Alejandro San Millan, exintendente de la ciudad de Salta y expresidente de la Cámara de Diputados, falleció a los 65 años luego de enfrentar una enfermedad prolongada. Durante más de dos décadas ocupó lugares centrales en la política provincial, con fuerte presencia en el Concejo Deliberante, en la Legislatura y en la conducción del municipio capitalino, además de sostener una militancia territorial vinculada a Chicoana y al justicialismo salteño.
Alejandro San Millan murió a los 65 años tras atravesar una enfermedad de larga duración, según confirmaron personas cercanas a su entorno. El dirigente, que fue intendente de la ciudad de Salta y presidió la Cámara de Diputados provincial en varios períodos, tuvo una presencia constante en la escena política local durante más de veinte años. Su nombre quedó asociado tanto al Poder Legislativo como a la conducción del municipio capitalino, además de una militancia activa en el peronismo salteño.
El último intento de Alejandro San Millan por regresar a un cargo electivo se dio en 2019, cuando se postuló como precandidato a diputado provincial por la Lista 222 Unidad Justicialista del Frente de Todos. En esa etapa, analizó el cambio de la actividad política con el avance de las redes sociales y la pérdida de peso de las estructuras partidarias tradicionales. Sus posiciones doctrinarias dentro del justicialismo, así como su relación con referentes nacionales y provinciales, marcaron buena parte de su carrera.
San Millan, nacido en la ciudad de Salta el 25 de noviembre de 1960, fue el menor de siete hermanos y mantuvo un fuerte vínculo con Chicoana, donde inició su vida pública. Combinó la actividad política con la producción tabacalera y se movió entre su departamento de origen y la capital provincial, construyendo una trayectoria que abarcó cargos legislativos, ejecutivos y un trabajo territorial sostenido en el tiempo.
La trayectoria de San Millan entre la intendencia y la legislatura
El punto más visible en la carrera ejecutiva de Alejandro San Millan fue su paso por la Intendencia de la ciudad de Salta. Asumió ese cargo el 16 de noviembre de 2001, en un contexto nacional de fuerte tensión económica y social. Estuvo al frente del municipio hasta el 9 de diciembre de 2003, período en el que se consolidó como uno de los referentes más notorios del justicialismo en la capital provincial.
Antes de llegar al Ejecutivo municipal, San Millan había desarrollado un largo recorrido en la Cámara de Diputados de Salta. Su actuación en los años 90 lo colocó como un dirigente con fuerte peso en la definición de la agenda parlamentaria. Fue elegido presidente del cuerpo en cuatro períodos consecutivos entre 1996 y 1998, y volvió a ocupar esa función hasta 2001, interviniendo en la conducción de debates y en la organización del trabajo legislativo.
Durante esos años, la Legislatura aprobó 164 leyes, entre ellas varias normas consideradas de impacto en materia institucional, laboral, sanitaria, histórica y patrimonial. En ese paquete se destacan leyes vinculadas al patrimonio cultural, al empleo, a la salud y a la definición de símbolos provinciales, así como disposiciones sobre expropiaciones con fines productivos. Esas iniciativas se debatieron y aprobaron mientras San Millan integraba la conducción del cuerpo legislativo.
Entre las normas más mencionadas figura la Ley 6851, que estableció la suspensión por 60 días de los juicios iniciados contra el Estado provincial. En el campo del resguardo del patrimonio histórico de la capital se sancionó la Ley 6856, que apuntó a una protección estricta de edificios y zonas de valor arquitectónico. Asimismo, la Ley 6860 habilitó la expropiación de inmuebles del Ingenio San Isidro, con el objetivo de destinarlos a la creación de un parque industrial.
En relación al empleo, la Ley 6899 fue presentada como una herramienta para fomentar oportunidades laborales, mientras que la Ley 6903 reguló el estatuto del personal de la salud, fijando condiciones para trabajadores del sistema sanitario. En cuanto a los símbolos provinciales, la Ley 6946 definió la bandera oficial de la provincia. Además, vinculadas al interior salteño, se aprobaron la Ley 6999, para proteger el casco histórico de Cachi, y la Ley 7015, que declaró la expropiación de un inmueble en Metán con fines patrimoniales.
Militancia de base, elecciones y definiciones politicas de San Millan
El camino de Alejandro San Millan hacia los principales cargos de decisión arrancó en la política local luego del retorno de la democracia. Entre 1987 y 1989 se desempeñó como secretario de Gobierno de la Municipalidad de Chicoana, función que marcó su ingreso a la gestión pública. Desde ese municipio del Valle de Lerma comenzó a construir su proyección provincial.
En 1989 fue elegido diputado provincial por el departamento de Chicoana, banca que logró renovar de manera continua hasta 1996. A partir de ese año pasó a representar al departamento Capital en la Cámara de Diputados, rol que ocupó hasta 2001. Esa combinación de representación de su departamento de origen y de la ciudad de Salta le permitió a San Millan moverse en distintos niveles de la vida política provincial, articulando vínculos tanto con el interior como con la capital.
Al mismo tiempo que ocupaba cargos institucionales, San Millan mantuvo una relación estrecha con Chicoana, donde residió durante largos períodos y se desempeñó como productor tabacalero. Esa doble inserción, en la actividad productiva y en la política, reforzó su presencia territorial. Quienes militaron con él destacan que sostenía un trabajo de base más allá del calendario electoral y que atendía planteos vecinales de manera permanente.
Un integrante de su familia lo recordó señalando que “siempre tuvo un lugar para recibir y escuchar, más allá del cargo que ocupara. No abría una sede para una elección y la cerraba al día siguiente: trabajaba todo el año”. Con esa descripción, se intentó graficar la dinámica territorial que, según su entorno, lo acompañó a lo largo de los años.
La última campaña de San Millan y sus definiciones partidarias
La reaparición pública más fuerte de Alejandro San Millan se dio en 2019, cuando compitió como precandidato a diputado provincial dentro del Frente de Todos, en la Lista 222 Unidad Justicialista. En esa campaña, reflexionó sobre el peso creciente de las redes sociales en la política y la necesidad de fortalecer nuevamente a los partidos. “Es necesario recuperar los partidos y que cada uno vuelva a las fuentes, porque hoy la política se hace en las redes y nos convertimos en candidatos virtuales”, señaló al analizar el escenario de ese momento.
En esa misma línea, reafirmó su ubicación en el peronismo y explicitó los límites de sus alianzas. “Sigo siendo justicialista, pero no podía acompañar a Macri, porque ese es mi límite”, sostuvo al justificar su apoyo a Juan Carlos Romero en la provincia y a Sergio Massa en el plano nacional. Esa fue una de sus últimas declaraciones públicas conocidas sobre el ordenamiento interno del justicialismo y las alineaciones electorales.
En el plano personal, Alejandro San Millan era hijo de Julio Argentino San Millán y Dora Alicia Ávila Alemán. Estaba casado con María Amalia de los Ríos y era padre de dos hijos, Alejandro y Francisco. Al momento de su fallecimiento, con 65 años, distintos dirigentes y militantes recordaron su paso por la Intendencia de Salta, la conducción de la Cámara de Diputados y su participación en etapas consideradas claves de la política local.

