La causa por el asesinato del músico salteño Federico Villagra, atacado en Aguaray y fallecido tras más de diez días en terapia intensiva, sigue en plena etapa de investigación: hay tres detenidos, un cuarto sospechoso prófugo y la Justicia del Distrito Norte ordenó pericias médicas y análisis de celulares y cámaras de seguridad para determinar con precisión quiénes participaron y cómo se produjo la agresión del 23 de noviembre. La calificación pasó de lesiones a homicidio y no se descarta que se sumen más imputados en las próximas semanas.
La fiscalía revisa pruebas clave y busca a un prófugo por el asesinato
La investigación penal por la muerte del músico oriundo de Aguaray quedó en manos de la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas del Distrito Norte, a cargo de Gonzalo Vega, luego de que el expediente fuera remitido desde otra unidad por el grave estado en que se encontraba la víctima antes de fallecer. Desde ese momento se reforzó el trabajo de campo y el análisis técnico para reconstruir, paso a paso, qué ocurrió en la madrugada del 23 de noviembre.
El fiscal explicó que, ni bien su equipo tomó intervención, se ordenó un relevamiento amplio de cámaras de seguridad públicas y privadas en la zona donde habría sido atacado Villagra, además de una ronda de declaraciones a testigos que pudieran aportar datos sobre los movimientos previos y posteriores al hecho. El objetivo es precisar horarios, recorridos y participación de cada uno de los involucrados en el presunto asesinato.
En el expediente figuran hasta ahora tres hombres detenidos, quienes ya estaban privados de la libertad cuando la causa aún estaba caratulada como lesiones. Un cuarto sospechoso tiene pedido de captura y continúa prófugo. Todos se encuentran actualmente imputados por homicidio, luego de que se confirmara el deceso del joven. Vega señaló que “venían con la calificación de lesiones que lógicamente cambió a homicidio con el fallecimiento de Federico Villagra”.
La búsqueda del cuarto sospechoso sigue activa, mientras se ordenan medidas adicionales para establecer si tuvo contacto con los otros imputados después del ataque. En paralelo, los investigadores analizan comunicaciones telefónicas y posibles registros fílmicos que permitan determinar si hay más personas que estuvieron presentes en el momento de la agresión o en instancias previas.
Desde la Fiscalía remarcan que el proceso se encuentra todavía en una etapa inicial y que cualquier dato nuevo, ya sea técnico o testimonial, puede modificar el alcance de las imputaciones. Por ese motivo, las autoridades judiciales insisten en la necesidad de resguardar información sensible para no entorpecer los allanamientos y pericias pendientes.
Pericias médicas y posible ampliación de imputados
Federico Villagra permaneció internado en terapia intensiva durante más de diez días, luego de sufrir una agresión el 23 de noviembre que generó fuerte impacto en la comunidad de Aguaray y derivó en pedidos públicos de esclarecimiento por parte de sus familiares. Tras su muerte, la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas reorganizó la pesquisa para delimitar con precisión las responsabilidades penales de cada participante en el hecho.
En relación con el informe preliminar elaborado por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que señalaba que el cuerpo del músico no mostraba signos evidentes de violencia al momento de la autopsia, el fiscal Vega indicó que ese examen se realizó 15 días después del episodio denunciado. Por ese motivo, la Justicia ordenó conformar una junta médica que deberá revisar en conjunto las historias clínicas de los tres hospitales donde Villagra recibió atención.
El fiscal sostuvo que la intención es despejar cualquier duda técnica sobre el origen de las lesiones y su vinculación con la muerte. “Queremos explicar muy bien para que se entienda y no se generen confusiones; todo esto lleva un proceso y hay que hacer un análisis exhaustivo”, remarcó. Esa evaluación incluye estudios anatomopatológicos y el cruce de informes médicos previos, para determinar la mecánica del daño y su evolución en los días posteriores a la agresión.
Según adelantó la Fiscalía, el número de imputados por el asesinato de Villagra podría modificarse en función de lo que surja de estas pericias médicas y de los nuevos testimonios que se vayan incorporando al expediente. Vega advirtió que “en el transcurso de la investigación puede surgir que otras personas que ahora no están vinculadas a la causa puedan tener responsabilidad en el hecho”.
Mientras tanto, se mantiene el plazo inicial de cuatro meses con el que cuenta la Justicia para profundizar la investigación, aunque existe la posibilidad de pedir una prórroga si la complejidad de los peritajes técnicos y el volumen de pruebas lo hacen necesario. El avance de estos estudios será determinante para definir la situación procesal de los detenidos.
Análisis de celulares, videos y plazos de la causa
En esta etapa, el trabajo de los equipos de investigación se concentra especialmente en el estudio de los teléfonos celulares secuestrados a los imputados y a otras personas vinculadas al entorno del caso. Se buscan mensajes, llamadas, audios, fotos y cualquier tipo de registro digital que pueda ubicar a los sospechosos en la escena o demostrar contactos previos que acrediten coordinación entre ellos.
También se revisan registros de cámaras de seguridad para precisar qué hizo cada uno de los involucrados la noche del ataque. La idea es trazar una línea de tiempo que combine los datos tecnológicos con los dichos de testigos, y así confirmar o descartar versiones sobre cómo y dónde fue agredido el músico de Aguaray.
De acuerdo con lo informado por la Fiscalía, el desenlace de estas pericias tecnológicas y médicas será clave para responder a los planteos de la familia de Villagra, que sigue de cerca cada movimiento de la causa. La resolución de estas medidas servirá para definir los próximos pasos procesales en el expediente por homicidio.

