La Justicia Federal de Corrientes puso fecha para el debate oral por el caso Loan Peña: el juicio comenzará el 16 de junio y tendrá en el banquillo a 17 acusados, distribuidos en dos expedientes que se analizarán en un mismo proceso. El niño, de 6 años, desapareció el 13 de junio del 2024 en un almuerzo familiar en 9 de Julio, Corrientes, y el tribunal decidió avanzar con el juicio a casi dos años de aquel hecho. La causa central investiga la posible sustracción y ocultamiento del chico y se complementa con una causa conexa por maniobras posteriores.
El inicio del juicio fue definido por un tribunal federal correntino que concentró en una misma agenda tanto el expediente principal como la investigación derivada, donde se imputan conductas vinculadas al trámite del caso. La reconstrucción judicial señala que Loan fue visto por última vez en una zona rural conocida como “El algarrobal”, a unos ocho kilómetros de 9 de Julio, luego de haber compartido un almuerzo en la casa de su abuela paterna.
De esta manera, la Justicia Federal llega a la etapa de juicio oral con una hipótesis que describe un plan previo para sustraer a un menor ese día, con tareas asignadas a distintos imputados y con el rol central del entorno familiar y de allegados que participaron del encuentro.
Diecisiete imputados y dos causas unificadas en el juicio
El tribunal definió que el juicio por el caso Loan Peña tendrá 17 acusados sentados frente a los jueces, repartidos en una causa principal y otra conexa. En el expediente central se investiga la desaparición del niño como un hecho de sustracción y posterior ocultamiento, mientras que en el tramo paralelo se analizan maniobras presuntamente cometidas durante la pesquisa.
En la causa madre hay siete procesados: Laudelina Peña, el excomisario Walter Maciel, Victoria Caillava, Carlos Pérez, Mónica Millapi, Antonio Benítez y Daniel Ramírez. Según la documentación oficial, todos ellos, salvo Maciel, estuvieron en el almuerzo del 13 de junio del 2024 en la casa de Catalina, la abuela paterna del chico, jornada en la que Loan desapareció.
En este tramo del expediente se investigan concretamente los delitos de sustracción y ocultamiento del menor, con el foco puesto en lo sucedido desde el almuerzo familiar hasta los momentos posteriores en el naranjal cercano y en los movimientos de los imputados una vez que se advirtió la ausencia del niño.
La otra parte del proceso abarca a diez acusados: Federico Rossi Colombo, Nicolás Soria, Elizabeth Cutaia, Alan Cañete, Delfina Taborda, Pablo Noguera, Pablo Núñez, Valeria López, Verónica Machuca Yuni y Leonardo Rubio. Todos ellos llegarán a la misma sala de audiencias, pero imputados por hechos posteriores o paralelos a la desaparición.
En la causa conexa, la Justicia Federal enumeró una serie de delitos que, según cada caso, incluyen privación ilegítima de la libertad, defraudación a la administración pública, encubrimiento, falso testimonio, violación de secreto profesional, suministro de estupefacientes a título gratuito, resistencia a la autoridad y usurpación de insignias y títulos profesionales.
Al unificar ambos expedientes para el mismo juicio, el tribunal busca revisar en una sola secuencia tanto la presunta sustracción de Loan como las conductas detectadas durante la búsqueda y la tramitación del caso, lo que convierte al proceso en uno de los debates más complejos que afronta hoy la Justicia Federal de Corrientes.
La desaparición de Loan Peña y la reconstrucción de la Justicia Federal
Loan Danilo Peña desapareció el 13 de junio del 2024, alrededor de las 14, cuando llegó con su padre a la vivienda de su abuela Catalina, ubicada en la zona rural conocida como “El algarrobal”, a unos ocho kilómetros de la localidad de 9 de Julio. Ese día se había organizado un almuerzo en honor a San Antonio, al que asistieron varios familiares y niños.
Según la reconstrucción incorporada al expediente, después de comer, Antonio Benítez habría propuesto salir a buscar naranjas a una tapera cercana. A esa caminata se sumaron Mónica Millapi, Daniel Ramírez y todos los chicos que estaban en la reunión, mientras que Laudelina Peña y Camila Núñez volvieron a la casa antes de llegar al naranjal.
A partir de esos movimientos, la Justicia Federal trazó una hipótesis en la que el grupo de imputados habría aprovechado la salida al naranjal para separar a uno de los niños y concretar la sustracción. La Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes revisó el material reunido y dio por válido, en esta etapa, que ese día existía un plan previo para llevarse a un menor.
La hipótesis de un plan previo y los roles asignados según la Cámara Federal
En una resolución clave para el avance del juicio por el caso Loan Peña, la Cámara Federal de Apelaciones sostuvo que, de acuerdo a las pruebas colectadas, los imputados habrían ideado sustraer “a un menor” ese día y no específicamente a Loan. Los camaristas remarcaron que, según esa reconstrucción, la presencia del niño en el almuerzo fue “espontánea y sorpresiva” para varios de los asistentes.
Los jueces señalaron que “el acuerdo previo consistía en sustraer ‘a un menor’, y no específicamente a Loan, ya que, como se dijo, su presencia en el almuerzo fue espontánea y sorpresiva para el resto de los asistentes. En el marco de ese plan, cada imputado tenía asignado un rol específico”. Esa descripción es la que ahora deberá ser analizada y confrontada en el debate oral.
De acuerdo con la misma resolución, Benítez y Ramírez eran quienes debían proponer la ida al naranjal junto con los chicos. Una vez en el lugar, su función habría sido apartar a uno de los menores y entregarlo en un camino lindero a Pérez y Caillava, señalados como las personas que debían retirarlo en vehículo de la zona.
En ese esquema, se detalla que Millapi, con la colaboración de Laudelina Peña, debía acompañar a los chicos hasta el naranjal, donde ya se encontrarían Benítez y Ramírez. Laudelina, por su parte, tenía la tarea de iniciar el trayecto con el grupo de menores y luego regresar a la casa de su madre, Catalina Peña, para quedarse allí al momento de conocerse la supuesta desaparición.
Siempre según la Cámara, esa posición de Laudelina en la vivienda familiar la habría colocado como nexo entre quienes concretaban la sustracción y quienes debían sacar al niño del lugar. En el fallo se indica que ella debía recibir la noticia de la supuesta desaparición y ser el vínculo con Carlos Guido Pérez y María Victoria Caillava.
El documento judicial también precisa que en el naranjal Loan fue separado del resto de los chicos y, una vez asegurado el alejamiento, Bernardino Antonio Benítez habría avisado a Laudelina Peña y se habría dirigido al punto donde lo esperaban Pérez y Caillava. Durante ese lapso, Millapi se quedaba con los demás chicos para sostener la escena del paseo por las naranjas.
La misma resolución describe que, luego, Laudelina habría regresado a la casa para recibir el aviso de Benítez y transmitir la información a Pérez y Caillava. Finalmente, la Cámara indicó que los imputados salieron de la vivienda con el argumento de ir a ver el partido de River y que, en realidad, “se dirigieron al lugar convenido, donde Benítez les entregó al niño para ser retirado del predio y apartado de la custodia de su padre”.

