La causa por la muerte de Sebastián Velásquez ya tiene a un imputado. La fiscalía acusó a Matías Germán Anselmino por homicidio culposo en accidente de tránsito calificado por la fuga del causante, en calidad de autor, a partir de la reconstrucción del hecho ocurrido el 7 de agosto de 2025 a las 7.40 en la autopista Circunvalación Oeste, a la altura de San Lorenzo Chico. Según la investigación, una maniobra de sobrepaso antirreglamentaria con un Renault Clio blanco provocó que el Fiat Uno del cantante perdiera el control, cruzara de carril y chocara de frente contra una Toyota Yaris.
La imputación fue concretada la semana pasada, de acuerdo con lo informado por el abogado penalista Roberto Reyes, representante de la familia del joven folclorista. La citación había sido pedida por la fiscalía el 6 de abril, cuando, según esa reconstrucción, ya estaban reunidos los elementos centrales sobre la secuencia previa al choque. En el expediente intervino el fiscal penal Gabriel González, quien el viernes pasado actuó como juez del Tribunal de Juicio.
La investigación tomó otro rumbo con testimonios y pericias que descartaron las primeras versiones que circularon después del siniestro. Esas hipótesis apuntaban a que Velázquez podía haberse dormido o haber manejado alcoholizado. Sin embargo, el informe forense y las declaraciones incorporadas a la causa fueron en otra dirección y ubicaron a un tercer vehículo como pieza central de lo ocurrido.
La acusación por la muerte de Velásquez ubicó a un imputado en la maniobra previa al choque
De acuerdo con la formulación de cargos, Matías Germán Anselmino conducía “un auto Renault Clio, color blanco con vidrios polarizados, en sentido sur-norte, por el carril izquierdo de la referida autopista”. La escena ocurrió a la altura del ingreso al barrio Tierra Mía, en la ciudad de Salta. En ese mismo tramo iba el Fiat Uno manejado por Enrique Sebastián Velázquez, mientras detrás circulaban una Volkswagen Amarok y un Fiat Cronos, también rojo. En el carril contrario avanzaba una Toyota Yaris conducida por María Josefina Martín.
La fiscalía sostuvo que el conductor del Clio hizo “una maniobra de adelantamiento antirreglamentaria al vehículo Fía Uno, conducido por Velázquez, avanzando por el carril derecho –donde circulaba a menor velocidad otro rodado– y, al reingresar abruptamente al carril izquierdo por delante del Fita Uno, ocasionó que el conductor de este último perdiera el control del vehículo”. A partir de esa secuencia, el auto del cantante se fue hacia la banquina, volcó, cruzó la platabanda central y terminó en el carril opuesto.
Ese desplazamiento terminó con el impacto contra la Toyota Yaris. En la acusación también se remarcó que, después de esa maniobra, “el imputado aceleró su marcha y se dio a la fuga por la salida de Atocha, abandonando el lugar del hecho sin prestar asistencia. Y, como consecuencia directa del siniestro, el cantante murió a causa de un politraumatismo y traumatismo craneoencefálico grave”.
Por eso, la calificación legal no quedó reducida solamente a una infracción vial. El Ministerio Público encuadró el caso como homicidio culposo en accidente de tránsito calificado por la fuga del causante. Esa es la figura por la que Anselmino fue imputado en calidad de autor, mientras avanza la causa por la muerte de Sebastián Velásquez.
Los testimonios y pericias cambiaron el rumbo de la causa y reforzaron la imputación
Uno de los puntos que resultó decisivo fue el aporte de una mujer que comentó en Facebook sobre el accidente y aseguró haber visto lo que pasó. A partir de esa intervención, los investigadores revisaron las primeras interpretaciones del hecho y comenzaron a reconstruir la participación de un tercer vehículo que no había chocado de forma directa, pero que, según la pesquisa, había sido determinante en el desenlace.
Esa testigo relató que un Renault Clio adelantó primero al Fiat Cronos y a la Amarok, y después se puso a la par del Fiat Uno del músico. Según su versión, el conductor del Clio tocó bocina para que Velázquez le dejara paso. Como no obtuvo respuesta, habría acelerado y hecho cruces repetidos entre la senda rápida y la lenta hasta quedar delante del auto del cantante.
Otros automovilistas que iban por la autopista coincidieron en señalar una maniobra imprudente por parte del Renault Clio. Además, la testigo dijo que Anselmino habría frenado de manera intencional después de sobrepasar al Fiat Uno. Para los investigadores, esa sucesión obligó a Velázquez a frenar de golpe, lo que generó la pérdida de control. Desde ahí, el auto empezó a dar tumbos, levantó una nube de tierra y terminó cruzando de carril antes del choque frontal.
La pesquisa también sumó la declaración de María Josefina Martín, la conductora de la Toyota Yaris. La mujer contó que vio una polvareda y, casi de inmediato, apareció un auto rojo invadiendo su carril sin control. Dijo que alcanzó a frenar, pero el impacto no pudo evitarse. La violencia del choque activó todos los airbags de su vehículo, circunstancia que le permitió sobrevivir con lesiones leves.
El informe forense descartó las primeras versiones sobre la muerte de Sebastián Velásquez
El expediente incorporó el resultado de la autopsia, que dejó sin sustento las versiones iniciales que hablaban de sueño al volante o de una eventual conducción alcoholizada. El reporte indicó que el fallecimiento se produjo por las lesiones en la cabeza sufridas durante el impacto contra la Toyota Yaris.
Ese dato pericial fue clave porque ubicó el momento fatal en la colisión final y no en una supuesta conducta previa atribuida al cantante. Así, la causa se fue afirmando sobre una secuencia distinta de la que circuló al comienzo, cuando la imagen más difundida era la del Fiat Uno rojo incrustado contra la Toyota.
Con el paso de los días, los testimonios y los informes técnicos fueron armando otra explicación. Según la acusación, la maniobra del Clio fue el inicio de toda la cadena que terminó con la muerte de Sebastián Velásquez, mientras que el conductor señalado siguió su marcha y salió por Atocha.
Cómo identificaron al conductor ahora imputado en la causa
Otro tramo importante de la investigación estuvo centrado en la fuga. Después del choque, Anselmino no se quedó en el lugar. Esa salida fue advertida por ocupantes del Fiat Cronos y de otro vehículo que habían visto la secuencia. Aunque no lograron alcanzarlo, sí consiguieron un dato que luego resultó central: la patente del Renault Clio.
Con ese registro, la fiscalía pudo identificar al conductor y avanzar en el expediente. Según trascendió, en una primera declaración Anselmino intentó despegarse de la responsabilidad al sostener que el despiste del cantante se había producido por una mala maniobra de Velázquez. Sobre su salida del lugar, explicó que debía llevar a sus hijos a la escuela, aunque también afirmó que había llamado al 911 para avisar del siniestro.
De todos modos, la acusación fiscal mantuvo la hipótesis de que el conductor señalado provocó la situación de riesgo con un sobrepaso indebido y luego abandonó la escena. Roberto Reyes, abogado de la familia, sostuvo que la fiscalía ya tenía claro lo ocurrido cuando pidió la citación para la imputación el 6 de abril.
La medida se conoció en una causa que tuvo fuerte repercusión pública por la muerte del artista salteño. La imputación a Matías Germán Anselmino por homicidio culposo en accidente de tránsito calificado por la fuga del causante quedó asentada en el expediente que investiga lo ocurrido el 7 de agosto de 2025 a las 7.40 en la autopista Circunvalación Oeste, a la altura del ingreso al barrio Tierra Mía.

Muerte de Sebastián Velásquez: cómo quedó imputado el acusado por el choque fatal
