Messi fue homenajeado por Trump en la Casa Blanca junto al plantel de Inter Miami

La visita de Messi y el plantel de Inter Miami a la Casa Blanca combinó fútbol, protocolo y referencias a la política internacional en plena antesala del Mundial 2026.

Lionel Messi y Donald Trump compartieron una extensa ceremonia en la Casa Blanca, donde el presidente de Estados Unidos recibió al plantel campeón de Inter Miami por la MLS Cup 2025. El homenaje, que se realizó en la Sala Este y cerró con una foto grupal en el Salón Oval, mezcló chistes sobre fútbol, menciones a Pelé y Cristiano Ronaldo, referencias a la política internacional y un fuerte foco en la figura del capitán argentino. La visita fue organizada por la Casa Blanca como reconocimiento oficial al título logrado por el club de Florida.

El plantel completo de Inter Miami llegó primero a la residencia presidencial y ocupó sus lugares en la Sala Este. Luego ingresaron Trump, Messi y el copropietario de la franquicia, Jorge Mas, quienes caminaron juntos hasta el frente del salón, donde se desarrolló toda la parte protocolar del evento. Desde allí, el mandatario tomó la palabra y alternó mensajes políticos con elogios futboleros.

El acto se produjo en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones, mientras avanzan los operativos militares de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní en Medio Oriente. En medio de ese escenario, la presencia de Messi en Washington había generado expectativas y dudas, que quedaron despejadas con su aparición pública en la Casa Blanca junto a sus compañeros de Inter Miami.

Messi, centro de la escena en la sala este de la Casa Blanca

Durante prácticamente toda la ceremonia, Messi se convirtió en el foco de atención dentro de la Casa Blanca. Vestido con traje oscuro, corbata azul y camisa blanca, con el escudo de Inter Miami bordado en el saco, el capitán argentino se mantuvo la mayor parte del tiempo en silencio, observando al presidente y a la comitiva desde la primera fila del escenario montado en la Sala Este.

En varios pasajes del acto se lo vio serio, mirando hacia el piso o siguiendo las intervenciones de Trump sin realizar gestos llamativos. Un detalle que no pasó desapercibido fue que la ceremonia no contó con traducción simultánea al español, por lo que buena parte de las palabras del presidente no tuvieron interpretación en tiempo real para el plantel, entre ellos el propio Messi.

Aun así, cada vez que el mandatario lo mencionaba, las cámaras apuntaban al rosarino. Trump aprovechó el tramo deportivo de su discurso para darle la bienvenida de manera formal: “Es un gran privilegio para mí decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes. Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”, afirmó, mientras el salón estallaba en aplausos.

El primer contacto público entre ambos se dio cuando el presidente estrechó la mano de Messi y lo felicitó con un “Gran trabajo”, en referencia a la conquista de la MLS Cup 2025. A partir de ese momento, las miradas quedaron repartidas entre el mandatario, el capitán de Inter Miami y la familia Mas, dueña de la franquicia.

el discurso de trump: politica exterior, chistes futboleros y elogios a ronaldo

Antes de meterse de lleno en el reconocimiento deportivo, Trump utilizó el arranque de su exposición para hablar de la situación internacional. Desde el atril de la Sala Este, el mandatario se refirió a los operativos militares de Estados Unidos contra el régimen iraní y a la presión sobre los gobiernos de Cuba y Venezuela. “Nos estamos encargando, es cuestión de tiempo”, señaló respecto de La Habana, mientras que sobre Venezuela afirmó: “Nos va de maravilla, es fantástico lo que estamos haciendo con el petróleo”.

En ese tramo, el presidente aprovechó para vincular el tema cubano con la historia familiar de Jorge Mas, de origen isleño. Mirándolo directamente, deslizó un mensaje sobre eventuales cambios políticos futuros: “Ustedes van a regresar… no van a necesitar mi aprobación, simplemente volarán de vuelta. Será un gran día”. Mas respondió: “Va a ser un día increíble”.

Luego, Trump giró el foco hacia el fútbol y comenzó con una anécdota doméstica que involucró a su hijo menor, Barron. Contó que se enteró de la presencia de Messi en la Casa Blanca por él: “Mi hijo [Barron] me dijo: ‘Papá, ¿sabes quién estará allí hoy?’. Le dije: ‘No, tengo muchas cosas que hacer’. Me dijo: ‘Messi’. Es un gran fan tuyo”. El comentario desató risas en la sala, y enseguida el presidente agregó: “Y también de Cristiano Ronaldo… es genial”.

Las referencias al astro portugués no quedaron ahí. Trump recordó que en los últimos años recibió a Ronaldo en el Salón Oval junto a su pareja, Georgina Rodríguez, y en aquella oportunidad lo definió como “el mejor jugador del mundo”. Además, la Casa Blanca colgó una foto con el delantero en la Palm Room. En otra declaración anterior, el mandatario había intentado equilibrar la balanza al decir: “Messi es genial, y Ronaldo es genial. Lo conocí el otro día en la Casa Blanca y fue fantástico”, aunque al ser consultado sobre a qué selección apoyaba para el Mundial, esquivó la comparación y respondió que confiaba en la actuación de Estados Unidos.

Pele y la comparación inevitable con Messi

Entre chiste y chiste, Trump también se tomó un momento para repasar su propia experiencia como espectador de fútbol en Nueva York. Recordó que de joven iba a ver al mítico Cosmos en los años 70 y que llegó a presenciar partidos de Pelé. Desde el escenario, contó: “Dirán que soy viejo, pero vi jugar a Pelé. Jugaba para el Cosmos. ¿Lo sabías?”.

De inmediato, comparó a la leyenda brasileña con Messi y lanzó una pregunta al público: “No sé, puede que seas mejor que Pelé, que era bastante bueno. ¿Quién es mejor, él o Pelé?”. Entre risas, la mayoría de los presentes se inclinó por el argentino. El presidente remató la escena con una frase que le dio aún más protagonismo al capitán de Inter Miami: “Yo creo que es él [por Messi]. Pero era bastante bueno, ¿no?”, dijo mirando al rosarino, que mantuvo su habitual perfil bajo.

Comentarios sobre la apariencia del plantel y saludos personalizados

Además de los guiños futboleros, el presidente hizo varios comentarios sobre la apariencia de los jugadores de Inter Miami. Desde el micrófono los calificó como “gente guapa” y remató con una broma a costa de sí mismo: “No me gustan los hombres guapos. Uno no se siente muy bien consigo mismo”, lo que volvió a generar risas entre los invitados y el staff.

Trump también dedicó saludos puntuales a algunas figuras del plantel. Al entrenador Javier Mascherano le dijo: “Todo el que gana es un buen entrenador en mis libros”, mientras le daba la mano. Entre los futbolistas, identificó a Rodrigo De Paul, volante de la selección argentina, y después de saludarlo le preguntó en tono de chicana a Jorge Mas: “¿Tienen jugadores con mala pinta?”. El uruguayo Luis Suárez fue otro de los mencionados por el mandatario, que lo elogió ante el resto del grupo.

inter miami, la mls cup 2025 y los regalos en el salon oval

La razón principal de la invitación fue el título que Inter Miami obtuvo en la MLS Cup 2025, después de vencer en la final a Vancouver Whitecaps el 6 de diciembre pasado. La actuación de Messi durante todo el torneo fue determinante y lo dejó en el centro de la temporada futbolística estadounidense. Poco después de esa consagración, la administración Trump formalizó la invitación a la Casa Blanca para que el club fuera homenajeado como campeón.

En el tramo central de la ceremonia, Jorge Mas y Messi se acercaron al presidente para entregarle obsequios en nombre del plantel. El empresario le regaló una camiseta rosa de Inter Miami con el número 47, en referencia a la actual presidencia republicana. Acto seguido, el capitán argentino le alcanzó una pelota con los colores del club, firmada por todos los jugadores.

Tras unos 30 minutos de discursos y saludos en la Sala Este, Trump invitó al equipo a trasladarse al despacho presidencial. “Es el centro del mundo”, definió al Salón Oval, antes de encabezar la caminata hacia ese sector de la Casa Blanca. Mientras tanto, una banda interpretaba “We are the champions”, de Queen, como banda sonora del homenaje a Inter Miami.

Ya en el Salón Oval, se realizó una nueva sesión de fotos oficiales. El presidente se ubicó en el centro, rodeado por Messi, sus compañeros y el cuerpo técnico. La Casa Blanca luego difundió en sus redes sociales una imagen del capitán argentino junto a Trump y varios jugadores, acompañada por la frase: “Campeones: el presidente norteamericano y Messi”, más una corona.

Funcionarios presentes, antecedente con Ronaldo y agenda hacia el mundial 2026

La ceremonia no se limitó a Trump y el plantel de Inter Miami. Varios funcionarios de alto rango se hicieron presentes en la Sala Este para saludar a Messi y sumarse a la foto con el campeón de la MLS. Entre ellos estuvieron el secretario de Estado, Marco Rubio; la jefa de Gabinete, Susie Wiles; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el representante comercial, Jamieson Greer, y la fiscal general, Pam Bondi. También se vio a Andrew Giuliani, director ejecutivo del task force de la Casa Blanca para el Mundial 2026.

Durante la recepción, varios de estos funcionarios se acercaron por turnos a felicitar al plantel. Messi accedió a posar en fotografías individuales y grupales y mantuvo breves diálogos con algunos invitados. La imagen del argentino recorrió los principales medios y redes de Estados Unidos, reforzando el impacto del acto en la antesala del próximo Mundial.

La Casa Blanca ya venía usando el fútbol como escenario de contacto diplomático y mediático. El 18 de noviembre pasado, Cristiano Ronaldo participó de una gala exclusiva para unos 140 invitados en la misma Sala Este, con la presencia del príncipe heredero saudita Mohammed ben Salman. En ese encuentro, Trump contó que Barron, de 19 años, es fanático del luso: “Tuvo la oportunidad de conocerlo y creo que ahora me respeta un poco más, solo por habérselo presentado. Gracias por estar aquí, es un honor”, le dijo al goleador.

La visita de Inter Miami se produjo cuando faltan pocos meses para el inicio del Mundial que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá a partir del 11 de junio. En este contexto, el presidente ha intensificado sus reuniones con la dirigencia del fútbol internacional y multiplicó sus encuentros con el titular de la FIFA, Gianni Infantino.

El vínculo de Messi con los actos oficiales y la agenda del equipo

La presencia de Messi en la Casa Blanca llamó la atención porque el capitán argentino suele mantener distancia de las ceremonias políticas. Un antecedente fue el 4 de enero de 2025, cuando no asistió a la entrega de la Medalla Presidencial de la Libertad que le otorgó Joe Biden, aduciendo un “tema de agenda”. Esa distinción, la más alta que se entrega a civiles en Estados Unidos, lo convirtió en el primer argentino en recibirla.

También el año pasado, Messi y Trump coincidieron en Miami durante el Americas Business Forum, aunque no llegaron a cruzarse personalmente, según lo que quedó registrado entonces. En cambio, la jornada en la Casa Blanca sí los puso frente a frente, con un formato institucional, cargado de cámaras y con el fútbol como excusa principal.

Más allá de los actos protocolares, Inter Miami aprovechó el viaje a Washington para preparar su próximo compromiso deportivo. El cronograma del club incluyó entrenamientos con vistas al partido programado para el sábado ante DC United, en el M&T Bank Stadium de Baltimore, a aproximadamente una hora de la capital estadounidense.

La visita de Messi, Trump y el plantel de Inter Miami concluyó formalmente con la difusión de las imágenes oficiales del encuentro por parte de la Casa Blanca en sus redes institucionales.

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