Javier Milei dispuso una reunión urgente con todo el Gabinete en Casa Rosada para mostrar apoyo a Manuel Adorni, en medio de las denuncias que lo tienen en el centro de la discusión política. La convocatoria se conoció después de que el Presidente ratificara públicamente su respaldo al funcionario y negara una salida del cargo. Al mismo tiempo, el oficialismo buscó cambiar el eje de la conversación con anuncios económicos y de seguridad, mientras la oposición avanza con una moción de censura que pretende llevar al recinto el 14 de mayo.
La decisión apareció en un momento de fuerte ruido interno y externo. Por un lado, las acusaciones contra Adorni instalaron varios días de presión pública y judicial. Por otro, dentro del oficialismo hubo señales cruzadas sobre cómo afrontar el tema, especialmente después de que Patricia Bullrich reclamara que el funcionario presente su declaración jurada cuanto antes.
La reunión de Milei con el Gabinete buscó ordenar el apoyo interno a Adorni
En la Casa Rosada, la lectura fue clara: la reunión debía funcionar como una muestra de alineamiento político detrás de Adorni. Esa decisión llegó luego de que Milei dijera en público que el funcionario “ni en pedo” dejará su lugar en el Gobierno. Con esa frase, el Presidente dejó fijada la postura oficial frente a la crisis.
Según publicó Clarín, la movida también tuvo otro objetivo: recuperar iniciativa después de varios días en los que las denuncias marcaron la agenda. Así, el oficialismo intentó dejar atrás el foco puesto sobre la situación del vocero y volver a instalar otros temas de gestión.
En ese marco, el respaldo no quedó solo en palabras. La convocatoria al Gabinete fue entendida dentro del oficialismo como una señal para cerrar filas, bajar tensiones y evitar que la controversia siga abriendo diferencias en la coalición gobernante.
Adorni reapareció con ministros y el Gobierno cambió su estrategia de comunicación
El viernes, Adorni volvió a exponerse en una conferencia de prensa distinta a las habituales. Esta vez estuvo acompañado por ministros nacionales y encabezó anuncios vinculados con el llamado “Súper RIGI” y también con medidas del área de Seguridad. Sin embargo, no contestó preguntas sobre las investigaciones judiciales mencionadas en su contra.
De acuerdo con versiones surgidas desde el área de Comunicación, esa decisión ya estaba definida antes de la actividad. Incluso, antes de la conferencia, funcionarios habrían advertido: “Él no va a responder preguntas”. De esa manera, la aparición pública se concentró en los anuncios y evitó el tema que hoy genera mayor presión política.
La escena formó parte de una estrategia más amplia. En vez de sostener una confrontación directa con las denuncias, el oficialismo optó por mostrar normalidad en la gestión y desplazar la atención hacia asuntos económicos, una línea que también se vio en los mensajes de otros miembros del Gabinete.
Caputo se sumó al respaldo y la oposición prepara una ofensiva
Luis Caputo fue uno de los funcionarios que salió a bajarle el tono al impacto del caso. El ministro de Economía afirmó que la polémica “no tiene ningún efecto” en la relación con inversores del exterior. Además, sostuvo que un inversor extranjero se habría reído al enterarse de las acusaciones contra Adorni.
Mientras tanto, del otro lado del escenario político, la oposición empezó a mover sus fichas en el Congreso. Diputados de ese sector trabajan en una moción de censura contra Adorni y evalúan tratarla en el recinto el próximo 14 de mayo, en medio de una confrontación que fue escalando en los últimos días.
La situación también dejó incomodidad dentro del propio oficialismo. El pedido público de Patricia Bullrich para que Adorni presente su declaración jurada generó malestar en sectores cercanos a Milei y a Karina Milei, según trascendió. Hasta ahora, la respuesta oficial se sostuvo en la misma línea: respaldo político, exposición controlada y una agenda enfocada en el “Súper RIGI” y en medidas de Seguridad.

