropa de trabajo. En este último rubro figuran bombachas de grafa, botines, camisas y pantalones cargo, con precios que, según la calidad de la tela, se ubican entre $40.000 y $55.000.
Al mismo tiempo, el relevamiento dejó otra postal del centro: en varios locales aparecieron carteles de liquidación, alquiler o venta de fondo de comercio, incluso en zonas de mucho paso como las peatonales y calles próximas a bancos. Desde uno de los negocios consultados señalaron que la tienda original tiene unos 65 años y que el outlet funciona desde hace aproximadamente 10 años.
En ese comercio remarcaron que ya atravesaron otras crisis, aunque advirtieron preocupación por la caída del movimiento. Dentro del sector mantienen expectativas puestas en el avance de la temporada fría, pero hasta ahora las promociones 2×1, 3×1 y otras ofertas no lograron revertir la cautela de los compradores salteños.

