“Se están cerrando comercios”: Jarsún habló de la crisis, del empleo público y de su rol en el gobierno

En medio de una economía golpeada, donde se están cerrando comercios en distintos puntos de Salta y el país, el ministro de Gobierno Ignacio Jarsún defendió su doble función ad honorem y analizó la tensión entre el pedido social de achicar el Estado y la búsqueda de empleo en el sector público. Además, explicó la situación de Aguas del Norte, el déficit de SAETA y el papel de los legisladores nacionales salteños.

A pocos días de asumir como ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún describió un escenario económico duro, con fuerte presión sobre el empleo privado y un dato que se repite en barrios y centros comerciales: se están cerrando comercios y cada vez más salteños dejan currículums en despachos oficiales buscando un puesto estatal. En ese marco, el funcionario defendió su doble rol, ya que también preside Aguas del Norte, remarcó que no cobra dos sueldos y cuestionó la idea de que una misma persona no pueda conducir más de un área. También se refirió al déficit de SAETA, al rol de los senadores nacionales y a la discusión sobre el tamaño del Estado tras las últimas elecciones.

Se están cerrando comercios y crece la demanda de empleo estatal

Al analizar la situación económica actual, el ministro no esquivó el diagnóstico. Dijo que la Argentina atraviesa “un momento complejo”, con un sector privado debilitado y con comerciantes que no logran sostener sus negocios. En ese punto, subrayó que recibe “de a docena” currículums de personas que buscan trabajo en la administración pública, y lo vinculó directamente con la caída de la actividad. Según detalló, muchas familias que antes vivían de emprendimientos o pequeños locales hoy miran al Estado como única salida laboral.

En su descripción del panorama, Jarsún conectó la crisis de los negocios con un fenómeno que también se vio en las urnas. Afirmó que buena parte del electorado apoyó un discurso de recorte del gasto público, pero que, al mismo tiempo, no ve alternativas firmes en el sector privado para conseguir ingresos estables. Por eso consideró que se generó una tensión: por un lado se pide achicar el Estado y, por otro, se lo busca como refugio frente a la incertidumbre económica. Allí reafirmó una frase que viene repitiendo: “la gente pidió reducir el Estado, pero después busca trabajo en el Estado; hay una contradicción”.

Jarsún ligó de manera directa el cierre de locales y las dificultades para sostener emprendimientos con el incremento de la demanda de empleo público. Planteó que “el privado no está bien” y que ese deterioro se refleja en la calle, en los barrios y en zonas comerciales donde se están cerrando comercios de distintos rubros. Para graficar el golpe al sector, sostuvo: “Hoy se están cerrando comercios, no hay rubro que se esté salvando.” A partir de esa realidad, sostuvo que muchos terminan buscando “salvación en el Estado”, pese a que en campaña habían acompañado propuestas de ajuste del aparato estatal.

Crítica a la “mirada chica” y defensa de la gestión en empresas estatales

El desembarco de Ignacio Jarsún en el Ministerio de Gobierno llegó en medio de un proceso de reducción de estructuras dentro del Ejecutivo y con una discusión nacional fuerte sobre el rol del Estado. En paralelo, el funcionario continúa al frente de Aguas del Norte, lo que generó planteos en la Legislatura respecto de su doble función. Durante la última sesión de Diputados, un representante de La Libertad Avanza le reclamó que aclarara a qué cargo priorizaría en caso de conflicto de agendas.

Frente a esas dudas, el ministro aclaró que su nombramiento en la cartera política es “ad honorem” y que no percibe dos haberes estatales. Reiteró que lo explica “todo el tiempo” para evitar malentendidos y remarcó que, a su criterio, “no se pueden tener dos sueldos del Estado”. Sostuvo que aceptó la responsabilidad porque considera que puede atender ambas tareas y que, si hubiera pensado lo contrario, no habría tomado el cargo. Incluso comparó su situación con la del propio gobernador, de quien dijo que “tiene que ver todo”, y recordó que en cada área existe un equipo que sostiene el trabajo diario.

Jarsún defendió con énfasis el esquema de conducción compartida y calificó como una mirada “pensar en chicos” la postura de quienes sostienen que una sola persona no puede ocuparse de más de una función pública. En el caso de Aguas del Norte, destacó el papel técnico de la estructura interna y mencionó al gerente general Juan Bazán como figura central en la coordinación. Aseguró que confía en delegar y en el trabajo colectivo, algo que consideró clave en una etapa en la que se redujeron 18 secretarías a nivel provincial, como parte de un proceso de achique de la estructura política.

Aguas del norte, Saeta y el debate por la privatización

Al hablar de Aguas del Norte, Jarsún recordó que al asumir se encontró con “una empresa quebrada”, que apenas cubría el 25% de sus costos operativos con lo que recaudaba. Señaló que, tras tres años de gestión, están “a cinco meses” de lograr que la firma quede saneada. Presentó ese recorrido como muestra de que los problemas de las empresas estatales se pueden enfrentar con administración y control, sin necesidad de venderlas. Por eso rechazó las propuestas de sectores libertarios que impulsan la privatización del servicio de agua.

Según explicó, si una compañía estatal arrastra números rojos, ningún privado se haría cargo en esas condiciones. Dijo que está “dejando la empresa saneada” y que eso sería relevante “por si alguien quiere soñar con privatizarla”, pero sostuvo que, en su análisis, “no es viable” una venta y que “no es la privatización la solución, sino poner personas indicadas en las funciones”. Para respaldar su postura, mencionó reclamos que reciben desde lugares alejados, como la escuela de Las Cuevas, en la Quebrada del Toro, donde tuvieron que cambiar una bomba quemada tres veces. Frente a esa realidad, se preguntó: “¿Vos creés que un pivado va a ir?”.

En cuanto a SAETA, la empresa de transporte urbano que ahora está bajo la órbita del Ministerio de Gobierno según la nueva Ley de Ministerios, el funcionario la describió como “una papa caliente”. Apuntó a dos factores principales: la caída de pasajeros y la desaparición del subsidio nacional al transporte. Comentó que la merma de usuarios se vincula tanto con el deterioro del poder adquisitivo —que hace que muchos salteños viajen menos— como con la irrupción de aplicaciones de transporte, que “han aterrizado con fuerza, sobre todo en el área metropolitana”, generando una competencia directa con el sistema de colectivos.

Rol de los legisladores y articulación política

Jarsún también se metió en el debate sobre cómo representan a Salta los legisladores nacionales. Diferenció la postura de los senadores y remarcó el voto de Flavia Royón, de quien indicó que, con esa posición, “va a poder pedir que le den cosas para Salta”. En cambio, señaló que Juan Carlos Orozco “va a votar lo que le digan, son delegados del Gobierno nacional”, ubicando así la discusión en torno a quiénes, según su mirada, tienen mayor margen para negociar recursos con la Casa Rosada.

Al revisar lo que dejaron las últimas elecciones, interpretó que la ciudadanía apoyó mayoritariamente la idea de achicar el Estado, pero insistió en que persiste el miedo a un regreso de etapas previas de gobierno. Explicó que la tensión entre reclamo de recorte y dependencia del empleo estatal se alimenta de ese temor “a que vuelva el pasado”. Aclaró que, en su espacio, no propusieron el retorno del kirchnerismo, sino una alternativa orientada a “ver qué se hace bien y pedir que se corrija”, con el eje puesto en “negociar por Salta, exigir lo que corresponde”.

Respecto de su función al frente del Ministerio de Gobierno y Justicia, definió que su tarea principal pasa por la “articulación” con intendentes, concejales y legisladores del interior. Contó que mantiene contacto permanente con jefes comunales y que los atiende “las 24 horas” para gestionar soluciones a problemas locales. Detalló que una parte de su agenda está enfocada en coordinar con cada municipio y que, más adelante, cuando se acerque el calendario electoral, su rol también estará ligado al armado político en la provincia.

Elecciones, sistema de votación y vacantes en la Corte de Justicia

Consultado por la modalidad de votación para los próximos comicios provinciales, Jarsún señaló que aún no hay una definición. Dijo que primero debe reunirse con el Tribunal Electoral para conocer su evaluación y, a partir de allí, encarar “un análisis de costos” que permita comparar opciones como el voto electrónico y la boleta única de papel. Advirtió que, por la cantidad de listas que suelen presentarse en Salta, una boleta papel sería muy grande y que todavía deben determinar si imprimirla “duplica el costo de lo que hemos tenido hasta ahora”.

En el plano judicial, confirmó que el Ministerio de Gobierno todavía no dio instrucciones formales al secretario de Justicia, Javier Mónico, para avanzar con el proceso de selección de los dos cargos vacantes en la Corte de Justicia de Salta. Indicó que, por ahora, “vamos a esperar”, aunque destacó que Mónico ya se reunió con la presidenta del alto tribunal y con todos sus jueces. Señaló que ese vínculo será importante para coordinar decisiones futuras y adelantó que la elección de los reemplazos “va a ser para el año que viene”.

Sobre su futuro político, evitó dar precisiones respecto de una eventual candidatura a intendente o gobernador dentro de dos años. Calificó como “imprudente” responder hoy a esa posibilidad y recordó que comenzó su carrera joven, fue diputado, intendente y luego sumó la conducción de Aguas del Norte y el Ministerio de Gobierno. Se definió como parte de un equipo y remarcó que su objetivo actual es sostener la gestión y la articulación institucional. La entrevista concluyó con ese repaso de su trayectoria y de las funciones que desempeña en la actualidad.

Fuente:El Tribuno

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