La Merced: Tensión política en torno a Javier Wayar por el funcionamiento del municipio

El futuro político de Javier Wayar queda atado a que la Municipalidad de La Merced recupere la normalidad institucional y los servicios básicos para los vecinos.

El futuro institucional de la Municipalidad de La Merced quedó en el centro de la escena política luego del pedido de intervención que ingresó a la Legislatura y de las crecientes exigencias para que el intendente Javier Wayar vuelva de manera plena a conducir la gestión diaria y atender personalmente a los vecinos. El proyecto, impulsado por legisladores del departamento Cerrillos, comenzó su tratamiento formal mientras en la localidad persisten las marchas y el malestar social por la muerte del niño Tomás Sotero Alancay. La continuidad de Wayar, según se planteó en la Cámara de Diputados, está directamente vinculada a que el municipio recupere su funcionamiento normal.

Debate legislativo por la intervención y advertencia sobre la continuidad de Wayar

En la Cámara de Diputados de la provincia ya se encuentra en análisis el pedido de intervención a la Municipalidad de La Merced, presentado por legisladores de Cerrillos. La iniciativa se apoya en la figura de “gravedad institucional” prevista en la Constitución provincial y fue enviada a las comisiones correspondientes para su estudio antes de un eventual debate en el recinto.

El diputado provincial por Cerrillos, Luis Albeza, detalló que el expediente seguirá el recorrido parlamentario habitual y desmintió que el tema haya quedado archivado o frenado. Explicó que la herramienta de la intervención se considera una medida excepcional, que solo podría aplicarse si se comprobara una situación que encaje claramente en la causal de “gravedad institucional”.

En ese contexto, Albeza condicionó de manera explícita la permanencia de Javier Wayar al frente del Ejecutivo municipal. “Si el intendente va a la Municipalidad, atiende a los vecinos y presta servicios, no hay problema en que siga en su cargo”, afirmó el legislador, al vincular la continuidad del jefe comunal con el funcionamiento cotidiano de la administración local.

El diputado insistió en que el eje de la discusión no pasa por una disputa entre espacios políticos, sino por la forma en que está operando el gobierno municipal. Según su descripción, uno de los puntos que más preocupación genera es la limitada presencia del intendente en el edificio central, lo que, de acuerdo con los planteos recibidos, complicaría a los habitantes de La Merced a la hora de hacer trámites, pagar tasas o presentar reclamos.

Ausencias en el municipio y reclamos vecinales

Para Albeza, la situación actual afecta derechos básicos de los vecinos. “El vecino tiene que poder ir a pagar un impuesto, hacer un trámite o hablar con sus autoridades. Si eso no ocurre, estamos ante un problema institucional serio”, sostuvo al describir el escenario que se vive en la Municipalidad de La Merced. De acuerdo con su postura, la prolongación de la ausencia del intendente en la sede comunal podría configurar una especie de “acefalía de hecho”, con impacto directo en el ritmo de la administración.

No obstante, el legislador aclaró que la intervención no es un objetivo inevitable. Señaló que, si se restablece el esquema normal de servicios, atención al público y presencia activa de Javier Wayar en la gestión, el planteo podría perder fuerza en la Legislatura. “No es una medida contra el intendente. Lo que queremos es que el municipio funcione”, remarcó, alciendo el énfasis en que el foco está puesto en el servicio cotidiano a la comunidad.

Dentro del municipio, mientras tanto, se llevó adelante una reunión de funcionarios que fue descripta como una pequeña reunión de Gabinete. Allí se habrían analizado cuestiones operativas vinculadas al conflicto social, las protestas frente al edificio municipal y la necesidad de reorganizar la prestación de servicios tras los incidentes que se registraron esta semana en La Merced.

Protestas por la muerte de Tomás y pedidos de informes por el operativo estatal

El clima en la localidad se encuentra atravesado por la conmoción que generó la muerte de Tomás Sotero Alancay, el niño atropellado por el chofer del intendente. Desde entonces, vecinos de La Merced vienen realizando marchas para pedir justicia, con un incremento visible de las movilizaciones en los últimos días. Legisladores y dirigentes que siguen de cerca la situación describen un fuerte impacto emocional en la comunidad.

Paralelamente, distintos sectores solicitaron informes por la actuación de las fuerzas de seguridad, la respuesta del sistema de salud y la situación judicial del conductor involucrado en el hecho que derivó en el fallecimiento de Tomás. Esos pedidos se suman a las expresiones de dolor que se observan en las marchas y que, según referentes locales, conviven con la presencia de sectores que habrían intentado aprovechar políticamente el conflicto.

El lunes pasado se produjo uno de los episodios más tensos cuando una manifestación terminó en incidentes frente a la Municipalidad de La Merced. Según relataron fuentes políticas, un grupo de personas intentó ingresar al edificio comunal y se produjeron forcejeos con la policía. Estos hechos fueron señalados como un punto de quiebre en la escalada del conflicto, ya que profundizaron el enojo en la calle y sumaron presión al debate legislativo.

Reaparición pública de Javier Wayar

En medio de las críticas por su baja presencia en la sede municipal, la figura de Javier Wayar volvió a hacerse visible ayer, aunque no en las oficinas de la Municipalidad de La Merced. El jefe comunal fue visto supervisando trabajos de mejoras sobre el camino a Sumalao, trazado que se utiliza masivamente por fieles y peregrinos durante la tradicional festividad religiosa prevista a partir de este viernes.

Además de esa recorrida por la zona de Sumalao, Wayar mantuvo reuniones con funcionarios provinciales y delegados municipales, según se informó en ámbitos políticos. Estas actividades se desarrollaron en paralelo a la preparación del operativo para recibir a los fieles y ordenar el tránsito en el camino, que se espera tenga un flujo mayor a partir del inicio de las celebraciones religiosas.

De este modo, la agenda inmediata del municipio quedó dividida en dos frentes: por un lado, la urgencia de normalizar la gestión administrativa, la atención al vecino y la prestación de servicios básicos; por el otro, la organización de las tareas ligadas al movimiento de peregrinos y a la seguridad vial en el acceso a Sumalao ante la cercanía de la festividad.

Dirigentes consultados en la zona de Cerrillos y La Merced coincidieron en que el destino del proyecto de intervención dependerá tanto de cómo evolucionen las protestas en las calles como de la capacidad del Ejecutivo municipal para recomponer la actividad institucional. La postura expresada por Luis Albeza sintetizó este enfoque al señalar que la continuidad de Javier Wayar al frente del municipio se vincula directamente con que “el municipio funcione” y se garantice la atención directa a los vecinos.

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