La madre de Ángel, el nene de 4 años que murió en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, habló públicamente por primera vez desde que se conoció el caso y negó haber tenido participación en la muerte del chico. La mujer, identificada como Mariela Altamirano, aseguró que no fue al velorio por temor a amenazas y agresiones, mientras la Justicia mantiene abierta la causa y espera el resultado definitivo de la autopsia. En paralelo, un video del menor llorando y diciendo que no quería volver a la casa de su madre se incorporó al expediente y es analizado por los investigadores.
El hecho, que generó una fuerte conmoción y encendió comparaciones con el crimen de Lucio Dupuy, sigue bajo estudio de la Fiscalía, que ya cuenta con informes médicos preliminares y testimonios de los padres. La causa se centra en esclarecer las lesiones en la cabeza que presentaba el chico y en reconstruir cómo fueron sus últimas horas con vida.
Mientras tanto, el padre del niño sostiene públicamente que no se trató de una muerte natural y reclama que se avance en la investigación, lo que acentuó el clima de tensión entre ambas familias. También intervino en el debate Ramón Dupuy, abuelo de Lucio, quien volvió a plantear su preocupación por la protección de la niñez en este tipo de situaciones.
La madre de Ángel negó haberlo golpeado y explicó por qué no fue al velorio
Mariela Altamirano, señalada en redes y en algunos comentarios públicos tras la difusión del caso del nene de 4 años, salió a dar su versión en distintos medios locales. “Yo no maté a mi hijo, no fui al velorio por las amenazas”, afirmó al ser consultada sobre las acusaciones que circularon en su contra en los últimos días. La mujer remarcó que, según su mirada, está siendo juzgada “sin pruebas” mientras la causa todavía sigue en etapa de investigación.
La madre de Ángel insistió en que su intención siempre fue cuidarlo y aseguró que desde que se conoció la muerte del chico empezó a recibir mensajes intimidantes dirigidos tanto a ella como a sus familiares. Según describió, ese escenario la llevó a alejarse de la despedida del niño por miedo a posibles agresiones físicas en el contexto del velorio.
Altamirano comentó que en su casa también vive una beba de pocos meses y planteó que priorizó resguardar a la menor. “Me están amenazando a mí y a mi familia. Tengo una bebé de seis meses y tengo que protegerla”, explicó la madre de Ángel al justificar su ausencia, al tiempo que remarcó que ya puso en conocimiento de las autoridades los mensajes intimidatorios que dice haber recibido.
Relato de las últimas horas del nene y el inicio de la atención médica
Al reconstruir el día en que murió el nene de 4 años, Altamirano contó que la situación comenzó a la mañana, cuando notaron que el chico seguía durmiendo más de lo habitual. Explicó que lo quisieron despertar para llevarlo al baño y advirtieron que se había orinado mientras dormía. “Nos levantamos temprano y quisimos llevarlo al baño porque venía durmiendo muchas horas seguidas. Cuando lo levantamos, vimos que se había hecho pis”, relató.
Según su testimonio, luego pidió a su actual marido que acostara a Ángel con ella en la cama. En ese momento, dijo, percibió que el chico seguía dormido e incluso aseguró que lo escuchó roncar, por lo que en un primer momento no pensó en una emergencia de salud. Poco después, todo cambió cuando su pareja le advirtió que el menor no respiraba.
“Mi marido me dice ‘no respira’. Entonces empecé a hacerle RCP y llamé a la ambulancia enseguida”, sostuvo la madre de Ángel, al describir esos minutos. Según su versión, mientras esperaban al servicio de emergencias, salieron a la calle para pedir ayuda a los vecinos del barrio. Comentó que envolvieron al chico con una campera y que una vecina intentó trasladarlos en auto, aunque el vehículo no pudo arrancar.
Qué se sabe sobre la asistencia en el barrio y el traslado al hospital
Altamirano detalló que durante esos minutos previos a la llegada de la ambulancia salieron a gritos a la vereda buscando colaboración. De acuerdo con su relato, algunos vecinos se acercaron a intentar ayudar, pero finalmente debieron esperar al personal sanitario porque el auto de la vecina que se ofreció para llevarlos no encendió.
De acuerdo a lo que figura en la causa, cuando el servicio de emergencias arribó a la vivienda en Comodoro Rivadavia, Ángel aún presentaba signos vitales, aunque ya mostraba un cuadro severo por falta de oxígeno. El nene de 4 años fue derivado al hospital, donde ingresó en estado crítico y murió poco tiempo después, según los reportes médicos incorporados al expediente.
Los primeros informes forenses señalan que el chico presentaba lesiones en la cabeza, un dato que generó más interrogantes y llevó a la Justicia a ampliar las líneas de investigación. Por el momento, el informe final de la autopsia no fue difundido y los investigadores esperan esos resultados para precisar el origen de los golpes y las causas exactas de la muerte.
El video de Ángel llorando y las sospechas en la causa de Chubut
Mientras avanza la investigación, la causa sumó un elemento que potenció la discusión pública: un video en el que se ve a Ángel llorando de manera angustiada y respondiendo que no quería ir con su mamá. La filmación, que se viralizó en redes sociales y generó comparaciones con otros casos de violencia infantil, muestra al pequeño diciendo entre lágrimas que no deseaba regresar a la casa materna.
Ese material fue incorporado formalmente al expediente y ahora es analizado por la Justicia de Chubut como parte de un conflicto previo por la tenencia del chico entre los padres. Las imágenes se evalúan junto con testimonios, pericias y otros elementos que buscan reconstruir cómo era el entorno familiar de Ángel antes de su fallecimiento.
El padre del nene de 4 años también hizo declaraciones públicas y rechazó la posibilidad de que se trate de una muerte natural. Aseguró que el chico no tenía enfermedades de base y sostuvo que gozaba de buena salud. “Mi hijo no era un chico enfermo. Estaba sano. No pueden decir que fue una muerte natural. A mi hijo lo mataron”, expresó ante la prensa, en un mensaje que profundizó la confrontación con la madre de Ángel.
Impacto del caso y la comparación con la muerte de Lucio Dupuy
El fallecimiento de Ángel en Comodoro Rivadavia no solo sacudió a los vecinos de la ciudad, sino que traspasó límites provinciales y llegó a familiares de otras víctimas. Uno de los que reaccionó fue Ramón Dupuy, abuelo de Lucio Dupuy, el niño asesinado en La Pampa, quien estableció un paralelo entre ambas situaciones al tomar conocimiento de lo que había ocurrido en Chubut.
Dupuy contó que se enteró del caso durante la madrugada de un domingo y que desde entonces sigue de cerca las novedades judiciales. Calificó la situación como “ilógica” y “totalmente evitable” y señaló que ver las imágenes de Ángel le removió recuerdos vinculados al crimen de su nieto. “Es desgarrador, es revivir algo que nos pasó. Si bien ya pasaron cuatro años, para nosotros fue anoche y no lo podemos superar”, manifestó en declaraciones públicas.
El abuelo de Lucio afirmó además que episodios como el de Ángel dejan al descubierto, a su criterio, fallas en los mecanismos de protección de la niñez. “Seguimos viendo cómo estas cosas suceden, cómo se cae todo el trabajo que venimos haciendo para que no pase más”, expresó al referirse a la repercusión nacional que tomó la muerte del nene de 4 años en Comodoro Rivadavia.
En el plano judicial, la causa por la muerte de Ángel continúa en etapa de investigación y se aguarda la difusión del informe completo de la autopsia para definir los próximos pasos procesales. Los resultados forenses serán clave para determinar el origen de las lesiones en la cabeza y establecer con mayor precisión qué ocurrió en las horas previas al fallecimiento.

