Una enorme mantis mecánica hecha casi por completo con residuos de casa se prepara para salir a la calle este sábado 14 de febrero como una de las figuras centrales del carnaval en Vaqueros. La estructura, de seis metros de altura y con partes móviles, fue construida por artistas salteños con materiales reciclados y ya se perfila como uno de los atractivos más buscados del tradicional Corso de la Alegría, según adelantaron desde la organización.
La propuesta combina arte, reciclaje y participación comunitaria, y busca recuperar el espíritu de los corsos de antes en Vaqueros, con una apuesta fuerte a la creatividad local. Además de su presencia en el carnaval, la mantis ya forma parte estable de las movidas culturales juveniles de la provincia y viene recorriendo distintos encuentros barriales y festivales.
La pieza, conocida simplemente como “La Mantis”, no solo llama la atención por su tamaño, sino también por la forma en que se armó: botellas, bolsas de supermercado y bandejas de comida, entre otros descartes, fueron transformados en una estructura articulada que se desplaza entre la espuma, la música y las comparsas del carnaval vaquereño.
Una mantis hecha con basura doméstica para el carnaval de Vaqueros
El títere gigante fue ideado por el colectivo de artistas plásticos La Cofradía de La Mantis, que se propuso volver a llevar el arte a la calle y darle al carnaval de Vaqueros un toque distinto. La inspiración surgió de la mantis religiosa, conocida en la región como mamboretá, mezclada con memorias de la infancia y juegos de barrio, explicaron los impulsores del proyecto.
De acuerdo con lo que detalló la secretaria de Cultura de la Municipalidad, Claudia Pastrana Méndez, el armado demandó cerca de seis meses de trabajo sostenido. Indicó que está compuesta por “botellas, bolsas de súper, bandejitas de comida”, elementos al alcance de cualquier familia, que en vez de terminar en la basura se reutilizaron para dar forma a la figura mecánica.
La Mantis fue equipada con un sistema que le permite mover la cabeza y las alas mientras avanza por el recorrido del corso. Esa movilidad realza el impacto visual en medio del carnaval de Vaqueros y la convierte en uno de los puntos donde el público más se detiene para sacar fotos y grabar videos, según describen quienes participaron de las pruebas previas.
Preparada para integrarse a la fiesta popular, la estructura fue pensada para vincularse directamente con la gente: los artistas calculan alturas, giros y movimientos para que tanto chicos como grandes puedan verla de cerca durante el paso por el Corso de la Alegría.
De proyecto barrial a símbolo cultural juvenil en Salta
Luego de su primera aparición en los corsos, el recorrido de La Mantis siguió por otros caminos. En agosto del año pasado, La Cofradía de La Mantis se contactó con el colectivo cultural Juventudes Artistas Salteñas para ofrecer la donación de la obra, con la idea de que no quedara guardada, sino que continuara activa en distintos eventos culturales.
Esa cesión se concretó meses después, durante una celebración por el segundo aniversario de Juventudes Artistas Salteñas. En el acto de entrega se sumaron bandas en vivo, candombe, una rueda de sikuris y una amplia participación de vecinas, vecinos y referentes de la movida cultural, lo que marcó la incorporación formal del títere gigante al trabajo del colectivo juvenil.
Desde entonces, la estructura quedó bajo el resguardo de Juventudes Artistas Salteñas y empezó a aparecer en diferentes propuestas culturales en la ciudad y el área metropolitana. En cada salida, La Mantis funciona como referencia del trabajo conjunto entre grupos artísticos y comunidades barriales.
Integrantes de estos espacios señalan que el valor de la iniciativa no pasa solo por el impacto de ver un muñeco de seis metros, sino por el cruce entre arte, reciclaje y organización colectiva que se generó alrededor del proyecto, tanto en los corsos de Vaqueros como en otros escenarios.
Arte, reciclaje y comunidad detras del Corso de la Alegría
Quienes forman parte de La Cofradía de La Mantis y de Juventudes Artistas Salteñas remarcan que detrás de la figura mecánica hay talleres, reuniones y jornadas de armado en conjunto con vecinos de distintos barrios. La propuesta apunta a embellecer el espacio público, sumar color al carnaval y mostrar que muchos residuos pueden reutilizarse en proyectos artísticos, indicaron desde la organización.
En varias actividades públicas, La Mantis fue presentada como ejemplo del tipo de experiencias que se quieren seguir impulsando: creación colectiva, uso creativo de desechos hogareños y participación abierta de jóvenes y familias de la provincia. En esos encuentros, la estructura encabezó desfiles, intervenciones callejeras y presentaciones vinculadas al calendario festivo local.

