El bombero voluntario Eduardo Maizares, conocido por su labor en distintos operativos de emergencia en Salta, falleció este viernes y su muerte impactó fuerte en sus compañeros de cuartel, familiares y vecinos. El sepelio se realizará en una sala velatoria de la ciudad, donde se espera la presencia de colegas bomberos, allegados y habitantes de distintos barrios que quieren darle el último adiós. Desde el cuerpo de bomberos difundieron un comunicado oficial para confirmar la noticia y acompañar a la familia en este momento difícil.
La noticia del fallecimiento del bombero voluntario Eduardo Maizares se conoció este viernes y rápidamente comenzó a circular entre miembros del sistema de emergencias, redes sociales y grupos de vecinos de distintos barrios de Salta. El efectivo formaba parte del cuerpo de bomberos voluntarios y había intervenido en numerosos servicios, entre ellos el incendio por explosión de garrafas registrado en el barrio Las Tunas a fines del año pasado.
Familiares informaron que el sepelio tendrá lugar en la empresa Pieve, Sala H, desde la 01.30 hasta las 16.00. Durante esa franja horaria, está previsto que se acerquen colegas del cuartel de bomberos, amistades y vecinos que deseen acompañar en silencio la despedida de quien fuera un bombero con amplia trayectoria en tareas de servicio a la comunidad.
En el ámbito de los cuarteles y grupos de emergencia, el nombre de Maizares era reconocido por su participación constante en guardias, recorridos preventivos y salidas a distintos puntos de la ciudad. Sus compañeros de bombero lo recordaban habitualmente como una persona atenta a cada alarma y disponible para sumarse a los operativos, ya sea de día o de noche.
El mensaje del cuartel de bomberos y el impacto en la comunidad
Tras confirmarse el fallecimiento, el cuartel de bomberos voluntarios al que pertenecía Eduardo Maizares difundió un comunicado interno que luego fue compartido por distintos canales. En ese texto se señaló: “Hoy recibimos una lamentable noticia, el fallecimiento de nuestro Oficial Auxiliar Maizares Eduardo.” Además, el escrito remarcaba que acompañan a la familia en este momento de dolor.
El mensaje institucional de los bomberos hizo foco en la trayectoria del efectivo dentro del servicio y en su conducta diaria en el cuartel. En esa misma comunicación se destacó una frase que resume el sentimiento de sus compañeros: “Que brille la luz que no tiene fin, siempre lo recordaremos como aquel efectivo tan predispuesto, y fiel a la vocación de servicio”. De esta manera, el cuerpo de bombero voluntario buscó dejar asentado el reconocimiento a su tarea.
En los barrios donde solía intervenir el cuartel, muchos vecinos recordaron intervenciones en las que participó Maizares, sobre todo en situaciones de incendios domiciliarios, incidentes con gas y otras emergencias. La figura del bombero voluntario suele generar cercanía con la comunidad, y en este caso varios usuarios compartieron fotos y mensajes en redes, vinculados especialmente a su participación en el incendio del B° Las Tunas.
Según contaron personas que trabajaron junto a él, el bombero se caracterizaba por mantener un trato respetuoso con los afectados en cada operativo y por su disposición para permanecer en el lugar el tiempo que fuera necesario hasta asegurar que la zona quedara sin riesgos. Ese perfil, sumado a su presencia constante en el cuartel, hizo que su ausencia se sienta con fuerza entre los integrantes del grupo.
Un bombero recordado por su trabajo en el incendio del barrio Las Tunas
Entre las últimas intervenciones de alto impacto donde se observó la tarea de Eduardo Maizares como bombero figura el incendio producido tras la explosión de garrafas en el barrio Las Tunas, el pasado 31 de diciembre. En esa oportunidad, el cuerpo de bombero voluntario acudió al lugar para contener las llamas y evitar que el fuego se expandiera a viviendas linderas.
De ese operativo quedaron registradas varias fotografías en las que se lo ve trabajando con el equipo de bomberos, con casco, uniforme y los elementos de seguridad correspondientes, en medio del humo y las llamas. Una de esas imágenes fue una de las últimas que circularon públicamente del bombero, y volvió a compartirse luego de conocerse su muerte como forma de recordar su desempeño durante esa emergencia.
Dentro del sistema de emergencias, distintos actores vinculados a bombero voluntario describieron a Maizares como un hombre solidario, concentrado en su función y con decisión de mantenerse activo en cada salida. Relatan que su nombre aparecía con frecuencia en las guardias, intervenciones y entrenamientos internos del cuartel, lo que reforzó su vínculo con el resto del personal.
Cómo describen a Eduardo Maizares sus colegas
Quienes compartieron servicio con él coinciden en que se trataba de un bombero atento a las necesidades de los demás, tanto de los vecinos como de sus propios compañeros de cuartel. Lo definían como un efectivo que se ofrecía a colaborar en tareas adicionales, ya sea en el mantenimiento de equipos, capacitaciones internas o actividades organizadas por el grupo de bomberos voluntarios.
En los mensajes de despedida que circularon en las últimas horas, se remarcó que su partida genera un impacto concreto en el funcionamiento cotidiano del cuerpo de bombero, especialmente en los operativos donde solía estar presente. En uno de los textos difundidos se incluyó la frase: “DALE SEÑOR EL DESCANSO ETERNO, Y QUE BRILLE PARA ÉL LA LUZ QUE NO TIENE FIN”, que fue reproducida por numerosos allegados al momento de compartir la información sobre el sepelio y los horarios previstos en la Sala H de la empresa Pieve.

