Julián Weich confirmó el cierre de Conciencia tras 16 años de actividad

El conductor dijo que dejará de operar la marca porque ya no puede sostener la promesa de donar parte de las ganancias.

Julián Weich anunció el cierre de Conciencia, la marca con la que durante 16 años comercializó productos de primera necesidad y destinó parte de sus utilidades a organizaciones sociales. La definición se conoció en su paso por La Noche de Mirtha, donde explicó que la caída del consumo impidió sostener el esquema con el que funcionaba el emprendimiento. Según dijo, la decisión no responde a un cambio de rubro ni a la calidad de lo que vendía, sino a la falta de ventas y a la imposibilidad de seguir ofreciendo una propuesta solidaria que ya no puede cumplir en los hechos.

En la entrevista, el conductor habló de la situación de la marca y resumió el motivo de la medida con una frase directa: “Estoy por cerrar Conciencia, mi marca”. Luego agregó: “La voy a cerrar porque se acabó el consumo”. En ese mismo tramo, enumeró algunos de los productos que formaban parte de la propuesta comercial: “agua, puré de tomate, arroz, pintura”.

El cierre del programa, según explicó Julián Weich, se definió por la baja en las ventas

Weich sostuvo que el principal problema de la empresa fue la falta de movimiento comercial. De acuerdo con su relato, el emprendimiento no dejó de funcionar por el tipo de mercadería que ofrecía, sino porque ya no entraba dinero suficiente para mantenerlo activo. “No entra plata. Y eran productos de primera necesidad y de buena calidad”, afirmó durante el programa televisivo.

Además, aclaró que Conciencia no operaba como una fundación ni dependía de aportes externos para sostenerse. Por eso remarcó que la estructura se mantenía con su propia actividad comercial y que, justamente por esa condición, la falta de ventas terminó afectando de lleno la continuidad del proyecto. “Yo no le ocasiono ni gasto ni me tienen que donar nada porque es una empresa, no es una fundación. Pero lamentablemente la tengo que cerrar”, expresó.

La marca había desarrollado una propuesta particular: vender artículos de uso cotidiano y vincular cada compra con una ayuda concreta a distintas organizaciones. Ese mecanismo, según explicó el conductor, fue posible durante años, pero dejó de ser viable en el último tiempo por el deterioro del consumo y por las dificultades para seguir sosteniendo la operatoria.

Después de 16 años, el punto que Julián consideró decisivo fue no poder cumplir con la donación prometida

El eje del proyecto, de acuerdo con lo que contó, era una promesa específica: donar el 50% de las ganancias. Esa condición fue la que distinguió a Conciencia desde su inicio y, al mismo tiempo, la que terminó empujando el cierre. Weich señaló que el año pasado ya no pudo concretar ese aporte, algo que para él alteró el sentido original de la marca.

“Lo hice durante 15 años. Ya el año pasado no doné. Y este año como no voy a donar, ya me parece vergonzoso vender productos diciendo que dono la mitad de las ganancias y no donar. Ya está”, sostuvo. Con esa explicación, dejó en claro que no estaba dispuesto a seguir con la actividad si no podía respaldar con hechos el mensaje solidario con el que se presentaba el emprendimiento.

En esa misma línea, planteó que seguir vendiendo bajo esa consigna ya no resultaba compatible con la realidad de la empresa. Por eso optó por dar de baja la marca en lugar de mantenerla en funcionamiento con un esquema distinto al que había difundido durante años.

También cambió la red de apoyo que acompañaba a la marca

Durante la charla, Weich comentó que el contexto también impactó en las personas que antes colaboraban con la difusión o la comercialización de los productos. Según contó, ese respaldo ya no tiene la misma intensidad, en parte porque muchos de esos contactos hoy están atravesados por otras preocupaciones.

“Inclusive los que me ayudaban, muchos, ya es como que no tienen ni ganas de ayudarme porque están más preocupados por otros temas que por ayudarme a mí a vender”, dijo. Ese cambio, sumado a la caída del consumo, terminó de complicar una estructura que dependía de la venta constante para sostener su perfil solidario.

En el mismo programa, el conductor también habló sobre la situación de las personas con discapacidad y remarcó el papel de las organizaciones civiles en lugares donde la asistencia no llega con regularidad. En ese contexto, señaló: “He estado en lugares donde no llega ni el viento; si no se ocupan las ONG, nadie lo hace”.

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