Estudiantes argentinos ganaron el Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA en Estados Unidos.

Un equipo de diez alumnos del ITBA se quedó con el primer lugar en el Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA al presentar un exitoso proyecto de CanSat.

Diez estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) se consagraron campeones del Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA, realizado en Estados Unidos, tras presentar un proyecto de CanSat que cumplió con todas las exigencias técnicas del certamen. El grupo, integrado por jóvenes de distintas ramas de Ingeniería y en diferentes etapas de sus carreras, fue el único equipo que representó a la Argentina en esta competencia internacional.

Los participantes detallaron que el desafío principal fue diseñar, construir y lanzar un CanSat, es decir, un pequeño satélite montado en un cohete, respetando estrictos parámetros fijados por la organización de la NASA. El trabajo les demandó meses de planificación, pruebas y ajustes antes de viajar a territorio norteamericano.

Entre los integrantes se encuentra Rafael Dalzotto, alumno de Ingeniería Electrónica del ITBA, quien destacó que todo el proceso fue “un desafío puro de ingeniería”, remarcando el nivel de exigencia del Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA y la responsabilidad de competir bajo la bandera argentina.

Estudiantes del ITBA llevaron a Argentina a la cima del torneo de la NASA

El equipo del ITBA estuvo conformado por diez jóvenes que cursan desde tercer hasta quinto año de distintas especialidades de Ingeniería. Según contaron, esta combinación de perfiles y niveles de avance en la carrera permitió repartir tareas y aprovechar mejor los conocimientos de cada uno.

Los alumnos resaltaron que, pese a estar en momentos académicos distintos, pudieron coordinar horarios, parciales y proyectos para sostener el ritmo de trabajo que exigía el Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA. La representación argentina quedó totalmente en manos de este grupo del ITBA, que viajó a Estados Unidos para competir con universidades de varios países.

Además, comentaron que la experiencia en la NASA no solo implicó la presentación del proyecto ante los jueces, sino también la convivencia con equipos extranjeros, intercambiando ideas y observando otras soluciones técnicas aplicadas al desarrollo de CanSat.

Meses de preparación intensa para cumplir con el desafío

Rafael Dalzotto explicó que el grupo dedicó seis meses completos a la preparación del CanSat exigido por la competencia de la NASA. Durante ese período se enfocaron en el diseño del sistema, la construcción de los componentes y las diferentes etapas de prueba previas al lanzamiento.

El objetivo era lograr que el cohete y el satélite en miniatura funcionaran de acuerdo a los parámetros definidos por el Mundial de Ingeniería Aeroespacial de la NASA, tanto en el ascenso como en la recolección y transmisión de datos. Según indicó Dalzotto, cada ajuste formó parte de ese “desafío puro de ingeniería” que finalmente los llevó al primer lugar del podio.

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