Misiones: detienen a una mujer acusada de permitir que abusen sexualmente a su hija con discapacidad

La causa por abuso sexual contra una joven con discapacidad en Misiones tiene a la madre detenida y a otros dos sospechosos prófugos, bajo investigación del Juzgado de Instrucción N°3 de San Vicente.

Una grave causa por abuso sexual contra una joven de 29 años con discapacidad motriz en Misiones mantiene detenida a su madre y con pedido de captura a dos hombres del entorno familiar. La investigación, que se sigue en San Vicente, se abrió tras una denuncia presentada en la Comisaría de la Mujer por la hermana mayor de la víctima, quien viajó desde Córdoba luego de recibir audios donde la joven relataba los ataques. El expediente, que apunta a hechos ocurridos en la casa donde vivía la mujer con su hija, está a cargo del Juzgado de Instrucción N°3, que imputó a la madre por “abuso sexual simple agravado por el vínculo”.

Según figura en el sumario judicial, la joven con discapacidad convivía hasta hace pocas semanas con su madre en San Vicente, Misiones, y fue allí donde habrían ocurrido los abusos. En los mensajes de voz que dispararon la denuncia, la víctima señaló directamente a uno de los presuntos agresores y describió situaciones sufridas en presencia, o con conocimiento, de su progenitora.

La presentación policial quedó registrada el 23 de febrero en la Comisaría de la Mujer de San Vicente. A partir de esa fecha, la Justicia provincial ordenó distintas medidas, entre ellas la declaración testimonial de la joven, pericias médicas y la detención de la madre, que se negó a hablar cuando fue citada por el juzgado.

Detención de la madre y detalles de la causa por abuso a la hija con discapacidad

El núcleo del expediente indica que la mujer de Misiones está sospechada de permitir y ejercer abuso contra su hija con discapacidad, además de facilitar el accionar de otros hombres. La imputación formal contra la madre es por “abuso sexual simple agravado por el vínculo”, figura que contempla el lazo directo con la víctima. La detención fue dispuesta tras la declaración de la joven y la evaluación preliminar de las pruebas reunidas.

De acuerdo con la denuncia, el conflicto dentro de la vivienda familiar no era nuevo. La víctima habría intentado contar lo que pasaba ya en noviembre del año pasado. En ese momento, según consta en el escrito presentado por la hermana mayor, la madre desoyó el relato de la hija y, lejos de brindarle ayuda, la habría amenazado con internarla en una institución para personas con discapacidad y quitarle el celular para que no pudiera comunicarse con nadie.

En el mismo texto, la denunciante sostuvo que ese clima de miedo se reforzaba con hostigamiento psicológico constante. La madre, siempre según el expediente, utilizaba frases que empujaban a su hija a pensar en hacerse daño, en un contexto donde la joven dependía físicamente de otra persona para sus actividades diarias debido a su discapacidad motriz.

La mujer de 34 años que hizo la denuncia incorporó además un episodio puntual: declaró que su propia madre le habría manifestado a la víctima que tenía dominio sobre ella y sobre su cuerpo. En el acta policial figura el siguiente tramo textual: “Mi madre le dijo a mi hermana que ella le pertenece y que por eso puede hacer lo que quiere con su cuerpo. Además me contó que en varias ocasiones también le tocó sus partes íntimas”. Ese testimonio fue agregado al expediente como uno de los elementos centrales contra la acusada.

Dos hombres prófugos por abuso sexual

Además de la madre, el caso en Misiones incluye a otros dos sospechosos varones vinculados al entorno cercano de la familia. En el expediente figuran imputados por “abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple”. Según la información judicial disponible, ambos se encuentran prófugos y están siendo buscados por las fuerzas de seguridad de la provincia.

El Juzgado de Instrucción N°3 de San Vicente tomó declaración a la joven de 29 años el 10 de marzo, en sede judicial. En esa audiencia, la víctima brindó detalles de los hechos que habría sufrido y respondió preguntas en presencia de profesionales. En paralelo, por orden de la Justicia, se le practicaron diversos estudios médicos para respaldar o descartar los dichos incorporados a la causa.

Mientras tanto, la madre quedó detenida e imputada, sin brindar todavía su versión ante el juez, ya que en la primera oportunidad se negó a declarar. La investigación sigue su curso con distintas medidas: análisis de los audios de WhatsApp que envió la víctima, recolección de testimonios de familiares y vecinos, y búsqueda de los dos hombres que continúan en situación de rebeldía.

Por su parte, la joven con discapacidad, que ahora ya no convive con la madre, denunció que uno de los prófugos se desplaza por la zona cercana a la casa donde se encuentra actualmente en Misiones. En diálogo con el medio que tuvo acceso a la causa, afirmó: “Yo estoy en peligro acá en Misiones”, en referencia a ese movimiento y a la sensación de inseguridad que le genera la falta de detenciones.

Historia familiar marcada por maltratos y el rol de la hermana mayor

La denunciante, identificada con iniciales en el expediente, relató que los problemas en la familia vienen desde la infancia. Explicó que la madre ejercía violencia psicológica de forma sostenida contra ambas hijas. “Mi mamá siempre hizo su vida. Se iba de la casa y volvía cuando quería. Nos maltrataba y nos pegaba”, declaró L. G. S. al reconstruir cómo era la convivencia en esos años.

Al cumplir la mayoría de edad, la hermana mayor decidió irse de San Vicente a la provincia de Córdoba, con la intención de estudiar y conseguir mejores condiciones de vida. Durante un tiempo se mantuvo alejada de Misiones, pero en 2011 regresó porque su hermana menor, que entonces aún era menor de edad y ya tenía discapacidad motriz, había sufrido un accidente doméstico. Ese viaje, según narró, le permitió ver de cerca cómo vivía la joven en la casa familiar.

Al llegar a la vivienda, notó que las condiciones materiales eran precarias y que la chica con discapacidad no estaba recibiendo los controles médicos adecuados. Ante ese panorama, decidió trasladarla a Córdoba. De acuerdo a su testimonio, desde ese momento la adolescente se integró al núcleo familiar de la denunciante, comenzó terapia psicológica, retomó la escolaridad y accedió a un esquema de tratamientos médicos.

Sin embargo, esa etapa duró cerca de dos años. La madre biológica inició un trámite para recuperar la custodia y logró que la Justicia ordenara el regreso de la joven a Misiones. “Yo no pude hacer nada porque me aconsejaron no hacer nada y pensé que quizás mi mamá estaba arrepentida. Pero a partir de ese momento, los maltratos hacia mi hermana empeoraron”, expresó L. G. S. al recordar esa decisión judicial y sus consecuencias.

Ya nuevamente instalada en San Vicente, la víctima quedó otra vez al cuidado diario de su madre. Según la denuncia, esa situación de dependencia física fue utilizada por la imputada para mantener control sobre la vida de la joven. En el escrito se describen agresiones físicas, amenazas y episodios de abandono, como falta de alimentación adecuada y trabas para acceder a atención médica, todos hechos que ahora analiza la Justicia.

Pedidos de ayuda dentro de la familia y temor por la situación actual

En el expediente consta que la joven con discapacidad intentó buscar apoyo en otros familiares antes de radicar la denuncia en Misiones. En particular, habría intentado contar lo que ocurría a su abuela materna. Sin embargo, según el testimonio de la hermana mayor, la respuesta no fue de acompañamiento, sino de silenciamiento.

La abuela, siempre de acuerdo a lo declarado en la comisaría, le habría pedido que no hablara del tema, argumentando que, si la madre iba presa, ella tendría “un cargo de conciencia”. Incluso, según figura en el expediente, le habría dicho que “un hombre que la toque y le haga caricias es algo normal”, frase que forma parte de la documentación agregada a la causa.

Tanto la denunciante como la víctima solicitaron reserva de identidad. Explicaron que su decisión se basa en el temor a posibles represalias por parte de los involucrados y en la situación procesal de los dos hombres acusados que todavía no fueron detenidos. La joven de 29 años señaló que, pese a la intervención judicial, continúa inquieta por los movimientos de uno de los sospechosos cerca de su vivienda.

En sus declaraciones, la víctima remarcó el impacto que tiene que los acusados formen parte de su círculo más cercano. “A mí me duele todo esto porque es mi mamá, pero yo quiero justicia por mi vida y que detengan a los hombres que me hicieron daño”, sostuvo al referirse a sus expectativas sobre cómo debería avanzar la causa. Las actuaciones siguen bajo instrucción del Juzgado de Instrucción N°3 de San Vicente.

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