El presidente Javier Milei cerró este jueves el Foro Económico del NOA en San Miguel de Tucumán con un discurso cargado de alusiones a una “carnicería mediática”, duros cuestionamientos a la gestión de Alberto Fernández y críticas a sectores políticos y empresarios, y luego partió rumbo a Budapest, en Hungría, donde participará de la CPAC y mantendrá reuniones con las máximas autoridades del país europeo. La escala en Tucumán formó parte de una agenda que mezcló definiciones económicas con actividad internacional.
El mandatario habló ante dirigentes, empresarios y economistas en el Hotel Hilton Garden Inn, para luego dirigirse al aeropuerto y abordar el vuelo que lo trasladará a Budapest. Según la hoja de ruta oficial, está previsto que llegue a la capital húngara este viernes a las 20:00, horario local, con un cronograma que incluye encuentros con el presidente Tamás Sulyok y el primer ministro Viktor Orbán.
En su paso por Tucumán, Milei puso el foco en la inflación heredada, el déficit fiscal y lo que describió como intereses políticos y económicos que, a su criterio, se resisten a los cambios. Ya en Hungría, su presencia en la CPAC lo ubicará en un foro internacional ligado al conservadurismo y al liberalismo económico.
Milei en Tucumán: críticas a la gestión anterior y a una “carnicería mediática”
El cierre del Foro Económico del NOA en Tucumán tuvo a Milei como figura central y como escenario para volver sobre uno de sus ejes más repetidos: la situación económica recibida. El evento, desarrollado bajo el lema “La hora de las provincias”, fue organizado por la Fundación Federalismo y Libertad y reunió a funcionarios nacionales, referentes locales y representantes del sector privado.
Durante su exposición, el Presidente apuntó primero a la inflación mayorista al final del gobierno de Alberto Fernández. Según planteó, los niveles mensuales equivalían, anualizados, a tasas de cuatro cifras. En ese marco, lanzó: “Es increíble que esos caraduras que dejaron la mayorista en 54% mensual, que anualizado da 17.000%, vengan y se quejen si tenemos 1% mensual”, en una comparación directa con los registros que exhibe su administración.
Asociado a ese diagnóstico, Milei volvió a responsabilizar a la gestión anterior por un fuerte desequilibrio en las cuentas públicas. Indicó que el déficit fiscal, de acuerdo con sus números, se acercaba al 15% del PBI, y relacionó ese nivel de gasto con la dinámica inflacionaria que su equipo económico afirma estar intentando revertir. Presentó ese cuadro como el punto de partida de las políticas de ajuste y desregulación que impulsa desde que asumió.
En otro tramo, el mandatario introdujo la idea de que, pese a los cambios que promueve, se mantiene un clima de hostilidad en su contra. Para graficar ese escenario, sostuvo que “pasaron 250 años y la relación con esta manga de delincuentes sigue siendo la misma” y agregó que, mientras antes se “cargaban con su vida”, ahora, según describió, recurren a lo que definió como una “carnicería mediática” contra su gobierno.
Referencias teóricas, insultos y cuestionamientos a empresarios y opositores
El discurso en Tucumán combinó citas de la historia del pensamiento económico con expresiones descalificatorias hacia quienes, a juicio del Presidente, defienden modelos que considera fracasados. Milei reivindicó la influencia de Adam Smith como una de las bases de su programa y subrayó la relevancia de la “moral como política de Estado”. “Hacemos economía para que la gente esté mejor. Nosotros leemos libros para que la gente esté mejor”, remarcó, ligando esa idea a la expectativa de desarrollo ligada al avance de la inteligencia artificial.
En contraste, el jefe de Estado criticó a los economistas keynesianos y a las corrientes que ponen el consumo como motor principal. Señaló que “fomentar el consumo, en detrimento del ahorro, lo que hace es reventar el crecimiento económico”, marcando distancia con las propuestas de la oposición. Además, se refirió a quienes sostienen esquemas que juzga equivocados como “los cavernícolas” y “los mandriles”, e insistió en que su objetivo es que el período previo a su llegada al poder sea “el último de la historia” bajo esa lógica.
Las observaciones no se limitaron al plano teórico. Milei cuestionó también a sectores de la dirigencia política y del empresariado. Afirmó que existen actores que, siempre según su mirada, se benefician de estructuras ineficientes: “Parece que hay políticos y empresarios, que están a favor de precios más altos, de salarios más bajos y de empleos de peor calidad. Arriba de todo eso está la corrupción”, planteó ante el auditorio del Fenoa, al vincular intereses corporativos con el deterioro de la calidad del empleo.
Agenda internacional: viaje a Budapest tras el foro en Tucumán
Al finalizar su intervención en Tucumán, Milei se dirigió al avión que lo lleva a Budapest para iniciar una nueva etapa de agenda internacional. La gira tiene como principal motivo su participación en la CPAC, la Conferencia de Acción Política Conservadora, un espacio que reúne a dirigentes, intelectuales y referentes políticos asociados al liberalismo económico y a posturas conservadoras en materia institucional.
De acuerdo con la agenda difundida por Presidencia, el arribo a la capital húngara está programado para este viernes a las 20:00, es decir, a las 15:00 hora argentina. Desde allí se activará una serie de reuniones oficiales que se extenderán durante la jornada siguiente. El cronograma contempla encuentros institucionales de alto nivel, en una agenda que combina política internacional y posicionamiento ideológico en un foro global.
Para mañana está previsto que, a las 11:00 hora local (7:00 en la Argentina), el Presidente se reúna con Tamás Sulyok, jefe de Estado de Hungría, en el Palacio Sándor. Más tarde, según se informó, será recibido por el primer ministro Viktor Orbán en el Monasterio Carmelita de Buda, sede del gobierno húngaro. Estas reuniones serán el núcleo de la actividad oficial de Milei en Budapest, en paralelo a su participación en la CPAC.
El paso de Milei por la CPAC en Budapest se suma así a su agenda interna en Tucumán, donde el Fenoa giró en torno al rol de las provincias del NOA, la desregulación económica y la modernización institucional. El foro reunió a figuras como la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el referente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán; y el CEO de Globant, Martín Migoya, además de otros economistas y representantes del sector privado, que integraron paneles sobre competitividad y crecimiento regional.
El Foro Económico del NOA concluyó con el discurso del Presidente y la posterior partida del mandatario hacia Budapest, en el marco de la gira que incluye la reunión con Tamás Sulyok en el Palacio Sándor y el encuentro con Viktor Orbán en el Monasterio Carmelita de Buda.

Milei denunció una “carnicería mediática” tras su paso por Tucumán
