La joven argentina Martina Talamona, de 16 años, se volvió tendencia al presentar un robot diseñado para trabajar en simuladores de desastres, capaz de recorrer zonas peligrosas de forma virtual, detectar víctimas y armar mapas detallados para los equipos de rescate. El proyecto, que se desarrolla completamente en entornos digitales, fue explicado por la propia Martina en una entrevista radial y será el que represente a la Argentina en el Mundial de Robótica que se realizará en Corea del Sur, donde la adolescente competirá con delegaciones de todo el mundo.
El sistema ideado por Talamona está pensado para actuar en escenarios desconocidos y de alto riesgo, pero sin poner en peligro a bomberos ni rescatistas durante la primera fase del operativo. A través de algoritmos y modelos matemáticos, el robot recorre espacios simulados, identifica personas, evalúa posibles amenazas y genera mapas gráficos que se comparten luego con los equipos humanos. La iniciativa se instaló rápidamente en la conversación pública por la combinación de tecnología, impacto social y la corta edad de su creadora.
En la entrevista con Mario Pergolini, la adolescente contó cómo fue el proceso que la llevó a trabajar con robots en simuladores, cuál es el funcionamiento del sistema y de qué manera puede aplicarse en casos como derrumbes u otras catástrofes. También recordó su paso por competencias internacionales de robótica, que marcaron un antes y un después en su formación y la acercaron a este tipo de desarrollos orientados a situaciones de emergencia.
El robot de Martina recorre desastres en simuladores y arma mapas para rescatistas
Consultada por el funcionamiento técnico, Martina Talamona explicó que su robot opera en un entorno completamente virtual, donde se ponen a prueba algoritmos, navegación y lógica de decisión, sin necesidad de construir primero un dispositivo físico. Según detalló, actualmente está enfocada en “robots simulados”, es decir, sistemas que se mueven en espacios digitales preparados para reproducir condiciones de un desastre.
La joven describió estos simuladores como escenarios controlados que se usan principalmente para trabajar la parte de software y algoritmia. En ese marco, subrayó que estas plataformas “simplifican muchos problemas del mundo físico, como la mecánica o la electrónica”, lo que permite concentrarse en la programación, probar una y otra vez y ajustar cada detalle del comportamiento del robot antes de pensar en su posible traslado al terreno real.
Según remarcó, esta manera de desarrollar ahorra tiempo y recursos, porque no hace falta fabricar prototipos materiales para cada cambio. Además, al poder repetir las pruebas de manera ilimitada dentro del simulador, se obtienen datos más precisos sobre cómo reaccionaría el sistema ante diferentes tipos de obstáculos o peligros. De esa forma, el modelo de robot que diseña Martina va incorporando mejoras constantes en su capacidad de desplazamiento y detección de elementos relevantes.
Una vez que el robot digital entra al espacio simulado, comienza a explorar zonas que se consideran desconocidas. La propia Martina contó que en ese recorrido se aplican algoritmos de navegación basados en conceptos matemáticos y de trigonometría, de modo que el sistema pueda avanzar en forma autónoma, tomar decisiones de giro, evitar choques y cubrir la mayor superficie posible. Todo ese movimiento queda registrado para después armar el mapa final.
Cómo detecta víctimas el robot y qué información entrega a los equipos de rescate
Durante el “patrullaje” virtual, el objetivo del robot no es solo moverse. Martina Talamona resaltó que el sistema también debe identificar personas, estimar su estado y localizar amenazas. En su explicación, indicó que el programa está preparado para distinguir figuras humanas dentro del simulador y clasificarlas según si están vivas, heridas o en otra condición que requiera atención específica.
Además de las víctimas, el proyecto contempla la detección de factores de riesgo como sustancias corrosivas, venenos u otros elementos peligrosos que puedan estar presentes en la escena del desastre. Esa información se va sumando al registro general del entorno y forma parte del reporte que luego será utilizado por los grupos de rescate para planificar la entrada a la zona afectada.
Una parte clave del sistema es la etapa de síntesis de datos. Martina precisó que “como última tarea, lo que tiene que hacer el robot es generar una representación gráfica de todo el espacio, de las víctimas. Si estaban heridas, si estaban vivas y con esa representación se le puede enviar a los rescatistas”. Es decir, el resultado final es un mapa visual donde se marcan puntos críticos, ubicaciones de personas y presencia de sustancias peligrosas.
Con ese material, los equipos de rescate pueden decidir qué sectores priorizar, qué caminos evitar y qué recursos llevar a cada punto. La joven señaló que, “sin haber entrado a la zona de desastre, pueden tener un registro completo de qué zonas vale la pena recorrer, dónde hay víctimas y dónde hay elementos peligrosos”. De esta manera, el uso de un robot en simulador busca optimizar la organización de los operativos.
Del mundial de robótica en Corea del Sur a los posibles usos en derrumbes
El desarrollo de Martina Talamona llamó la atención en distintas competencias y le abrió la puerta para representar a la Argentina en el Mundial de Robótica que se hará en Corea del Sur, uno de los eventos más importantes del rubro. La adolescente recordó que “en el 2024 tuvimos la oportunidad de que Argentina, en una competencia internacional que se llama la RoboCup, tenga una vacante extra”, lo que le permitió dar un salto en su participación en torneos de alto nivel.
Frente a la consulta sobre escenarios concretos, Martina mencionó que su proyecto puede adaptarse a derrumbes y a otros tipos de emergencias simuladas. Indicó que, al trabajar dentro de un simulador, es posible “armar el ambiente, darle mayor complejidad, poner mayor cantidad de personas, dependiendo qué situación se busque retratar”. De esta forma, el mismo robot digital puede ajustarse a múltiples contextos de desastre sin modificar su base de programación.
En la entrevista con Mario Pergolini, emitida en el programa “Otro día perdido”, la joven detalló que estos ajustes de complejidad permiten probar el desempeño del sistema en distintas condiciones de caos, con más obstáculos, diferentes distribuciones de víctimas y presencia variable de sustancias peligrosas. El proyecto continuará en desarrollo mientras Martina se prepara para competir en Corea del Sur, donde presentará el funcionamiento de su robot ante jurados y equipos de varios países.

