Niña atropellada en B° 20 de Junio recibió el alta pero su familia sigue en alerta

Una niña fue atropellada por un automovilista alcoholizado en barrio Ampliación 20 de Junio y, tras pasar por el Hospital Materno Infantil, recibió el alta médica. Aunque la menor ya volvió a su casa, sus familiares de Salta capital continúan en alerta por los dolores y golpes que ella sigue manifestando, y evalúan nuevos estudios mientras avanza la causa por el siniestro vial.

Una niña fue atropellada en el barrio Ampliación 20 de Junio por un conductor que, según señalaron sus familiares, manejaba en estado de ebriedad. El hecho derivó en su internación en el Hospital Materno Infantil, donde finalmente le dieron el alta y pudo regresar a su vivienda, aunque su entorno cercano no oculta la preocupación por los dolores que la pequeña sigue sufriendo en distintas partes del cuerpo. La familia analiza cómo continuar con los controles médicos y también mantiene activo el reclamo de justicia por lo ocurrido en esta zona de Salta capital.

El siniestro vial dejó en shock a todo el barrio, ya que al momento en que la niña fue atropellada había otra menor a su lado, que alcanzó a correrse a tiempo. En cambio, la víctima, identificada como Keila, terminó debajo del vehículo y tuvo que ser derivada de urgencia al Materno Infantil, donde se le realizaron estudios para descartar lesiones de mayor gravedad.

Si bien los médicos resolvieron darle el alta y permitir su regreso al hogar, su mamá sostiene que la recuperación viene siendo lenta y que la niña se queja de manera permanente por los golpes, en especial por el dolor de cabeza, lo que obliga a la familia a evaluar la posibilidad de nuevas consultas y estudios complementarios.

Conductor alcoholizado y una menor atropellada en plena calle

De acuerdo al relato de la familia, la tarde del siniestro dos niñas se encontraban en la calle del barrio Ampliación 20 de Junio cuando un auto apareció y una de las pequeñas logró hacerse a un costado, pero la otra fue atropellada y terminó atrapada debajo del rodado. La escena quedó registrada en imágenes que están en poder de los allegados a la víctima.

La madre de la menor, Leila, contó que se ve claramente cómo intentan que el vehículo se detenga: “Abrieron la puerta del vehículo para que frene, pero que el conductor encendió nuevamente el auto y siguió arrastrándola a su hija”. Según la familia, el hombre manejaba alcoholizado al momento del siniestro vial, dato que forma parte de la denuncia radicada tras el hecho.

Tras ser rescatada, la niña fue trasladada de inmediato al Hospital Materno Infantil, donde recibió atención de urgencia. Profesional médico la examinó y, luego de practicarle estudios, se descartaron lesiones de extrema gravedad, aunque se confirmaron múltiples golpes y hematomas. A partir de esos resultados se decidió la internación preventiva y, más tarde, el alta médica, con indicación de control de síntomas.

La madre explicó que los especialistas le advirtieron que, si los dolores persisten o se agravan, la niña deberá regresar al nosocomio para una evaluación más profunda e incluso una posible nueva internación, con seguimiento más estricto de su evolución clínica.

Dolores, nuevos estudios y custodia policial para la familia

Ya en su casa del barrio Ampliación 20 de Junio, la niña atropellada continúa con molestias que inquietan a su familia. Leila detalló que su hija “no para de decirme que le duele la cabeza, no quiere que le toquen la cabeza ni que la peinen” y que, por esa razón, están viendo cómo conseguir el dinero para hacerle otra tomografía, más allá de los estudios iniciales que se realizaron en el hospital público.

Además del dolor de cabeza, la madre comentó que Keila presenta golpes en la pierna derecha, a la altura de la rodilla, y hematomas en la espalda, la nuca y la cara, sumados a una herida en la cabeza. Estos signos, según indicó, refuerzan la decisión familiar de seguir con controles médicos para descartar cualquier complicación posterior al atropello.

La situación no solo es compleja en lo sanitario sino también en lo emocional. Leila contó que su hija tiene miedo y que no quiere volver a la casa, a pesar de que, tras el reclamo de la familia, se dispuso custodia policial en el domicilio por denuncias de presunto hostigamiento después del siniestro. La mujer recordó que es madre soltera y que en este momento recibe apoyo de sus hermanos y de su propia mamá para atravesar el conflicto.

Reacción del entorno del conductor y pedido de justicia

En sus declaraciones, la madre de la niña atropellada manifestó que, tras el hecho, la reacción del entorno del conductor no fue la que esperaban. Comentó que, de acuerdo a su percepción, no hubo empatía hacia la situación de la pequeña y que la única persona que se acercó fue la madre del hombre que manejaba, quien le habría dicho que la vida de su hijo también había corrido peligro durante el siniestro.

Leila contrastó esa postura al remarcar: “Cuando la que casi muere fue mi hija”. Además, agregó: “Doy muchas gracias a Dios y a la Virgen de que ella esté viva, porque fue un milagro”. La mujer insistió en que “solo pido justicia por lo que le pasó a mi hija, porque esto le podría haber pasado a otro niño. Fueron dos nenas”. Una tía de la menor, que presenció todo, señaló que “si no fuera por un milagro, hoy estaríamos en un duelo. Ver eso fue terrible”.

La familia mantiene su reclamo y, en paralelo, continúa con la atención médica y el acompañamiento a la niña, en el marco de la investigación abierta por el siniestro vial en el barrio Ampliación 20 de Junio.

Leer más:

Más noticias: