Diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza fueron formalmente imputadas por presunto abuso sexual simple agravado y quedaron bajo investigación penal, en una causa que había sido archivada y que ahora volvió a activarse por orden de un órgano judicial superior. La denuncia apunta a un supuesto “rito de bienvenida” ocurrido durante una concentración deportiva en abril de 2023, donde una joven de 16 años aseguró haber sufrido humillaciones de tono sexual, sin consentimiento y mientras era filmada. Las defensas de las deportistas rechazan la calificación del hecho y reclaman la nulidad de las imputaciones.
El expediente se inició tras un episodio denunciado dentro de las instalaciones del club, durante la preparación de un torneo regional. En esa ocasión, la denunciante señaló que fue llevada a un baño junto a otras menores, sometida a diferentes prácticas que definió como degradantes y grabada en video sin saberlo. La causa tuvo primero un cierre, pero luego un juez ordenó reabrirla al considerar que los hechos podían encuadrarse como delito.
Desde entonces, el caso generó un fuerte cruce entre la versión de la víctima y la postura de las imputadas y sus representantes legales. Además de la causa penal, avanza un reclamo civil millonario contra el Club Alemán, mientras la institución admite el impacto interno que tuvo la investigación y asegura que se realizaron charlas para evitar nuevas situaciones similares.
La Justicia imputó a las jugadoras y reabrio la causa por abuso sexual
Tras la revisión de una instancia superior, el Fiscal en Jefe dispuso que el fiscal de instrucción, Mauro Perassi, formulara cargos contra las diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza por el delito de abuso sexual simple agravado por la intervención de dos o más personas. Esta figura contempla penas que van de 3 a 10 años de prisión, de acuerdo con el Código Penal. La medida implicó dejar sin efecto el criterio anterior de archivo y retomar la investigación.
Sin embargo, fuentes judiciales indicaron que, aun con esa calificación, en caso de llegar a juicio y recibir el mínimo de la pena prevista, las imputadas podrían atravesar todo el proceso en libertad si no registran antecedentes penales. Es decir, no se dispuso por el momento ninguna medida de detención ni restricción de la libertad ambulatoria para las deportistas señaladas en la causa.
La reapertura del expediente se produjo luego de que un juez analizara el recurso presentado por la parte denunciante contra la primera fiscal interviniente, quien había archivado el caso al considerar que las conductas descriptas no configuraban un delito penal. Ese magistrado entendió que los hechos denunciados sí podían encuadrarse dentro de la figura de abuso sexual simple, aun cuando hubiera mediación de objetos, y ordenó continuar con la pesquisa.
De este modo, la causa pasó de estar cerrada a retomar impulso, con el agregado de que ahora hay diez deportistas imputadas de manera formal. La decisión abrió un nuevo capítulo judicial y encendió las críticas de las defensas, que acusan falta de trato equilibrado entre los pedidos de la querella y los planteos de las acusadas.
En paralelo, se tramita una demanda civil cuyo monto, según se hizo saber en el expediente, rondaría los 100 millones de pesos. Ese reclamo apunta a una reparación económica por los daños denunciados y se dirige contra el Club Alemán, además de la responsabilidad penal que se discute en la otra vía.
El relato de la víctima y las situaciones de abuso sexual
El hecho investigado se ubica el 20 de abril de 2023, cuando el plantel femenino concentraba en instalaciones de Guaymallén para un torneo regional de hockey. Allí, según la presentación judicial, la joven denunciante tenía 16 años y formaba parte del grupo de las menores del club. Ella aseguró que fue llevada a un baño del predio, junto con otras compañeras, donde comenzó lo que describió como un “rito” de iniciación hacia la Primera.
De acuerdo con el expediente, la capitana de la Primera División habría ido a buscar a las jugadoras más chicas y las habría conducido al baño. Una vez allí, siempre según la denuncia, las hicieron formar una fila y pasar de a una. A cada adolescente le habrían ordenado quitarse la ropa y cubrir la zona del pecho con papeles o hojas sujetas con cinta adhesiva, mientras el resto del grupo observaba la escena.
La víctima, cuya identidad se mantiene en reserva por tratarse de un presunto delito de instancia privada, relató al diario Los Andes que pensó que se trataba de algo mucho más simple. “Yo iba a que me tiñeran el pelo. Era lo único que pensé que me iban a hacer. Por las ganas de pertenecer, dije ‘tengo que pasarlo’”, contó. Según sus palabras, no sabía que la estaban filmando y subrayó: “Nunca supe que me filmaron hasta que me sacaron la venda. Yo no di consentimiento para nada”.
La denuncia detalla que, en ese lugar, les colocaron toallitas femeninas sobre los ojos a modo de venda. La joven recordó: “Después nos vendaron los ojos con toallitas femeninas. Me preguntaban si era virgen, me sacaron la toalla y una decía ‘dale, dale, que la M. te quiere ver la c…’”. Afirmó que durante alrededor de una hora y media fue objeto de burlas, preguntas de contenido íntimo y comentarios ofensivos, incluso sobre su familia.
El expediente indica también que durante el supuesto “juego” le pusieron distintos elementos en la boca, entre ellos salchichas, y que le untaron ají picante en los labios. La joven sostuvo que había avisado que era alérgica, pero que la situación continuó igual. En la entrevista con el medio mendocino declaró: “Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que reaccionaran mal si les decía que me quería ir, que no podía hablar”.
Denuncia por filmaciones sin consentimiento y mensajes en el grupo de jugadoras
Otro de los puntos que la denunciante remarcó ante la Justicia fue que todo habría quedado registrado en video sin su autorización. Según su versión, recién tomó dimensión de la situación cuando le retiraron la venda y luego, más tarde, al ver cómo se comentaba el tema en los chats del plantel. Para ella, ese registro audiovisual forma parte central de la humillación que dice haber sufrido.
En la causa se incorporó un mensaje que la joven recibió en el grupo de jugadoras, el cual interpretó como una advertencia para que no contara lo ocurrido: “Si vos hablás, saltamos todas”, habría leído en el chat. De acuerdo con su relato, después otra integrante comentó que “no nos van a creer”, y ella entendió que el silencio del resto tenía relación con el deseo de seguir en la categoría superior y no tener problemas dentro del club.
Con el paso de los meses, la víctima decidió hacer público su testimonio y vincular lo sucedido con prácticas de bienvenida habituales en algunos equipos de hockey. Señaló que su intención era que “esto no se repita y no tengan que vivirlo las nenas de 10 años que entrenaba”, en referencia a las categorías infantiles con las que trabajaba. Esa exposición volvió a poner el caso en la agenda y sumó presión sobre la instancia judicial.
Las defensas cuestionan la imputación y niegan que haya existido un delito penal
Mientras el Ministerio Público avanzó con la imputación de las diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza por presunto abuso sexual, los abogados defensores reaccionaron de inmediato. Presentaron pedidos de nulidad de las imputaciones y reclamaron que el expediente quede suspendido hasta que intervenga un juez de garantías, alegando que aún estaba pendiente un planteo anterior cuando se tomó la decisión de acusar.
Fernando Peñaloza, abogado de un grupo de las imputadas, adelantó en diálogo con el portal Mendoza Post que su estrategia será oponerse a la medida. “Vamos a oponernos y pedir la nulidad de las imputaciones. No estamos ante un hecho que sea un delito”, afirmó. El letrado sostuvo que, en un principio, se evaluó una conciliación que incluía un pedido de disculpas, pero que la situación cambió cuando la parte denunciante advirtió la posibilidad de reclamar una indemnización económica al club.
“Cuando vieron el negocio, una demanda en dinero al Club Alemán, cambiaron claramente la tesitura. Es un dato que está materializado en el expediente”, señaló Peñaloza. Además, describió el episodio como un “rito de bienvenida” donde, según su interpretación, la joven pasó un mal momento por juegos o bromas que no le gustaron, pero que no deberían ser considerados un abuso sexual en términos legales.
El abogado remarcó que no se trató de un hecho aislado hacia una sola jugadora, ya que, según manifestó, “esto se le hizo a seis chicas, a todas se les hizo lo mismo. No es que a ella se la abusó y al resto no”. En ese sentido, indicó que las otras cinco jóvenes no plantearon quejas formales ante la Justicia y que “los padres se han presentado muy molestos a declarar, diciendo que sus hijas nunca se sintieron agredidas sexualmente”.
En la misma línea, la defensora oficial Mariana Silvestri, representante de cuatro de las acusadas, criticó el avance del fiscal Perassi al sostener que actuó “con una inusitada premura” y que habría atendido solo al pedido de la querella, vinculada a la víctima, sin resolver antes un planteo de nulidad presentado por las defensas. Con ese argumento, formalizó un pedido para anular la resolución de imputación y pidió suspender el trámite hasta que un juez resuelva sobre la validez del acto.
Mientras tanto, desde el Club Alemán reconocieron que el caso generó un fuerte impacto institucional y comunicaron que se realizaron charlas internas para evitar que hechos similares vuelvan a suceder en el ámbito del hockey femenino. La demanda civil y la causa penal siguen su curso en los tribunales de Mendoza.

Imputan a 10 jugadoras de hockey por presunto abuso sexual en Mendoza
