El ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, explicó que la fuerte baja de recursos nacionales obliga a su área a elegir a diario cómo usar el presupuesto, y remarcó que, en ese escenario, prioriza la compra de drogas oncológicas por sobre las reparaciones edilicias en hospitales y centros de salud. El funcionario sostuvo que los recortes en los envíos de la Nación impactan directamente en el sistema sanitario provincial y detalló que la cartera a su cargo trabaja con menos fondos que el año pasado, lo que condiciona tanto la compra de insumos críticos como la posibilidad de encarar obras de infraestructura.
Mangione justifica la decisión de comprar drogas oncológicas antes que hacer obras
Durante una entrevista concedida al programa radial La Cueva del Oso, que se emite por FM 90.1 Radio Vos, Mangione fue consultado sobre cómo organiza hoy el gasto sanitario. Allí planteó que, ante la necesidad de elegir, su prioridad es clara: “Si tengo que elegir entre comprar droga oncológica o arreglar los techos, voy a comprar la droga oncológica porque antes está la vida”, afirmó en vivo.
El ministro subrayó que esa frase resume el tipo de decisiones que debe tomar cuando el presupuesto no alcanza para todo. Según su explicación, la compra de medicamentos oncológicos y otros insumos esenciales se ubica en el primer lugar de la lista, mientras que distintas obras y arreglos en edificios sanitarios quedan supeditados a la disponibilidad de fondos.
En este contexto, Mangione señaló que la prioridad en comprar drogas oncológicas tiene que ver con la continuidad de los tratamientos de pacientes que dependen de esos fármacos. Indicó que, si se interrumpen o se demoran las adquisiciones, pueden verse afectados los esquemas terapéuticos que se aplican en hospitales públicos, por lo que, según dijo, resulta necesario asegurar primero esos insumos y luego avanzar con el resto de las necesidades.
El funcionario hizo hincapié en que la situación económica general repercute en cada decisión administrativa que toma el Ministerio de Salud. Por eso, sostuvo que muchas veces se ven obligados a reprogramar tareas de mantenimiento edilicio o a escalonar obras, mientras se concentrarían en garantizar la compra de medicación para patologías complejas, entre ellas las oncológicas.
Caída de fondos nacionales y recorte del presupuesto de Salud
Al detallar el panorama financiero, Mangione afirmó que la provincia recibe menos recursos de la Nación que el año pasado y que ese recorte se nota en todas las áreas del Estado. “La provincia tuvo una disminución de ingresos de un billón de pesos y obviamente todo repercute en todo. Nosotros recibimos el 10,1% en relación al año pasado”, sostuvo al describir el impacto sobre el presupuesto sanitario.
De acuerdo con lo manifestado en la entrevista, la reducción de fondos nacionales altera el funcionamiento normal del Ministerio de Salud, ya que se achica el margen para responder a la vez a demandas edilicias, compra de equipamiento y adquisición de insumos críticos. Mangione insistió en que la combinación de menos recursos y mayores costos obliga a revisar cada gasto y a reasignar partidas según la urgencia de los casos.
En ese marco, explicó que los medicamentos oncológicos forman parte del grupo de productos más sensibles dentro de la planificación del gasto. Su valor en el mercado y la necesidad de asegurar la continuidad de los tratamientos vuelven, según dijo, imprescindible reservar una parte del presupuesto para comprar drogas oncológicas de manera permanente, aun cuando eso signifique demorar arreglos menores o intervenciones de infraestructura en distintos edificios de salud.
El titular de la cartera sanitaria comentó que la caída de ingresos no solo afecta a hospitales de la capital salteña, sino también a establecimientos del interior. Señaló que, frente a esta realidad, el ministerio trabaja con un esquema de prioridades estrictas, donde la compra de insumos para patologías graves se coloca por encima de otros requerimientos, como refacciones o mejoras edilicias no urgentes.
Reclamos por edificios deteriorados y soluciones provisorias
Mangione también describió cómo se encuentra hoy la infraestructura sanitaria en varios puntos de la provincia. Aseguró que recibe “muchos reclamos” de hospitales y centros de salud por filtraciones, goteras y techos dañados que se complican cada vez que llueve. “Tengo muchos reclamos. Hay centros de salud que están goteando, techos de hospitales que se están cayendo a causa de las lluvias”, relató en la nota radial.
El ministro señaló que, mientras esperan contar con el dinero necesario para ejecutar obras más profundas, en algunos lugares se aplican medidas temporarias. “Desgraciadamente tenemos que poner un baldecito para tapar la gotera del centro de salud hasta que tengamos los recursos necesarios para arreglarlos”, comentó sobre las soluciones de emergencia que se ven obligados a implementar en ciertos edificios.
De acuerdo con su relato, el deterioro edilicio se repite en distintos establecimientos de la red sanitaria provincial, donde se priorizan las zonas más críticas para futuras reparaciones. Sin embargo, y a pesar de los problemas con techos y filtraciones, el funcionario insistió en que el ministerio sostiene como criterio central asegurar primero la compra de medicamentos esenciales, entre ellos las drogas oncológicas, antes de avanzar con arreglos de infraestructura que no comprometen la atención inmediata de los pacientes.
En el cierre de la entrevista, Mangione dirigió unas palabras a la comunidad salteña en relación a la coyuntura económica y sanitaria. En ese tramo pidió a la sociedad que mantenga la calma y expresó: “Les pido a los salteños que no bajen los brazos y que no se dejen engañar por palabras mágicas”, según quedó registrado en la emisión radial.

