Un relevamiento jurídico publicado el 3 de marzo de 2026 expone cómo distintas leyes de Irán todavía condicionan de manera directa la vida de las mujeres. El informe describe normas que impactan en los viajes al exterior, las relaciones familiares, el trabajo, la residencia, la vestimenta en la vía pública y la distribución de herencias. De esta forma, aporta un panorama detallado sobre qué pueden hacer y qué no las mujeres bajo la legislación vigente en ese país durante 2026, y cómo esas reglas se aplican en la práctica cotidiana.
Viajes, pasaportes y rol del marido como “jefe de familia”
Uno de los puntos centrales del compendio es la movilidad internacional. Se indica que en 2026, en Irán, una mujer casada solo puede salir del país si cuenta con la autorización de su esposo. Esa misma firma del marido es necesaria incluso para iniciar el trámite y conseguir un pasaporte, por lo que el acceso a ese documento básico queda atado al consentimiento escrito del cónyuge.
El texto también detalla el esquema legal dentro del hogar. Allí se establece que el marido figura como “jefe de familia”, categoría que le otorga una posición formal de autoridad. A partir de esa figura, la normativa marca que la esposa debe obediencia en temas que hacen a la vida doméstica y a la organización del matrimonio.
Además, se aclara que el hombre tiene la última palabra sobre el lugar de residencia de la familia. Es decir, es él quien decide en qué sitio van a vivir, y esa determinación se encuentra respaldada por el marco jurídico vigente.
Trabajo, vestimenta obligatoria y limitaciones en la vida pública
En relación con el empleo, el relevamiento subraya que el esposo puede impedir que su mujer tenga un trabajo pago si sostiene que esa actividad choca con los llamados “valores familiares”. Esta facultad legal funciona como una barrera concreta para que muchas mujeres de Irán ingresen o se mantengan en el mercado laboral durante 2026.
Otro apartado clave del documento aborda las exigencias sobre la ropa en espacios públicos. Según se indica, el uso del hiyab es obligatorio para las mujeres. Cuando esa obligación no se cumple, la normativa prevé sanciones que pueden ir desde multas económicas hasta penas de prisión.
El compendio menciona también que existen mecanismos de control y vigilancia destinados a verificar el uso del hiyab en la rutina diaria. Esas herramientas forman parte del sistema con el que se busca asegurar que la norma se respete en calles, edificios y demás ámbitos abiertos.
Divorcio, custodia de hijos y herencias con diferencias por género
El informe repasa, además, cómo se regulan las rupturas matrimoniales. De acuerdo con la información reunida, los hombres cuentan con más facilidades legales para iniciar el divorcio. En cambio, las esposas que quieran separarse deben encuadrarse en causales determinadas y estrictas para poder avanzar con el trámite.
Una vez concretado el divorcio, la situación de los hijos se organiza mediante las figuras de custodia y tutela. El texto señala que los padres varones suelen obtener la tutela legal de los menores, incluso cuando la madre conserva la custodia cotidiana, por lo que las decisiones legales más importantes recaen en el progenitor hombre.
En materia sucesoria, el documento indica que, al repartirse los bienes, los hijos varones heredan el doble de lo que reciben las hijas. También se describe que en otros tipos de herencias la porción asignada a las mujeres resulta menor que la que corresponde a los hombres, manteniendo una diferencia de género en la cuota hereditaria.

