Un joven de 18 años de la ciudad de Salta dejó sus estudios secundarios para dedicarse por completo al cuidado de su mamá, Yolanda, que enfrenta un cáncer de riñón con metástasis en el hígado. Sin obra social ni ingresos fijos, la familia denuncia que aún no recibe la medicación oncológica indicada y lanzó un pedido de ayuda pública para poder costear parte del tratamiento contra el cáncer o conseguir los fármacos por otra vía.
El caso salió a la luz este martes en el programa “Somos la mañana”, durante una transmisión realizada frente a la sede de la Dirección Nacional de Asistencia Directa y Compensatoria (DINADIC), en pleno centro salteño. Allí, el chico, llamado Gabriel, contó en cámara cómo cambió su vida desde que la enfermedad avanzó y la medicación no llega.
Según relató, la familia vive solo con changas y con la colaboración que reciben de allegados, mientras esperan una respuesta administrativa del sistema nacional para acceder a los remedios que los médicos recetaron a Yolanda.
Joven reclama medicación por el cáncer de su mamá y pide ayuda
Parado en la vereda frente a DINADIC, Gabriel explicó que su madre tiene “un cáncer renal que ahora se le fue al hígado” y que, pese a haber iniciado los trámites correspondientes, la medicación todavía no fue entregada. El chico de 18 años aseguró que la enfermedad avanza sin tratamiento y pidió ayuda para conseguir los fármacos.
El joven señaló que toda la documentación solicitada fue presentada ante las oficinas nacionales competentes. Sin embargo, de acuerdo con su relato, el expediente quedó “dando vueltas” durante semanas sin que eso se tradujera en el suministro del tratamiento indicado por los profesionales.
“Presentamos los papeles y estuvieron un mes dando vueltas, pero no hubo medicamento”, sostuvo Gabriel frente a las cámaras del ciclo televisivo. Afirmó que, durante ese lapso, la salud de Yolanda se complicó y que en ningún momento pudo iniciar la terapia recetada.
En su testimonio, el joven remarcó que actualmente su mamá no recibe medicación activa. “Hoy en día el cáncer sigue avanzando porque no tiene los medicamentos”, advirtió, al describir un cuadro que definió como muy delicado para la mujer.
El alto costo de los fármacos y la campaña de ayuda para la familia
Uno de los puntos que subrayó la familia es el enorme valor económico de los remedios oncológicos. Gabriel detalló que las pastillas recetadas rondan los $15 millones y que las ampollas cuestan cerca de $23 millones. El joven sostuvo que esos montos son imposibles de afrontar sin ayuda externa.
“Son muy caros, no los podemos pagar”, expresó el chico, al remarcar que en la casa no cuentan con sueldo fijo ni cobertura médica. Según contó, en la vivienda viven únicamente Yolanda, él y su hermana menor de 14 años, y todos dependen de trabajos esporádicos y de la ayuda que pueda llegar desde afuera.
Ante esta situación, Gabriel comentó que decidió dejar el colegio para salir a buscar changas y así mantener el hogar mientras se encarga, además, del cuidado diario de su mamá enferma. Dijo que la rutina es agotadora y que cada día se organiza entre las tareas domésticas, el acompañamiento a Yolanda y la búsqueda de ingreso.
Mientras el expediente continúa en trámite en la órbita nacional, el entorno inició una campaña de ayuda para intentar conseguir los medicamentos por gestión solidaria o donaciones, y así acelerar el inicio del tratamiento contra el cáncer. De acuerdo con lo que señalaron, recién dentro de unas dos semanas podrían recibir novedades oficiales sobre la provisión de fármacos.
El día a día de Yolanda sin medicación y el pedido de contacto solidario
Gabriel también describió cómo atraviesa su mamá las jornadas sin los remedios. Contó que Yolanda casi no puede dormir, sufre náuseas frecuentes y episodios en los que se descompone. “Me duele mucho verla así”, relató el joven de 18 años al hablar del deterioro físico que observa en su mamá.
Pese a este panorama, el chico dijo que mantiene la esperanza de una mejora en la salud de Yolanda y que confía en que, con la medicación, el cuadro pueda estabilizarse. En paralelo, insistió en que necesitan cualquier colaboración posible para sobrellevar los gastos cotidianos y, sobre todo, para intentar acceder cuanto antes a las pastillas y ampollas que le recetaron a su mamá.
Para quienes deseen brindar algún tipo de asistencia o sumarse al pedido de ayuda, la familia difundió un número de contacto: 387 520 4508. Ese es, por ahora, el canal principal que usan para coordinar donaciones y recibir llamados solidarios.

