Una nena de 6 años que había sido reportada como desaparecida el sábado a la mañana en el paraje Las Vertientes, cerca de La Unión, fue localizada con vida tras más de 24 horas de rastrillajes continuos. Participaron fuerzas de seguridad, familiares, vecinos y baqueanos, que recorrieron a pie y a caballo una amplia zona rural hasta hallarla el domingo por la tarde. La menor recibió atención médica inmediata y quedó en observación, aunque su estado general fue calificado como estable.
Una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a los vecinos de una zona rural de Rivadavia terminó con un resultado esperado: la aparición con vida de una nena de 6 años que había sido denunciada como desaparecida en el paraje Las Vertientes, a unos 30 kilómetros de La Unión. La menor había sido vista por última vez el sábado alrededor de las 11 de la mañana y recién fue localizada el domingo por la tarde, luego de más de un día entero de rastrillajes sin pausa.
Según informaron fuentes ligadas al operativo, la chiquita fue encontrada en buen estado general, sin lesiones graves visibles, aunque igualmente fue asistida de inmediato por personal de salud que se trasladó al lugar. Después de una primera revisión, se resolvió que quedara en observación para un control más detallado, medida habitual en este tipo de casos para descartar cualquier complicación.
El caso volvió a poner en primer plano las dificultades propias de los parajes rurales salteños, donde las grandes distancias, los caminos de tierra y la falta de comunicaciones estables complican cualquier búsqueda de una persona desaparecida. En zonas como Las Vertientes y alrededores, la población se reparte en fincas y puestos alejados unos de otros, por lo que los rastrillajes suelen hacerse a pie o a caballo, apoyándose mucho en el conocimiento del terreno que tienen los baqueanos.
Amplio operativo rural para hallar a la nena desaparecida
La alerta se activó cuando familiares de la menor advirtieron que no regresaba y que nadie más del paraje la había visto después de las 11 del sábado. A partir de esa situación se dio aviso a las fuerzas de seguridad, que organizaron un dispositivo de búsqueda especialmente pensado para la zona de monte bajo y caminos rurales que rodean a Las Vertientes. Desde ese momento se desplegaron rastrillajes continuos hasta que la niña fue ubicada con vida.
La coordinación incluyó a efectivos policiales, personal preparado para trabajos en áreas rurales, vecinos del lugar y baqueanos que conocen bien los senderos y picadas de la zona. Estos últimos fueron clave para marcar posibles recorridos de la menor y orientar a los grupos de búsqueda hacia los sectores donde podría haberse dirigido, considerando la geografía del paraje y los hábitos cotidianos de las familias que viven allí.
Mientras se desarrollaba el operativo, los distintos grupos revisaron campos, márgenes de caminos y zonas de pastizales, repitiendo recorridos en varias oportunidades. Las tareas se extendieron durante la noche y continuaron el domingo, con relevos entre los equipos para que el rastrillaje no se detuviera. Este tipo de despliegue es habitual en áreas alejadas de los centros urbanos, donde muchas veces no se dispone de recursos tecnológicos avanzados y se prioriza el trabajo cuerpo a cuerpo sobre el terreno.
Voceros vinculados al procedimiento señalaron que el objetivo principal fue siempre dar con la niña con vida y que por esa razón se mantuvo el ritmo de trabajo, más allá del cansancio que empezaba a sentirse entre quienes recorrían los alrededores de Las Vertientes. Finalmente, la constancia dio resultado y el hallazgo se produjo el domingo por la tarde, confirmándose de inmediato que se trataba de la menor buscada.
Estado de salud de la niña y pasos posteriores al hallazgo
Una vez confirmada la aparición de la nena que había sido reportada como desaparecida, personal médico intervino de inmediato en el lugar del encuentro. Los profesionales realizaron una primera evaluación general, verificando signos vitales, nivel de hidratación y posibles heridas. Esa revisión inicial permitió establecer que la niña se encontraba estable, aunque igualmente se dispuso que fuera trasladada para controles más completos.
Fuentes sanitarias explicaron que, en situaciones donde menores pasan varias horas a la intemperie, es necesario observarlos durante un tiempo prudencial para descartar problemas derivados de la exposición al sol, al frío nocturno o a la falta de alimentación adecuada. Por eso la niña quedó en observación, medida que busca garantizar un seguimiento cercano de su estado físico y emocional.
Además de los controles clínicos básicos, el equipo de salud tiene previsto realizar estudios complementarios si lo considera necesario, en función de la evolución de la menor. En estos procedimientos también suele intervenir personal especializado en la atención de niños, con el objetivo de registrar cualquier señal que requiera acompañamiento posterior, más allá del cuadro inicial favorable.
En paralelo, las autoridades continúan con las actuaciones de rutina para dejar documentadas las circunstancias en las que la nena fue hallada y el modo en que se desarrolló el operativo. Estos pasos administrativos son habituales cada vez que se registra la búsqueda de una persona desaparecida, tanto en áreas rurales como en sectores urbanos, y permiten dejar asentadas todas las intervenciones realizadas.
La union y las vertientes: rastrillaje en una zona aislada
El paraje Las Vertientes, donde se perdió el rastro de la niña, se encuentra a unos 30 kilómetros de La Unión, una localidad del interior provincial rodeada de fincas, montes y caminos de tierra. La distancia entre las viviendas y la falta de servicios constantes vuelven más complejas las tareas de búsqueda, especialmente cuando se trata de menores de edad.
En este caso, la combinación del trabajo de las fuerzas de seguridad con la participación de vecinos y baqueanos permitió cubrir un radio amplio alrededor de Las Vertientes, pese a las dificultades propias del terreno. Tras la localización de la nena, las autoridades concluyeron el operativo de rastrillaje y se enfocaron en las tareas médicas y administrativas posteriores al hallazgo.

