Vecino de La Merced denuncia canal a cielo abierto con aguas servidas frente a su casa

Un frentista de La Merced expone que vive desde hace años con un canal contaminado frente a su casa, con desbordes en días de lluvia y falta de controles.

En la localidad de La Merced, un vecino que vive sobre calle San Martín al quinientos cincuenta y siete asegura que desde hace años convive con un canal a cielo abierto que corre frente a su casa, por donde ya no pasa agua de riego sino líquidos cloacales, basura y restos orgánicos. Señala que la situación se agrava con cada tormenta, cuando el cauce se desborda, inunda la calle y deja anegado todo el sector. El reclamo apunta a la falta de obras, controles y sanciones, en una zona de La Merced donde no hay red cloacal.

Canal contaminado frente a una vivienda de La Merced

El frentista, identificado como Gustavo Bartolomé Gasiuk, vive en La Merced sobre calle San Martín, a pocos metros de la avenida principal por donde pasa la ruta nacional sesenta y ocho. Frente a su domicilio corre un canal descubierto que, según describe, dejó de cumplir hace tiempo la función de riego y se transformó en un cauce permanente de desechos.

De acuerdo con su relato, por el canal se desplaza agua negra con presencia de larvas de mosquitos, acompañada por moscas, pañales usados, restos de comida y distintos tipos de residuos sólidos que terminan tirando vecinos de la zona. Afirma que el olor es constante, fuerte y que se vuelve prácticamente imposible mantener las ventanas abiertas o permanecer en el patio por mucho tiempo.

Gasiuk remarca que el canal no está entubado, no recibe mantenimiento periódico ni existe una fiscalización visible sobre lo que se arroja allí. Expone que, ante la ausencia de una red cloacal en ese sector de La Merced, los pozos ciegos se saturan y muchos terminan conectando o derivando sus rebalses hacia ese mismo cauce que pasa frente a su casa.

Según su testimonio, la combinación de desechos domiciliarios y líquidos de pozos ciegos derivó en un foco de contaminación a la vista de todos. Detalla que la vereda y el frente de la vivienda quedan expuestos a los malos olores y a la presencia permanente de insectos, lo que, a su criterio, afecta la vida diaria de su familia.

Responsabilidades, pozos ciegos y actividad nocturna en La Merced

El vecino de La Merced insiste en que la problemática no se limita a un solo organismo ni a un único responsable, sino que responde a una suma de factores. Aclara que su reclamo no está dirigido solamente al consorcio de riego, sino también a la conducta de quienes tiran residuos al canal sin ningún tipo de recaudo.

En sus palabras, el uso del cauce como basural improvisado por parte de los propios habitantes de la zona es uno de los puntos centrales del conflicto. “La culpa es de los vecinos que tiran todo ahí”, expresó, al resumir su mirada sobre lo que ocurre alrededor de su casa. Señala además que viene advirtiendo por esta situación desde hace años, sin lograr que se concrete una solución de fondo.

Gasiuk sostiene que en esa parte de La Merced la falta de cloacas obliga a la mayoría de las familias a utilizar pozos ciegos, los cuales, con el paso del tiempo y el uso intensivo, empiezan a colapsar. Asegura que cuando eso sucede, muchos de esos líquidos terminan descargándose hacia el canal a cielo abierto.

Como ejemplo de la presión sobre un sistema sanitario precario, menciona que, a pocos metros de su vivienda, funciona un boliche muy concurrido. Señala que el local es propiedad del actual secretario de Gobierno municipal, Edi Ferrufino, y que cada fin de semana asisten miles de personas a un predio ubicado en una zona sin red cloacal.

“Acá estamos parados sobre mierda”, dijo el frentista

En relación con ese establecimiento nocturno, el vecino afirma que se asegura que el sistema sanitario está entubado, pero que, a su juicio, la contaminación en el entorno persiste. “A pocos metros de mi casa funciona un boliche muy concurrido, propiedad del actual secretario de Gobierno municipal, Edi Ferrufino. Cada fin de semana ingresan miles de personas en un lugar ubicado en una zona sin cloacas. Aunque se asegura que el sistema está entubado, en los hechos la contaminación persiste. Acá estamos parados sobre mierda”, expresó al describir lo que considera una situación límite.

Gasiuk resume la dinámica que observa en La Merced con una idea que, según él, se confirma en la práctica: ningún pozo ciego soporta un uso intenso sin desbordarse. Plantea que, cuando se produce el rebalse, esos líquidos buscan salida y terminan, una y otra vez, en el mismo canal descubierto que corre frente a las viviendas. “Lo que rebalsa termina en el canal, y lo que baja por el canal termina frente a su casa”, sintetizó al explicar cómo entiende que funciona el circuito.

Lluvias, desbordes y falta de obras en el barrio

Las complicaciones, siempre de acuerdo con el vecino, se potencian durante los días de lluvia fuerte en La Merced. Relata que, cada vez que se registra una tormenta, el canal se llena rápidamente, se desborda y la calle San Martín al quinientos cincuenta y siete termina totalmente cubierta de agua mezclada con barro y residuos.

En diálogo con el matutino El Tribuno, contó que, cuando el cauce supera su capacidad, el agua avanza sobre la calzada y se acumula durante horas o incluso días. En ese lapso, según su descripción, no puede entrar ni salir con su vehículo, ni caminar con normalidad por la zona, lo que transforma al barrio en un sector aislado hasta que el nivel baja.

Relata que el agua estancada frente a las casas se mezcla con restos orgánicos y basura arrastrada por el mismo canal, y que el olor penetra en las viviendas. Advierte que el riesgo sanitario aumenta especialmente en verano, por la presencia de mosquitos y otros insectos, mientras que en invierno la humedad constante empeora el deterioro de la vía pública.

Sobre el frente de su casa en La Merced, Gasiuk sostiene que no se ejecutan obras estructurales que permitan revertir el cuadro actual. Enumera que el canal sigue abierto, sin entubamiento, que no se hacen limpiezas profundas de manera periódica, que no detecta controles sobre los vertidos y que no se aplican sanciones visibles a quienes tiran basura o conectan desagües al cauce.

El vecino afirma que ya realizó distintas presentaciones y reclamos a lo largo de los años, pero que la realidad sobre calle San Martín al quinientos cincuenta y siete se mantiene igual. Resume que, en ese tramo de La Merced, la circulación de aguas servidas frente a las viviendas continúa a la vista de todos y que, según su testimonio, la situación sigue sin cambios concretos por parte de las autoridades.

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