El intendente de Campo Quijano, Lino Yonar, aseguró que sectores de la “vieja política” detrás de perfiles anónimos “quieren ensuciarme con noticias falsas” para dañar su gestión. Vinculó el aumento de críticas en redes con decisiones administrativas tomadas desde diciembre de 2023 y defendió la compra de maquinaria con fondos municipales por más de mil millones de pesos, sin aportes nacionales. También sostuvo que las condiciones estructurales del municipio no pueden revertirse “en un solo mandato”.
Yonar denunció campañas digitales y afirmó que “quieren ensuciarme con noticias falsas”
En declaraciones recientes, el intendente de Campo Quijano, Lino Yonar, vinculó el fuerte aumento de cuestionamientos en redes sociales a su gestión con la acción de sectores políticos desplazados del municipio. Según planteó, esos grupos “quieren ensuciarme con noticias falsas” y estarían detrás del financiamiento de cuentas apócrifas y operadores digitales que actúan de manera organizada.
El jefe comunal remarcó que la ofensiva virtual se hizo más visible a partir de medidas administrativas adoptadas desde diciembre de 2023 y de la puesta en marcha de un esquema para incorporar equipamiento propio al parque automotor municipal. En ese contexto, aseguró que existe una “animosidad deliberada” contra su gestión, vinculada a referentes de la “vieja política” que quedaron afuera del gobierno local.
De acuerdo con su relato, esas personas sostendrían económicamente a quienes realizan ataques virtuales. Yonar expresó que “hay gente que no trabaja, pero vive todo el día atacando en redes” y apuntó que “alguien los banca” para mantener activas esas cuentas que, según él, se dedican a amplificar errores menores y a difundir versiones que considera falsas.
En la misma línea, el intendente afirmó que estos sectores impulsan “campañas de fake news” con el objetivo de deteriorar su imagen pública y de instalar desconfianza sobre el Ejecutivo municipal. En su diagnóstico, el foco de esas publicaciones estaría puesto en cuestionar decisiones de gobierno y poner en duda el uso de fondos, particularmente en lo referido a la compra de vehículos y maquinaria.
Yonar también marcó una diferencia entre el clima que observa en las plataformas digitales y lo que registra en el contacto diario con los habitantes de Campo Quijano. Sostuvo que en las recorridas barriales y reuniones con vecinos la recepción es distinta y resumió esa idea al afirmar: “En la calle la relación con los vecinos es otra. Ahí no hay perfiles falsos”.
Inversiones en maquinaria, fondos propios y críticas a gestiones anteriores
Mientras cuestionó las operaciones en redes, Lino Yonar dedicó buena parte de sus declaraciones a defender el rumbo general de su administración y a contrastarlo con lo que encontró al asumir. Según describió, el parque automotor municipal estaba en estado crítico, con vehículos y máquinas casi inutilizables, sin mantenimiento adecuado y, en numerosos casos, fuera de servicio. Sobre ese punto, sintetizó la situación inicial con una frase contundente: “Se recuperó chatarra”.
Frente a ese escenario, el intendente explicó que se decidió priorizar la inversión en equipamiento para recuperar capacidad operativa y sostener los servicios básicos en Campo Quijano. Detalló que, en algo más de dos años de gestión, se incorporaron más de quince rodados y maquinarias, entre ellas motoniveladoras, camiones, minipalas, tractores, tanques regadores y equipos específicos para tareas de bacheo, limpieza y mantenimiento urbano.
Yonar subrayó que el monto global de esas compras supera los mil millones de pesos y remarcó que se financiaron íntegramente con recursos propios del municipio. Señaló que no hubo aportes extraordinarios de la Nación ni programas especiales involucrados y puntualizó que las adquisiciones se concretaron “sin fondos nacionales, sin ATN, sin fondo sojero y sin programas especiales”, en referencia a los mecanismos de asistencia que suelen utilizar otros distritos.
Al comparar con administraciones anteriores, el jefe comunal insistió en que la actual política de equipamiento marca un quiebre. Aseguró que “invertimos más de mil millones de pesos en maquinaria, y lo hicimos con recursos propios. No compramos comodidades; compramos herramientas de trabajo”, y agregó que durante años se sostuvo que esas inversiones eran inviables por falta de presupuesto.
Para el intendente, los datos de compras y montos ejecutados alcanzan para, según su mirada, dejar atrás argumentos utilizados en otros períodos. En esa línea, sostuvo que “las excusas del pasado se caen solas frente a los hechos concretos”, en alusión a los vehículos y equipos que actualmente se utilizan en distintas áreas municipales para obras y servicios.
Un municipio con atrasos históricos y plazos de gestión limitados
Además de referirse a las críticas en redes y a las inversiones, Lino Yonar describió el estado general de Campo Quijano como el resultado de más de dos décadas de postergaciones. Mencionó que el municipio todavía presenta muchas calles de tierra, falencias en sistemas de desagüe, poca obra pública y ausencia de una planificación urbana sostenida, lo que, según indicó, complica una mejora rápida de las condiciones.
El intendente vinculó ese diagnóstico con la duración de su actual mandato. A días de finalizar 2025 y al cerrar su segundo año al frente del Ejecutivo local, sostuvo que los cuatro años previstos no alcanzan para revertir todo lo que, a su entender, se fue deteriorando durante unos veinte años y, al mismo tiempo, avanzar en el plan que proyecta para la próxima década en Campo Quijano.
En cuanto a lo que viene, indicó que las prioridades oficiales seguirán concentradas en obra pública barrial, prestación de servicios esenciales, mejora de espacios verdes y presencia territorial en los distintos sectores del municipio. Esas definiciones, según explicó, continuarán guiando la agenda mientras se mantiene activo el debate público sobre su gestión y sobre las acusaciones de que “quieren ensuciarme con noticias falsas” a través de redes sociales.
Fuente:El Tribuno

