La Unidad de Delitos Económicos Complejos presentó la acusación formal contra dos médicos del Hospital Público Materno Infantil de Salta en una investigación por presunto peculado. La causa apunta al retiro de equipos neonatales del Materno que, según la hipótesis fiscal, terminaron en una clínica privada dentro del circuito de una empresa de neonatología vinculada a los imputados. Los acusados son Livio Jesús Ubal y Noemí Verónica Murúa. La fiscal interina Ana Inés Salinas Odorisio hizo la presentación ante la Oficina Judicial.
De acuerdo con la investigación, ambos integraban el servicio de Neonatología del hospital y, por esa función, tenían acceso a equipamiento médico estatal. La Fiscalía sostiene que habrían retirado bienes públicos y que esos elementos habrían sido incorporados a una firma privada de la que eran socios, con un beneficio económico derivado de esa actividad.
La acusación por equipos neonatales quedó formalizada ante la Oficina Judicial
La imputación fue encuadrada en el delito de peculado, previsto en el artículo 261 del Código Penal. Esa figura alcanza a quienes, por su cargo, administran, reciben o custodian bienes del Estado y presuntamente se apropian de ellos o facilitan su sustracción.
En este expediente, la hipótesis fiscal indica que fueron retirados seis equipos neonatales del Hospital Público Materno Infantil. Esos aparatos, siempre según la acusación, habrían sido utilizados luego en una empresa privada de neonatología vinculada a los dos profesionales investigados.
Junto con ese planteo, la UDEC pidió además el sobreseimiento de otras dos personas que habían sido imputadas al comienzo de la causa. La Fiscalía informó que no pudo acreditarse su participación en el hecho investigado.
La denuncia del Materno abrió una investigación y una inspección
El expediente se inició por una denuncia presentada por el director general del Hospital Público Materno Infantil. A partir de esa presentación, la Fiscalía impulsó distintas medidas para reconstruir el recorrido del equipamiento señalado en la causa.
Más adelante, una inspección del Ministerio de Salud Pública detectó la posible presencia de elementos pertenecientes al hospital en el servicio de Neonatología de una clínica privada. Ese dato dio lugar a nuevas actuaciones dentro de la investigación penal.
Según lo informado, personal de la Unidad de Investigación UDEC-CIF avanzó con las verificaciones técnicas para determinar si los aparatos observados coincidían con los registrados por el hospital denunciante.
La clínica privada donde encontraron los aparatos quedó incorporada al expediente
Durante esas tareas, los investigadores constataron la existencia de seis equipos médicos cuyos números de serie coincidían con los consignados por el Hospital Materno Infantil. Ese fue uno de los puntos centrales que sostuvo la acusación formal presentada por la fiscalía.
Los aparatos fueron ubicados en la terapia neonatal Neofénix, que funciona en el segundo piso de una clínica privada de calle Alvarado 858. Después del hallazgo, el equipamiento fue secuestrado y luego devuelto al Hospital Materno Infantil por orden judicial.
Entre los fundamentos expuestos en la acusación, Salinas Odorisio señaló que la conducta investigada habría afectado no solo el patrimonio de la administración pública, sino también el funcionamiento del sistema público de salud. También remarcó que se trata de bienes asignados a un área sensible como Neonatología, donde el equipamiento resulta determinante para la atención de recién nacidos.

