La Municipalidad de Salta puso en marcha el cambio de administración de la terminal de ómnibus tras el vencimiento de la concesión que se mantuvo durante más de dos décadas. El secretario de Tránsito y Seguridad Vial, Matías Assennato, explicó que se avanzará con una licitación de alcance nacional para definir quién estará a cargo del predio y de los servicios asociados durante los próximos años. Como medida inmediata, se fijó una prórroga de tres meses para sostener el funcionamiento diario mientras se organiza la salida del actual concesionario y se redactan los pliegos del nuevo contrato.
La decisión fue comunicada luego de que el área de Tránsito y otras dependencias municipales revisaran el cumplimiento del acuerdo anterior. De acuerdo con lo señalado por Assennato, esas verificaciones permitieron detectar distintos incumplimientos que impulsaron la definición de cerrar el ciclo vigente y pasar a un nuevo esquema. En paralelo, el Concejo Deliberante ya dio el visto bueno al período de transición, lo que habilitó formalmente al Ejecutivo capitalino a llevar adelante este proceso.
El funcionario anticipó que el próximo contrato tendría una duración semejante a la concesión que acaba de finalizar, fijada originalmente en veinticinco años. Además, remarcó que se buscará que la futura administración respete en forma estricta todas las condiciones legales y técnicas que se incorporen en la licitación nacional, tanto para el edificio principal como para los accesos viales a la ciudad.
Prórroga de tres meses y controles previos a la nueva licitación
Como parte del esquema de salida del operador actual, el municipio definió una extensión temporal del vínculo por un trimestre. Ese plazo de tres meses fue planteado por Assennato como una etapa para ordenar la parte administrativa y el día a día de la terminal, antes de publicar el llamado a licitación. En declaraciones radiales, el secretario sostuvo que la idea es que este tiempo sirva para organizar la documentación y ajustar el funcionamiento interno de la estación.
Assennato recordó que, desde hace tiempo, áreas como Tránsito y Espacios Públicos venían realizando inspecciones sobre el predio y los servicios que presta la terminal. Según relató, en esas visitas se fueron advirtiendo distintos aspectos que motivaron el análisis del contrato y derivaron en la determinación de ponerle punto final a la concesión que llevaba instalada alrededor de un cuarto de siglo en la ciudad de Salta.
“Veníamos trabajando en el control de la concesión tanto en el área de tránsito como de espacios públicos. Fuimos advirtiendo algunas situaciones que llamaron la atención y por eso determinamos no darle continuidad a la licitación”, indicó el funcionario, al detallar los argumentos que se elevaron a las autoridades de la Municipalidad. A partir de allí, se definió la combinación de prórroga corta más licitación nacional para el nuevo operador de la terminal de ómnibus.
La importancia del tema se vincula también con el rol que cumple la estación como puerta de entrada terrestre a la capital salteña, donde a diario circulan vecinos de distintos barrios del Gran Salta y turistas que llegan desde otras provincias. En ese marco, la definición sobre quién manejará el complejo en los próximos años busca garantizar un servicio acorde a ese movimiento constante de pasajeros.
Qué se espera del nuevo operador y del futuro diseño de la terminal
En relación con el perfil de la próxima gestión, Matías Assennato señaló que la prioridad será que la administración quede en manos del sector privado, aunque no descartó que otra figura jurídica pueda participar, siempre que se encuadre en las exigencias que fijarán los pliegos. “Lo correcto sería que lo haga el sector privado, pero podría ser cualquier entidad que cumpla con las condiciones. La concesión anterior fue por 25 años y en este caso se encararía por un plazo similar”, explicó el secretario al referirse al tiempo de vigencia pensado para el nuevo contrato.
La Municipalidad apunta a que ese futuro operador garantice un servicio regular, con mantenimiento adecuado, control del movimiento de colectivos y mejora en la atención a los usuarios. Además, las autoridades municipales quieren que la terminal se ajuste a las normas que rigen en materia de seguridad vial, accesibilidad y uso del espacio público, ya que la estación concentra un volumen importante de circulación todos los días.
El proyecto oficial, según adelantó Assennato, no se limitará únicamente al edificio donde operan las boleterías y los andenes. También incluye una intervención más amplia sobre las vías de ingreso a la ciudad de Salta, considerando que la terminal de ómnibus está ubicada sobre un corredor que conecta con rutas de intenso tránsito de vehículos de pasajeros y de carga.
Obras viales desde Aunor y cambios en accesos estratégicos
En sus declaraciones, el secretario detalló que se analizan trabajos desde la zona de Aunor hasta la terminal de ómnibus, con especial atención en los puntos de mayor flujo. Entre las obras mencionadas se encuentran nuevos ingresos en el sector del Portezuelo y ajustes viales en rotondas clave, como la que conduce al cerro San Bernardo y la conocida rotonda de Los Gauchos, que concentra un cruce importante de vehículos.
Assennato vinculó estos planes con la necesidad de actualizar una infraestructura que, según describió, lleva muchos años sin transformaciones fuertes. “Salta necesita una terminal como se merece, no recuerdo una obra destacada en la terminal de nuestra ciudad desde hace 15 años”, afirmó al justificar el impulso a un rediseño del predio y de su entorno vial. Finalmente, resaltó que el objetivo de la gestión es que la futura terminal vuelva a ser un punto de referencia positivo para quienes viven en la capital y para quienes llegan desde otras localidades: “Queremos una verdadera terminal para la ciudad más importante del norte”, sintetizó al hablar del proceso licitatorio que se prepara.

