El presidente Javier Milei volvió a exponer su postura sobre el aborto, al que calificó como asesinato, en una entrevista con el diario español El Debate, donde además rechazó la eutanasia y se pronunció sobre los pedidos de disculpas a España por la conquista de América. El reportaje se centró en sus argumentos biológicos y éticos, y en cómo entiende el rol del Estado frente a decisiones personales vinculadas a la vida y la muerte.
Durante la charla, el mandatario insistió en que la vida comienza “desde la concepción” y que cualquier interrupción en ese proceso implica, según su visión, un hecho de asesinato. También defendió que España “no tiene que pedir perdón” por la conquista, al cuestionar los análisis históricos que juzgan el pasado con criterios actuales.
Milei vinculó el aborto con la idea de asesinato y remarcó el inicio de la vida
Al ser consultado por la legalización del aborto, Milei reiteró que se ubica en contra y justificó su posición recurriendo a explicaciones de corte biológico. Sostuvo que, para él, la vida humana arranca en el momento de la concepción y que ese punto de partida define todo el resto del proceso vital.
El Presidente describió la existencia como una continuidad sin cortes, con solo dos momentos clave: el inicio y el final. “Además, considero que la vida es un continuo, matemáticamente es un continuo donde usted tiene dos saltos discretos la concepción y la muerte, y cualquier interrupción en el medio es un asesinato no deseado”, afirmó al desarrollar su postura.
En esa misma línea reforzó la idea de que la persona en gestación no participa de la decisión sobre el aborto. “O sea, externo al individuo que está transitando desde que es fecundado hasta que llega a su muerte. Cualquier interrupción en el medio es un asesinato. Esa es mi posición respecto al aborto. El aborto es un asesinato agravado por el vínculo”, señaló, marcando así su rechazo a la interrupción voluntaria del embarazo.
Argumentos biológicos y énfasis en la continuidad de la vida
Dentro de la misma respuesta, Milei buscó encuadrar el debate del aborto en términos que definió como científicos, al hablar de procesos y de continuidad. Desde esa mirada, remarcó que no distingue etapas intermedias donde se pueda habilitar una intervención sin considerar que se trata de una vida humana.
Para el jefe de Estado, esa concepción lo lleva a igualar el aborto con un asesinato, categoría que repitió varias veces durante la entrevista con el medio español, sin hacer referencias a normas o discusiones legislativas puntuales.
Rechazo a la eutanasia y posicionamiento sobre la conquista de America
El reportaje también abordó la eutanasia, a partir del caso de Noelia Castillo Ramos, que generó debate público en España. Frente a esa consulta, Milei manifestó que no está de acuerdo con esa práctica y apoyó su respuesta en sus creencias personales sobre el valor de la vida.
“Para mí la vida es un regalo que debemos honrar. No puede ser peor estar muerto que tener una vida que no le gusta”, expresó, al explicar por qué se opone a la eutanasia. Aun así, diferenció sus convicciones de las decisiones individuales y aclaró que, ante una persona que analiza recurrir a esa opción, procuraría convencerla de no hacerlo, pero sin avanzar sobre su autonomía.
“La decisión final es suya, yo no me meto en las decisiones de la gente”, subrayó, marcando un límite entre sus posiciones personales y lo que considera el ámbito de elección de cada ciudadano, tema que en España se discute en términos legales y médicos.
Postura frente a los pedidos de disculpas a España
En otro tramo, la entrevista giró hacia la política internacional y el debate sobre la conquista de América. Milei fue consultado por el reclamo de sectores en México para que España pida disculpas por los abusos cometidos durante ese proceso histórico.
El Presidente respondió que, a su entender, España “no tiene que pedir perdón” y cuestionó lo que definió como “análisis anacrónicos” del pasado. Para fundamentar su posición, señaló que el mundo atravesó cambios profundos a lo largo de los siglos y mencionó a Sócrates y Aristóteles como referencias que utiliza para explicar la evolución histórica en este tipo de discusiones.

