Una madre de Jesús María contó públicamente que su hija habría sido atacada en la vía pública por un grupo de chicos que se presentan como therian y que uno de ellos la habría llegado a morder en el tobillo a la salida del colegio. El relato salió primero en una radio local y luego se viralizó en redes, mientras que la Policía de Córdoba informó que hasta el momento no tiene registrada ninguna denuncia formal sobre este hecho ni sobre la presunta agresión.
Según la versión de la familia, el episodio habría ocurrido cuando la adolescente tenía catorce años, a pocos metros de la escuela Domingo Faustino Sarmiento, ubicada en una zona céntrica de Jesús María. Recién tiempo después, al ver en internet contenido sobre la movida therian, la joven habría asociado esas imágenes con lo que, dice, le pasó en la calle.
La repercusión fue inmediata: el relato sobre un presunto grupo de jóvenes therian que imita conductas animales y llega a morder a una menor encendió discusiones sobre esta tendencia en Argentina, sus prácticas y los límites del respeto en los espacios públicos.
La madre habló de una mordida en el tobillo
La mujer habló con la emisora local Somos el Norte y allí reconstruyó con detalle lo que, de acuerdo con su hija, habría ocurrido al salir del colegio. Contó que la chica caminaba por la calle Córdoba cuando se cruzó con un grupo de tres o cuatro adolescentes que se presentaban como “jóvenes therians” y que llevaban máscaras con forma de lobo o de perro. La madre remarcó que su hija no pudo reconocer sus rostros ni identificarlos por nombre.
Al principio, siempre según su versión, la adolescente interpretó la situación como un chiste. La mujer explicó que los chicos se le acercaron, comenzaron a olfatearla y a seguirla, mientras mantenían puestas las máscaras. En un primer momento, la chica se habría reído porque creyó que se trataba de una broma pesada de otros estudiantes o de chicos del barrio.
Sin embargo, el relato cambia cuando menciona la presunta mordida: la madre indicó que, en medio de ese juego, uno de los jóvenes se agachó y le mordió el tobillo a su hija, que llevaba pollera. Tras sentir el dolor, la adolescente habría intentado defenderse con una patada y salió corriendo del lugar. La mujer describió al grupo como “una bandita de tres o cuatro, más o menos”, siempre con máscaras que simulaban rasgos de perros o lobos.
En su testimonio, la madre señaló que la escena le resultó “increíble” por la forma en que, según su hija, actuaron los chicos. La adolescente le habría contado que la olían, la perseguían y se movían “como perros o lobos”, hasta que se produjo la supuesta mordida en el tobillo, que marcó el final del contacto.
Miedo posterior, impacto en la rutina y ausencia de denuncia policial
La mujer también se refirió a las consecuencias que, dice, tuvo el episodio en la vida diaria de su hija. Comentó que la adolescente quedó asustada después de lo ocurrido y que durante un tiempo le pedía que la acompañe al colegio o la lleve hasta la puerta, sin explicar claramente el motivo. Recién más adelante, cuando el tema de los therians empezó a inundar redes y programas de radio, la joven decidió contarle lo que le había pasado.
De acuerdo con la madre, el disparador fue la aparición de noticias y posteos sobre personas que se identifican como therian. Al ver fotos y videos de chicos con máscaras de animales, la adolescente le habría dicho: “mamá, son esos chicos los que se autoperciben los que me mordieron, eran ellos, los therian”. Así fue como, según la familia, lograron ponerle un nombre a la escena que hasta entonces no terminaban de entender.
Pese a la gravedad que implica relatar una supuesta agresión con una mordida, la Policía de Córdoba confirmó que, por ahora, no existe ninguna presentación formal por parte de la madre ni de la hija vinculada a este hecho. Fuentes de la fuerza provincial indicaron que no se abrió expediente porque no hay denuncia radicada en sede policial relacionada con esta situación puntual en Jesús María.
El caso se difundió en primera instancia a través de la mencionada radio y, casi de inmediato, comenzó a replicarse en distintas redes sociales y portales de noticias. Eso amplificó la discusión sobre qué es exactamente la comunidad therian, cómo se organizan sus integrantes y hasta dónde llegan las conductas que algunos describen como parte de su identidad.
Qué es la comunidad therian y cómo explican los “shift” y las mordidas
El término therian, abreviado de “therianthrope”, se usa para personas que aseguran sentirse internamente como un “animal no humano”. Integrantes de esta comunidad explican que no lo viven como un juego ni como un disfraz ocasional, sino como una percepción profunda que ubican en planos espirituales, psicológicos o neurológicos. En muchos casos, esto se traduce en usar colas falsas, orejas, máscaras o accesorios con estética animal.
Dentro de ese universo circula la noción de “shift”, con la que nombran episodios en los que dicen experimentar un cambio transitorio en su estado habitual. Quienes se identifican como therian describen que, en esos momentos, tendrían “menos percepción” de su “mentalidad humana” y que, en cambio, predominarían sus instintos o comportamientos asociados al “teriotipo”, es decir, al animal con el que se sienten vinculados. En ese contexto, algunos medios locales señalaron que, puertas adentro de la propia comunidad, se habría mencionado un “shift” como explicación posible para el momento en que el joven habría llegado a morder a la adolescente en Jesús María.
Los therians mencionan distintos tipos de “shift”. Hablan, por ejemplo, del “mental shift”, que asocian a cambios en la forma de pensar, y de experiencias sensoriales como las llamadas “phantom limbs” o extremidades fantasma: la sensación de tener cola, garras u orejas inexistentes, pero que dicen percibir como si estuvieran ahí. En este marco, la supuesta mordida atribuida a un joven therian reactivó en Argentina el debate sobre esta subcultura, sus códigos internos y las conductas que se manifiestan fuera de internet y de los espacios privados.

