Durante este miércoles, vecinos de la zona sur de La Caldera continúan con serios problemas para entrar y salir de sus casas, luego de que la crecida de un arroyo dejara a varias familias prácticamente incomunicados. El agua se desbordó durante la noche, bloqueó el paso hacia las viviendas y la situación se mantuvo en horas de la mañana, afectando a quienes debían ir a trabajar, hacer trámites o llevar a los chicos.
El anegamiento se dio en un sector donde el arroyo cruza un camino de uso cotidiano, lo que transformó un trayecto corto en una barrera difícil de sortear para peatones y vehículos livianos. Hasta este mediodía el cuadro seguía generando complicaciones en la circulación de la zona sur.
Vecinos indicaron que, por la fuerza del agua y la falta de luz durante la noche, muchos optaron por no arriesgarse a cruzar y permanecieron dentro de sus casas, a la espera de que el nivel bajara.
Un camino clave quedó cortado por la crecida
El lugar afectado es un tramo considerado estratégico por los habitantes, porque funciona como enlace central para toda el área sur de La Caldera. Por ese camino pasan a diario trabajadores, familias y estudiantes que ahora quedaron prácticamente incomunicados por la crecida del arroyo.
Según relataron los vecinos, se trata del acceso más directo para conectar con otros barrios, el centro de salud, comercios y las paradas de colectivos. Cuando este paso se interrumpe, muchas personas deben caminar largas distancias o esperar varias horas hasta que el agua baje.
En jornadas de lluvia intensa, el punto crítico se repite: el cauce gana volumen en poco tiempo y el agua cubre la traza, sobre todo en los horarios nocturnos, cuando el riesgo de caída o arrastre es mayor para quienes se animan a cruzar.
Malestar vecinal y reclamo por soluciones definitivas
Frente a este nuevo episodio de crecida y familias que quedan incomunicados, los vecinos de la zona sur de La Caldera manifestaron su malestar por la falta de respuestas de fondo. Aclaran que el planteo no es una discusión sobre dónde vive cada uno, sino sobre la necesidad de contar con alternativas seguras para moverse en días de lluvia.
Los pobladores remarcan que, mientras algunos opinan sin conocer el terreno, ellos conviven todos los años con los mismos inconvenientes: cortes de acceso, demoras para llegar al trabajo y riesgos al intentar cruzar el arroyo. En ese marco, insisten en que este evento sirva para impulsar obras, mejor planificación y medidas concretas que eviten nuevos aislamientos cuando se registren futuras crecidas en la zona.

La Caldera otra vez aislada por la crecida de un arroyo dejó a vecinos incomunicados
