Odontólogos salteños cuestionan tener que sacar fotos de la boca de sus pacientes y alertan por la privacidad

Profesionales de la odontología en Salta reclaman cambios al IPS por el uso de fotos de la boca en auditorías y por aranceles atrasados y pagos demorados.

El reclamo de los odontólogos de Salta contra el Instituto Provincial de Salud se intensificó esta semana por la exigencia de enviar fotos de la boca de los pacientes, incluso de menores, como condición para aprobar algunos tratamientos. Las entidades que nuclean a los profesionales objetan el uso de estas fotografías por motivos de privacidad, señalan que el trámite es engorroso y advierten que, si no hay cambios, podrían acudir a instancias institucionales o judiciales. Además, denuncian una fuerte crisis en la relación prestacional con el IPS por aranceles atrasados y pagos demorados.

Odontólogos apuntan al uso de fotos de la boca y al impacto en la privacidad

El eje del conflicto es el sistema de auditoría del IPS, que les pide a los odontólogos que, antes de autorizar determinadas prácticas, carguen y envíen fotografías claras de la boca de los pacientes. Este mecanismo se aplica tanto a adultos como a chicos y, según explican desde el sector, se volvió requisito casi obligatorio con el paso del tiempo.

La presidenta del Colegio de Odontólogos de Salta, Jorgelina Ojeda, planteó que el uso de estas fotos va más allá de un simple paso administrativo y toca un punto sensible: la intimidad. En declaraciones radiales, remarcó que “las fotografías de las bocas de las personas son como fotos íntimas, que no deberían ser compartidas ni de adultos ni de niños”, dejando en claro la postura crítica del colegio frente a este tipo de pedidos.

Según Ojeda, el malestar no es solo ético, sino también comparativo. La dirigente sostuvo que hay “una discriminación muy grande contra los odontólogos” porque, en otras especialidades, no se exige algo similar. A modo de ejemplo, señaló que nadie que va a un médico por un lunar debe mandar fotos del antes y el después para que le aprueben una práctica, mientras que en odontología sí se piden estas imágenes de la boca.

Otro punto observado por el Colegio es el recorrido interno que siguen esas fotos una vez enviadas. Ojeda indicó que “lo primero que ve las fotos es un administrativo, antes de que las vea un odontólogo”, lo que, según la conducción del organismo profesional, altera el criterio habitual de que sea un especialista quien defina la pertinencia de la prestación.

Un sistema nacido en pandemia, sin antecedentes y con trabas en la atención diaria

Las entidades profesionales recuerdan que el pedido de fotos de la boca surgió en plena pandemia, como un intento de hacer auditorías a distancia y reducir la circulación de gente, pero remarcan que, a casi seis años de su implementación, el mecanismo se sostuvo y se volvió un filtro previo para el acceso a la atención. El reclamo actual apunta, justamente, a revisar ese uso y acotarlo.

La Asociación Odontológica Salteña también se plantó frente a este esquema. Su presidenta, Claudia Tejerina, advirtió que la modalidad de enviar fotografías no se replica en otras coberturas médicas del país. Aseguró que “no hay ninguna obra social provincial ni nacional en Argentina que pida este tipo de fotografía para hacer una auditoría”, por lo que consideran que el requerimiento del IPS es excepcional y sin antecedente similar.

Tejerina agregó además que el sistema suma una fuerte carga de trabajo extra para los consultorios. Detalló que el trámite administrativo para reunir, sacar y subir las fotos de la boca puede demandar entre 15 y 20 minutos por paciente, tiempo que se suma a la atención clínica y que complica la organización diaria, sobre todo en horarios de mucha demanda.

En la práctica, los odontólogos señalan que hay situaciones en las que, directamente, resulta muy difícil o imposible cumplir con el procedimiento. Ojeda comentó que algunos padres se niegan a que se fotografíe a sus hijos en primer plano dentro de la boca y que, en personas con discapacidad o con determinadas condiciones, lograr esas imágenes puede ser inviable. En esos casos, advierten que la exigencia de fotos choca con la realidad del consultorio y termina condicionando la atención.

Crisis prestacional, aranceles desactualizados y pagos demorados

Paralelamente al cuestionamiento por las fotos y la privacidad, el Colegio de Odontólogos habló de una “crisis prestacional” en su vínculo con el IPS. Según lo expuesto por Ojeda, los aranceles que perciben por las prácticas odontológicas están desactualizados y, además, los pagos llegan con fuertes demoras, lo que golpea la economía de los consultorios.

La dirigente explicó que las prestaciones se facturan en la actualidad para cobrarse, en el mejor de los casos, recién a los 60 días. Si a esto se suma un eventual retraso del instituto, el impacto se agrava: “Facturamos hoy para cobrar a 60 días y, si el IPS se atrasa, una práctica en seis meses no vale nada”, resumió, aludiendo a la pérdida de valor de los honorarios en un contexto inflacionario.

Otro punto bajo la lupa es el esquema de “garantías” sobre los tratamientos, por el cual los odontólogos pueden quedar comprometidos económicamente aun después de haber realizado la práctica. Ojeda sostuvo que este sistema no se aplica del mismo modo a otros profesionales de la salud y recordó que, en ese ámbito, “a los profesionales de la salud no se les descuenta, es una ley de medios, no de resultados”. Con este planteo, el Colegio busca que se revisen las condiciones que rigen hoy para la odontología.

En cuanto al diálogo con el organismo, Tejerina comentó que tanto el Colegio de Odontólogos como la Asociación Odontológica ya presentaron notas formales al IPS detallando sus objeciones sobre las fotos de la boca, la privacidad y la situación prestacional. Según relató, en esas conversaciones el Instituto Provincial de Salud habría mostrado disposición a limitar el uso de fotografías a situaciones excepcionales. “Si el IPS lo soluciona, no tenemos por qué ir a la justicia”, indicó, aunque aclaró que continúa pendiente el debate por la actualización de honorarios, que, según dijo, no se modifican desde julio del año pasado.

Consultadas por el diario El Tribuno sobre el pedido puntual de registrar imágenes de la boca de chicos, autoridades del Instituto Provincial de Salud explicaron que ese requerimiento integra un paquete más amplio de puntos planteados en la última reunión con los odontólogos. Indicaron que “eso está entre una serie de requerimientos que nos hicieron en la última reunión, todavía no se definió pero seguramente durante la jornada de hoy tomará una decisión”.

En paralelo a este conflicto, la conducción del IPS mantuvo encuentros con otros colegios profesionales. El presidente del Instituto Provincial de Salud de Salta, Martín Baccaro, recibió a la presidenta del Colegio de Psicólogos de Salta, Gisela Pedersen, en una reunión de trabajo orientada a fortalecer el vínculo institucional y abordar temas administrativos pendientes.

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