Nahuel Gallo, el gendarme argentino retenido en Venezuela, fue liberado y se reencontró con su hijo

Tras pasar más de un año preso en Venezuela, el gendarme Nahuel Gallo volvió al país y abrazó a su hijo de 3 años en Ezeiza.

El gendarme Nahuel Gallo, que había quedado detenido en Venezuela durante más de un año, fue liberado y regresó a la Argentina, donde se reencontró este lunes de madrugada con su hijo y su esposa en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El encuentro se produjo pocos minutos después de las 4:30, cuando el uniformado bajó del avión que lo trajo de vuelta al país. El momento del abrazo quedó registrado en video y selló la primera vez que padre e hijo se veían cara a cara desde que el gendarme fue capturado y luego finalmente liberado en Venezuela.

En la zona de arribos, la escena tuvo como protagonistas al gendarme Nahuel Gallo, a su pequeño Víctor y a la familia que lo esperaba desde hacía 448 días, junto con funcionarios nacionales que se acercaron al aeropuerto. El reencuentro, que se dio después de un largo período de cautiverio en el penal El Rodeo 1, fue el final de una espera que comenzó cuando el gendarme quedó preso en territorio venezolano mientras intentaba cruzar la frontera hacia Colombia.

Según las imágenes difundidas, el gendarme, vestido con el uniforme de Gendarmería Nacional, bajó por la escalinata de la aeronave, buscó con la mirada a su familia y, al divisar a Víctor, corrió hacia él y lo alzó en brazos. El niño, que recientemente cumplió 3 años, se aferró al cuello de su padre y permaneció en silencio varios segundos, mientras alrededor se acomodaban cámaras, familiares y autoridades que habían llegado a Ezeiza para presenciar el momento.

El arribo del gendarme a Ezeiza y el rol de la familia

En la sala preparada para la llegada del vuelo aguardaban, además de la familia del gendarme Nahuel Gallo, representantes del Gobierno nacional y de otras fuerzas políticas. Entre ellos se encontraban la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, la senadora nacional y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el canciller Pablo Quirno y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Todos permanecieron en un sector delimitado mientras se concretaba el reencuentro del gendarme con su hijo y su esposa tras ser liberado en Venezuela.

Quien encabezó la espera en el aeropuerto fue María Alexandra Gómez, esposa del gendarme, que viajó con Víctor para recibirlo apenas pisara suelo argentino. La mujer había sostenido durante meses una campaña pública para pedir la liberación de su marido, mientras intentaba recolectar datos sobre su situación dentro del centro de reclusión El Rodeo 1. Sus pedidos incluían reiterados contactos con autoridades diplomáticas y exposiciones en medios de comunicación.

Horas antes del aterrizaje, Gómez había utilizado sus redes sociales para confirmar que el gendarme Nahuel Gallo estaba en vuelo rumbo a Buenos Aires. En ese mensaje señaló: “Acabo de hablar con Nahuel Gallo y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”. Con esa publicación, la familia dio por cerrado un periodo de incertidumbre que se extendió durante más de un año.

La comunicación clave y la noticia de que sería liberado

La confirmación de que el gendarme sería efectivamente liberado se encadenó a una serie de llamados telefónicos entre Venezuela y la Argentina. Según relató Gómez en diálogo con Infobae, la comunicación que mantuvo con su esposo antes del viaje estuvo cargada de “risas, alegrías y una mezcla de alivio y esperanza”. Durante esa charla le informaron que Nahuel Gallo todavía se encontraba alojado en El Rodeo 1, pero ya con el traslado autorizado.

La esposa del gendarme recordó que la notificación decisiva llegó mientras participaba de una entrevista radial con Radio Del Plata, cuando se le avisó desde Venezuela que el traslado era inminente. A partir de ese aviso, la familia inició los preparativos para viajar al aeropuerto y aguardar el arribo del vuelo, que finalmente se produjo este lunes minutos después de las 4:30 en Ezeiza.

De la detención en Venezuela al regreso como gendarme liberado

El caso del gendarme Nahuel Gallo se remonta al 8 de diciembre de 2024, cuando intentó cruzar el límite entre Venezuela y Colombia con la idea de reencontrarse con su esposa en el estado venezolano de Anzoátegui, donde vivía la madre de ella. Ese trayecto, que en principio tenía como objetivo una simple reunión familiar, terminó con la detención del efectivo por parte de autoridades migratorias venezolanas, que lo retuvieron y lo trasladaron al centro de reclusión El Rodeo 1.

A partir de entonces, la familia sostuvo que la detención lo convirtió en una suerte de rehén político dentro del sistema penitenciario venezolano, en un contexto donde diversas organizaciones han advertido sobre las dificultades que atraviesan los extranjeros privados de libertad. Durante los 448 días que el gendarme permaneció en El Rodeo 1, la información que llegaba a la Argentina era escasa, fragmentada y muchas veces sin precisión sobre su estado de salud o las condiciones de detención.

Víctor, el hijo de la pareja, era un bebé cuando el gendarme quedó preso en Venezuela y creció durante más de un año sin la presencia de su padre. Ese dato marcó con fuerza el relato que la familia hacía de la situación, ya que el niño solo tenía algunos recuerdos por fotos y comunicaciones esporádicas. El abrazo que se vio este lunes en Ezeiza fue, de hecho, el primer contacto prolongado entre ambos desde que comenzó el cautiverio y desde que el gendarme fue finalmente liberado.

Durante todo el período de reclusión, Gómez y sus allegados impulsaron gestiones ante autoridades y organismos para conseguir información y reclamar la salida de Gallo del penal. Señalaron repetidamente que la situación se enmarcaba en un sistema donde los tiempos judiciales y políticos para liberar a extranjeros pueden depender de negociaciones y pedidos humanitarios, y en el que muchos detenidos atraviesan un deterioro físico y emocional mientras esperan una definición.

El caso del gendarme Nahuel Gallo se inscribe así entre los de otros ciudadanos extranjeros que pasaron por cárceles venezolanas en contextos similares. Según describen familiares y allegados de distintos reclusos, la salida de esos detenidos suele habilitarse recién después de presiones diplomáticas y exposiciones públicas sostenidas, como las que llevó adelante la familia del gendarme argentino hasta que se confirmó su liberación y el posterior vuelo hacia Buenos Aires.

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