Benjamin Netanyahu afirmó antes de viajar a Estados Unidos que comparte con Donald Trump “los mismos objetivos respecto a Irán” y volvió a poner el foco en el programa nuclear de Teherán. La definición apareció mientras todavía no hay una fecha confirmada para el encuentro entre ambos en la Casa Blanca. Según la oficina del primer ministro israelí, la reunión sigue prevista para los próximos días, aunque un funcionario israelí citado por Axios señaló que podría demorarse por la agenda internacional del presidente norteamericano, que tiene programado un viaje a Turquía por la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio.
El jefe de gobierno israelí planteó que su diálogo con Washington se apoya en una meta compartida: impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Al mismo tiempo, marcó una diferencia sobre el camino para llegar a ese resultado, ya que sostuvo que Trump apuesta a que la presión combinada entre Estados Unidos e Israel abra margen para una negociación con Teherán.
Las declaraciones llegaron en un momento de fuerte tensión en Medio Oriente, con dudas sobre el rumbo de los contactos entre Washington y Teherán, movimientos militares en la región y una visita a Estados Unidos que todavía espera definiciones concretas. En ese marco, Netanyahu evitó anticipar un juicio sobre las conversaciones en marcha y dejó su postura resumida en una frase: “Con acuerdo o sin acuerdo, mientras yo sea primer ministro, Irán no tendrá armas nucleares”.
Netanyahu volvió a ubicar a Irán en el centro de su mensaje antes del viaje
Antes de partir, Netanyahu insistió en que la coincidencia con Trump sigue intacta. La declaración no fue menor, porque apareció cuando todavía no se conoce el día exacto de la reunión en Washington. Desde su oficina indicaron que ambos mandatarios mantienen la intención de verse “pronto” en territorio estadounidense, aunque por ahora no hubo confirmación oficial de fecha.
La posible demora, según publicó Axios al citar a un funcionario israelí, estaría vinculada con la actividad internacional de Trump. El presidente norteamericano tiene prevista su participación en Turquía por la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio, y eso podría modificar el calendario de la Casa Blanca para recibir al primer ministro israelí.
En este escenario, Netanyahu buscó dejar en claro que la cuestión iraní será uno de los ejes de la conversación. Según explicó en una entrevista con Fox News, lo que pretende junto con Estados Unidos es que Teherán abandone cualquier capacidad de producir armamento nuclear. “Queremos ver a Irán renunciar a su programa de armas nucleares. Queremos que el material nuclear enriquecido sea retirado. Queremos que los sitios de enriquecimiento sean desmantelados. Tenemos otros objetivos comunes”, declaró.
Ese planteo se dio, además, en un momento sensible para la región. A la par de las negociaciones y las dudas sobre su resultado, continúan las tensiones abiertas por la ofensiva militar israelí contra Hezbollah en el Líbano y por las maniobras iraníes, una combinación que mantiene la preocupación en Washington por la estabilidad de Medio Oriente.
Trump aparece como socio clave, aunque con un enfoque distinto sobre los objetivos
Si bien Netanyahu remarcó su coincidencia estratégica con Trump, también dejó ver una diferencia en el método. El primer ministro sostuvo que el presidente estadounidense cree que la presión ejercida por los dos países puede derivar en resultados a través de la vía negociadora. En otras palabras, el objetivo sería el mismo, pero el camino todavía está en discusión.
Sobre ese punto, Netanyahu expresó: “El presidente Trump cree que, tras la presión combinada de e sobre Irán, las negociaciones pueden lograr estos objetivos. Respetamos ese enfoque y espero que tenga éxito”. Con esa frase, buscó respaldar la postura de Washington sin abandonar la advertencia central que viene repitiendo sobre el programa nuclear iraní.
Luego reforzó esa línea con otra definición tajante: “Con acuerdo o sin acuerdo, mientras yo sea primer ministro, Irán no tendrá armas nucleares”. La frase condensó la posición pública del gobierno israelí en medio de las conversaciones entre Estados Unidos y Teherán, que siguen bajo observación tanto por su posible alcance como por los cuestionamientos que surgieron dentro de Israel.
Cuando le preguntaron por esas tratativas y por las críticas de sectores que consideran que un acuerdo podría terminar fortaleciendo al régimen iraní, el primer ministro evitó adelantar conclusiones. Su respuesta fue breve y directa: “Las negociaciones no han terminado y las juzgaré cuando concluyan”.
La reunión en la Casa Blanca sigue sin fecha mientras crece la tensión regional
La futura cita entre Netanyahu y Trump se cruza con un contexto más amplio, marcado por los choques en Medio Oriente y por el impacto que esa situación puede tener sobre cualquier intento de entendimiento con Irán. En esa misma atmósfera se ubicó también la reciente ofensiva de Israel contra posiciones iraníes, un elemento que sumó presión a un tablero ya cargado.
En los últimos años, el vínculo entre Netanyahu y Trump ocupó un lugar importante en la política exterior israelí. Aunque el presidente estadounidense definió la relación con el primer ministro como sólida, también aclaró que “él sabe quién es el jefe”, una frase con la que dejó expuesto el peso que busca mantener la diplomacia de Estados Unidos en la región.
Antes de viajar, Netanyahu también difundió un mensaje por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. En ese video, publicado en sus redes sociales, remarcó la alianza entre los dos países y habló de valores compartidos. “Puede que vivamos en continentes diferentes, pero hay un lazo fuerte entre nosotros porque compartimos un destino. Sabemos que la libertad nunca es barata. Debe adquirirse constantemente. Debe defenderse constantemente”, expresó.
En esa misma intervención recordó la Operación Jonathan, ocurrida hace 50 años en Entebbe, Uganda. “Más de 100 rehenes inocentes regresaron vivos a casa gracias a nuestros valientes soldados. Un comandante no volvió, mi hermano Yoni. Entregó su vida para que otros pudieran vivir”, relató.
El frente diplomático sumó gestos hacia Estados Unidos en medio del conflicto con Irán
Ese mensaje de Netanyahu coincidió con otro momento de alta tensión regional. Según el texto original, el período estuvo atravesado por el funeral público del fallecido líder supremo iraní Ali Khamenei, abatido en febrero por un ataque conjunto entre EEUU e Israel, y por consignas hostiles contra Estados Unidos difundidas por sectores alineados con Teherán.
Frente a ese escenario, Netanyahu lanzó una advertencia política con fuerte tono confrontativo. “los tiranos a los que nos enfrentamos gritan ‘Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel’. Piensan que la libertad es débil. Piensan que las democracias son débiles. Se equivocan respecto a nuestras dos democracias porque cuando están juntos, la libertad es más fuerte. Juntos defendemos la libertad, juntos defendemos nuestra civilización común. Juntos, con la ayuda de Dios, la libertad triunfará sobre la tiranía”.
La reacción vinculada a Estados Unidos no quedó solamente en las palabras del primer ministro. De acuerdo con el texto original, el presidente de Israel, Isaac Herzog, visitó la embajada norteamericana en Jerusalén y entregó una carta de felicitación a Trump por el aniversario de la independencia estadounidense.
De manera paralela, también hubo un gesto desde el Líbano. El presidente Joseph Aoun envió un mensaje de respaldo a Estados Unidos y pidió profundizar la cooperación en seguridad regional. Mientras tanto, la reunión entre Netanyahu y Trump seguía pendiente de confirmación, con la previsión de que pueda concretarse en los próximos días en la Casa Blanca.

