Gloria Argentina Cisneros, maestra rural de 39 años que recorre 90 kilómetros en moto para dar clases en el impenetrable chaqueño, quedó entre los diez finalistas del premio Global Teacher Prize 2026, un reconocimiento internacional que distingue a docentes con fuerte impacto social. Desde la Escuela Primaria N° 793 “Don Carlos Arnaldo Jaime”, en el paraje La Sara, donde está a cargo de 15 alumnos de primero a séptimo grado, competirá por un premio de un millón de dólares que, según anticipó, usaría para mejorar las condiciones de vida y estudio de niños de la zona.
Una maestra rural compite por el premio global Teacher Prize 2026
Desde una escuela pequeña del paraje La Sara, en el impenetrable chaqueño, una maestra argentina quedó entre los diez mejores docentes del mundo y ahora espera la definición del premio Global Teacher Prize 2026. Se trata de Gloria Argentina Cisneros, docente rural de 39 años, seleccionada entre más de 5000 postulaciones enviadas desde 139 países.
La maestra trabaja en la Escuela de Educación Primaria N° 793 “Don Carlos Arnaldo Jaime”, a la que asisten solo 15 chicos que cursan desde primero hasta séptimo grado. Cisneros es la única trabajadora del establecimiento y está a cargo de todas las funciones escolares y comunitarias, además del dictado de clases durante la mañana.
El premio Global Teacher Prize, que otorga un millón de dólares, reconoce la trayectoria y el impacto social de docentes de distintos puntos del planeta. En la edición 2026, Gloria representará a la Argentina y compartirá la terna final con maestros de Colombia, India e Italia, durante el World Governments Summit que se hará en Dubái del 3 al 5 de febrero.
“Estoy muy emocionada y muy contenta con la noticia”, expresó la docente en diálogo con TN al conocer que había sido incluida entre los diez finalistas del Global Teacher Prize 2026.
Jornada extensa, 90 kilómetros en moto y proyectos para cambiar una escuela
Para poder estar frente a sus alumnos de la Escuela 793, Cisneros recorre entre dos y tres horas en moto, en un viaje de 90 kilómetros por caminos rurales. Llega los lunes, permanece en el lugar toda la semana y recién vuelve a su casa los viernes, conviviendo de manera permanente con los chicos que se alojan en el establecimiento.
En su descripción diaria, la maestra contó que el inicio de la semana se concentra en trámites y papeles. “Los lunes es entre dejar la documentación y trasladarme hasta la escuela; a partir del martes, avoco la tarea a lo pedagógico y al acompañamiento de los niños”, explicó al detallar su rutina.
Durante la mañana cumple con cinco horas curriculares de clase para todos los cursos. A la tarde, en cambio, suma espacios extra: impulsa clubes de lectura, actividades deportivas y proyectos de apoyo para reforzar aprendizajes básicos, buscando que nadie se quede atrás pese a la distancia con los centros urbanos.
Además de enseñar, Cisneros asumió la totalidad de las tareas de la institución. “De todas las tareas de la institución, soy el único personal. Hago las tareas administrativas, pedagógicas, comunitarias, el mantenimiento y limpieza del predio, además de atender a los niños albergados las 24 horas del día, de lunes a viernes”, detalló.
Innovación, alfabetización temprana y uso de IA en el aula
Gloria llegó a la Escuela N° 793 en 2017 y desde entonces decidió recibir también a chicos de entre 3 y 5 años, que todavía no están en edad de ingresar al nivel primario. El objetivo, según explicó, es que esos nenes lleguen a primer grado con lectura y escritura inicial resueltas. “Recibo a los nenes de 3 a 5 años para que ellos puedan ser alfabetizados desde la primera edad y lleguen a un primer grado con los conocimientos necesarios para poder avanzar”, señaló.
Con el paso del tiempo, la docente fue sumando recursos que cambiaron el día a día de la escuela. Gracias a la instalación de paneles solares, el establecimiento cuenta con energía eléctrica y, a partir de eso, logró conectividad a internet. Cisneros destacó que con la llegada de la luz y el acceso a la red pudieron incorporar herramientas digitales e incluso inteligencia artificial al trabajo pedagógico.
“Gracias a los paneles solares podemos tener luz y gracias a la luz pudimos acceder al internet. Algunas personas también fueron aportando recursos y materiales para que podamos trabajar de manera innovadora en la institución”, afirmó, al describir cómo ese avance permitió que los estudiantes comenzaran a utilizar inteligencia artificial como parte de sus procesos de aprendizaje.
Qué haría con el premio del Global Teacher Prize 2026
Consultada sobre el destino del millón de dólares en caso de ganar el Global Teacher Prize 2026, Cisneros mencionó que priorizaría obras necesarias para la comunidad educativa. “Nosotros tenemos el sueño de poder acceder al agua en el paraje. También construir una residencia estudiantil en Taco Pozo que albergue a estos niños cuando quieran entrar a nivel superior”, adelantó.
La maestra remarcó que la idea principal es garantizar que los chicos de la región puedan sostener sus estudios más allá de la primaria. Según explicó, usaría el eventual premio para mejorar las condiciones de estudio y asegurar que los alumnos completen sus trayectorias escolares. El ganador del Global Teacher Prize se conocerá durante el World Governments Summit que se desarrollará en Dubái entre el 3 y el 5 de febrero.

