El IPV de Salta informó que durante los últimos dos años recibió entre un 20% y un 30% menos de recursos del FONAVI que los previstos en los presupuestos, una diferencia que llevó a reorganizar la ejecución de viviendas. Pese a ese escenario, el Instituto Provincial de Vivienda estima superar las 1.000 unidades adjudicadas durante 2026. Hasta el momento, ya se entregaron más de 300 viviendas, mientras avanzan alternativas como los lotes con servicios y procesos de inscripción en municipios del interior.
La presidenta del IPV, Laura Caballero, explicó que los fondos nacionales destinados a la vivienda siguen llegando porque tienen una asignación establecida por ley. Sin embargo, indicó que los montos efectivamente recibidos quedaron por debajo de las previsiones consideradas al momento de planificar las obras.
“En los dos últimos años de lo que está previsto en el presupuesto hemos recibido entre un 20 y un 30% menos de lo que se nos informó que íbamos a percibir”, sostuvo Caballero durante una entrevista en Somos La Mañana.
El IPV ajustó la planificación de viviendas en Salta
La prioridad pasó a ser la finalización de los proyectos que ya se encontraban en marcha. De acuerdo con la funcionaria, la reducción de recursos obligó al organismo a revisar su programación y a administrar con mayor cuidado los fondos disponibles para sostener las obras habitacionales.
En ese marco, el IPV proyecta entregar más de 1.000 viviendas a lo largo de 2026. Caballero precisó que ya fueron adjudicadas más de 300 unidades en lo que va del año, dentro de la planificación vigente para distintos puntos de la provincia.
“Nosotros en lo que va del año llevamos ya un total de más o menos de 300 y pico, tenemos prevista más de 1.000 para este año”, señaló la titular del organismo. La estimación incluye las unidades que están previstas para los próximos meses.
Además de las viviendas en ejecución, el Instituto trabaja con una modalidad de lotes que cuentan con prestaciones esenciales. La medida apunta a dar respuesta a familias que necesitan una solución habitacional y que puedan ocupar un terreno sin aguardar obras posteriores para acceder a los servicios básicos.
Lotes con agua, energía y alternativas según cada localidad
Los terrenos entregados por el IPV deben reunir condiciones básicas para su uso inmediato. Caballero detalló que los lotes tienen agua y energía eléctrica y que, en algunos casos, también están conectados a la red cloacal. Cuando una localidad no dispone de ese servicio, se contemplan otras soluciones de acuerdo con las condiciones existentes.
“Son lotes que están dispuestos para ser utilizados inmediatamente”, remarcó la presidenta del IPV. La propuesta busca evitar que las familias adjudicatarias deban esperar la instalación de agua, luz u otras prestaciones indispensables luego de recibir el terreno.
Pereyra Rozas, sorteos y reglas para las viviendas sociales
Las 138 viviendas entregadas en Pereyra Rozas integran un programa de 1.170 unidades habitacionales. Los beneficiarios de esas casas habían sido definidos en sorteos realizados anteriormente, según explicó la titular del Instituto Provincial de Vivienda.
Caballero señaló que esas viviendas fueron construidas mediante un sistema de ahorro previo que comenzó a aplicarse en Salta Capital como respaldo financiero para continuar con la ejecución de los trabajos. “Sí creemos en el sistema del ahorro previo”, afirmó.
No obstante, indicó que algunas características técnicas de las unidades elevaron los costos. Por esa razón, el IPV se encuentra reformulando proyectos para construir viviendas de menor valor y, al mismo tiempo, ampliar la cantidad de soluciones que pueden ponerse en marcha.
Sobre las próximas adjudicaciones, la funcionaria informó que no hay sorteos abiertos actualmente en Salta Capital. En cambio, existen procesos programados o etapas de inscripción en Rosario de Lerma, Campo Quijano y Río Piedras.
La posibilidad de realizar un nuevo sorteo en la Capital podría ser revisada hacia fin de año si quedaran unidades disponibles de planes que no hubieran completado sus adjudicaciones. “No descartamos un nuevo sorteo de algunos remanentes que nos queden”, explicó.
La titular del IPV también recordó que las viviendas sociales tienen un período inicial de control de habitabilidad de cinco años. Durante ese tiempo, el adjudicatario debe vivir en la casa junto con su grupo familiar. Cumplido ese plazo y atendidas las obligaciones de pago, puede disponer de la propiedad.
Escrituras y denuncias por viviendas sin ocupación
El IPV informó que regularizó más de 7.000 escrituras que presentaban demoras históricas. Caballero explicó que todavía existen inmuebles registrados a nombre del organismo pese a que sus adjudicatarios cumplieron con las obligaciones correspondientes. La escrituración busca resolver esa situación en los casos alcanzados por el proceso.
Ante las denuncias por viviendas presuntamente desocupadas, como las planteadas en Finca Valdivia, el organismo pidió que los vecinos presenten cada caso por sus canales oficiales. La evaluación considera la antigüedad de la unidad, su situación dominial y el cumplimiento o no del período de habitabilidad. “Cada una de las denuncias que recibimos por nuestra página oficial se investiga”, sostuvo.

El IPV avanza en La Merced con 13 lotes: quiénes deben presentarse este miércoles
Viviendas del IPV: Omar Exeni plantea un cupo para solteros sin hijos
