Marcha por joven desaparecido en Iruya: reclamo por el caso de Fernando Rodríguez

Familiares de Fernando Rodríguez y pobladores de Iruya marcharon por el centro de la ciudad de Salta para pedir avances en la causa por su desaparición, ocurrida en mayo pasado tras una fiesta patronal en Chiyayoc. La movilización incluyó una conferencia de prensa en plaza 9 de Julio y un pedido concreto para que se aceleren las pericias sobre zapatillas y restos humanos hallados entre los parajes Chañar y Corpucito, a pocos kilómetros del lugar donde el joven fue visto por última vez.

Marcha en Salta por la desaparición de un joven de Iruya

La mañana de este miércoles, el reclamo por la desaparición de Fernando Rodríguez, vecino del departamento Iruya, se trasladó a la capital salteña. Familiares, amigos y referentes de distintas comunidades de la zona llegaron hasta la ciudad de Salta para visibilizar el caso y pedir que la investigación avance con mayor ritmo.

La concentración se organizó en el tradicional Parque San Martín, donde se fueron sumando allegados al joven y delegaciones que viajaron desde Iruya. Desde allí, la columna avanzó por calle Buenos Aires, una de las arterias más transitadas del microcentro, con carteles y fotografías de Rodríguez, de 29 años.

El recorrido terminó en la plaza 9 de Julio, frente a los edificios públicos más importantes de la ciudad. En ese punto se desarrolló una conferencia de prensa anunciada para las 12.30, donde los voceros del grupo detallaron los puntos del reclamo y remarcaron que esperan ser recibidos por el Jefe de la Policía y por representantes de la Procuración para conocer el estado real del expediente.

Los manifestantes remarcaron que no se trata de la primera movilización que realizan por la desaparición en Iruya. Sin embargo, señalaron que el reciente hallazgo de elementos que podrían pertenecer a Fernando les dio un nuevo impulso para viajar hasta la capital y reiterar el pedido de que se tomen medidas concretas en torno a los posibles responsables.

La desaparición en Iruya y el recorrido de la causa judicial

Fernando Rodríguez fue visto por última vez en la madrugada del viernes 9 de mayo en el paraje Chiyayoc, en el departamento Iruya. Según la reconstrucción de los investigadores, el joven había llegado hasta allí para participar de un encuentro deportivo y de las fiestas patronales, actividades muy habituales en las comunidades del norte salteño.

De acuerdo con la causa, entre las 4 y las 7 de la mañana de ese día se produjo una pelea en el salón donde se desarrollaba la fiesta. La investigación apunta a que Rodríguez habría peleado con al menos cuatro jóvenes, primero dentro del edificio y luego en el exterior, en la zona cercana a la entrada.

Tras ese episodio, no volvió a ingresar al salón y desde entonces su rastro se perdió. Testigos indicaron que cerca de las 6.30 o 7 de la mañana lo vieron tirado afuera del lugar. Según el relato del vocero de la familia, Raúl Viveros, ninguna de las personas presentes se acercó a asistirlo en ese momento, situación que hoy es uno de los puntos señalados como llamativos dentro del expediente.

En las primeras horas de la investigación, los jóvenes mencionados como participantes de la pelea fueron demorados por las autoridades, pero después recuperaron la libertad. Ese detalle fue recordado durante la marcha por allegados a Rodríguez, quienes recalcaron que el paso del tiempo sin nuevas medidas alimenta el temor de que haya presiones o silencios en las comunidades involucradas.

Hallazgo de zapatillas y restos humanos entre Chañar y Corpucito

El caso tomó nuevo impulso en las últimas semanas, cuando se conoció el hallazgo de prendas y restos humanos en una zona cercana a Chiyayoc, dentro del mismo departamento de Iruya. Estos elementos aparecieron en el sector comprendido entre los parajes Chañar y Corpucito, a alrededor de tres kilómetros del lugar donde el joven fue visto por última vez.

El vocero de la familia, Raúl Viveros, explicó que “las zapatillas y los restos humanos se encontraron el 20, 21 y 22 de diciembre, entre los parajes Chañar y Corpucito, a unos tres kilómetros de Chiyayoc”. Agregó que siempre sospecharon que Rodríguez pudo haber sido víctima de un homicidio y que el hallazgo de estos indicios refuerza esa hipótesis para los allegados.

Viveros describió además que pasaron varios meses desde la desaparición hasta que aparecieron estos elementos. Sobre ese punto, sostuvo respecto de las prendas y restos: “Pasaron ocho meses (de la desaparición de Rodríguez), llovió y ahí salieron”, en referencia a cómo quedaron expuestos en la zona donde se realizaron los rastrillajes.

Actualmente, las zapatillas y los restos humanos forman parte central de las pericias que lleva adelante la Justicia. Mientras se aguardan los resultados de los estudios, los familiares remarcan que aún no hay definiciones sobre posibles responsables. Viveros afirmó: “Hubo una pelea. Se sabe quién lo golpeó, y esa persona no está detenida” y añadió: “Se sabe quién lo golpeó, a qué horas. Y esos chicos saben en qué estado lo dejaron”.

Para los allegados, ese tramo de la causa es clave. Raúl Viveros resumió la postura de la familia al marcar que consideran que existe un “encubrimiento”. La jornada de reclamo en Salta concluyó con la lectura de estos planteos frente a la plaza 9 de Julio y la reiteración del pedido de reuniones con las autoridades a cargo de la investigación.

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