La directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, María del Pilar González Sastre, se pronunció después de la media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto que plantea cambios sobre ese organismo y también sobre el Comité Provincial de Prevención de la Tortura. En ese marco, remarcó que el Observatorio de Violencia contra las Mujeres debe conservar su independencia institucional. Además, explicó que la función del ente no se limita a recibir denuncias ni a elaborar estadísticas, sino que también incluye seguimiento, análisis y recomendaciones.
Durante una entrevista con Aries, la directora señaló que uno de los puntos discutidos en el tratamiento legislativo contemplaba modificar la autonomía del organismo. Según indicó, desde el Observatorio sostuvieron la necesidad de que siga siendo un ente autónomo y autárquico, ya que su tarea de monitoreo requiere independencia para funcionar. También cuestionó la posibilidad de que las directoras pasen a desempeñarse ad honorem.
González Sastre también detalló cómo está compuesto el organismo, destacó que las directoras acceden a sus cargos mediante concursos públicos y vinculó la continuidad de estas herramientas con la magnitud de los casos registrados en la provincia. En ese sentido, afirmó: “Esto no es una moda. El 28% de las denuncias que se realizan en la provincia corresponden a violencia familiar y de género”.
La directora defendió la independencia del ente
Tras el avance del proyecto en Diputados, González Sastre sostuvo que el eje principal de la postura del organismo fue resguardar su capacidad de trabajo sin interferencias. Según expresó, durante el debate legislativo se insistió en que el Observatorio debe continuar con autonomía y autarquía, tal como funciona hasta ahora.
La directora explicó que uno de los cambios planteados dentro de la iniciativa apuntaba no solo a que las directoras cumplieran tareas ad honorem, sino también a quitar esa condición institucional. Sobre ese punto, afirmó: “El organismo tiene que ser autónomo y autárquico, defendimos eso dentro del proyecto porque una de las modificaciones planteaba no solo que las directoras trabajáramos ad honorem, sino además quitar esta autonomía”.
Luego agregó: “Nos parece indispensable que organismos que monitorean y recomiendan puedan trabajar con independencia”. De esa manera, fijó la posición del Observatorio frente a las modificaciones que se discuten en la Legislatura.
Qué tareas cumple el organismo y por qué la directora pidió que se conozca su trabajo
González Sastre remarcó que el Observatorio fue creado en un contexto de emergencia por violencia de género. Por eso, señaló que su intervención va más allá de la recepción de denuncias o de la producción de números sobre la problemática, ya que también realiza análisis sobre los casos, seguimiento de situaciones y recomendaciones a distintas instituciones.
En esa misma línea, consideró que la discusión legislativa sirvió para visibilizar el funcionamiento interno del organismo. Según precisó, el equipo está integrado por ocho personas del área técnica, además de las directoras, lo que muestra una estructura de trabajo que abarca varias tareas específicas.
También planteó que la ciudadanía debe conocer de qué manera se eligen las autoridades. Al respecto, sostuvo: “Me parece importante que la población sepa que los concursos de las tres directoras son concursos públicos, uno se preparó, gastó en capacitación y tiempo”.
El dato que expuso sobre las denuncias en la provincia
Al referirse a la situación que aborda el organismo, la directora marcó que se trata de una problemática que necesita continuidad en las políticas públicas y presencia territorial de organismos activos. En ese punto, vinculó esa necesidad con los registros que existen en la provincia.
Sobre ese aspecto, afirmó: “Esto no es una moda. El 28% de las denuncias que se realizan en la provincia corresponden a violencia familiar y de género”. La declaración fue realizada luego de la media sanción del proyecto en la Cámara de Diputados.

