El New York Times rindió homenaje al Indio Solari: “ícono del rock y la contracultura argentina”

El diario estadounidense reconstruyó el impacto cultural del Indio Solari con citas, contexto histórico y repercusión popular.

El nombre de Indio Solari volvió a tomar fuerza fuera del país después de que el New York Times publicara el lunes un obituario amplio sobre su vida y su obra. En ese texto, el diario estadounidense lo presentó como una figura clave del rock argentino y de la contracultura local. La nota apareció después de su muerte, ocurrida el 5 de junio en su casa de Ituzaingó, y también repasó la despedida multitudinaria, además del vínculo que el músico construyó durante décadas con su público.

Firmado por Adam Nossiter, el artículo señaló que Carlos Alberto Solari fue mucho más que un cantante popular. Según la mirada del periódico, su influencia atravesó la música y se volvió un fenómeno social de escala nacional. El obituario también indicó que medios argentinos informaron que el fallecimiento se produjo por un accidente cerebrovascular, mencionado en inglés como “stroke”.

Además de reconstruir su carrera, el New York Times hizo foco en la respuesta popular tras la noticia de su muerte. En esa línea, remarcó que la fila de personas que fue a la despedida frente a la capilla donde estuvo su cuerpo “se extendió por kilómetros”, como parte de una escena que buscó mostrar la dimensión de su llegada entre sus seguidores.

El New York Times ubicó a Indio Solari como una referencia central del rock argentino

En varios pasajes, el diario neoyorquino describió a Solari como una “estrella de rock” capaz de generar una devoción multitudinaria. A la vez, relacionó ese fenómeno con sus letras y con una forma muy particular de cantar, al sostener que su figura creció alrededor de “letras crípticas y voz plañidera”.

El obituario planteó además que sus canciones funcionaron como “himnos alusivos sobre las aspiraciones incumplidas de su país”. Con esa definición, la publicación buscó explicar por qué su obra ocupó un lugar singular dentro de la cultura argentina, tanto en el plano musical como en el social.

En ese recorrido, el corresponsal escribió: “Dentro del país, Solari era más que un cantante popular. Era un ícono tanto de las masas como de la contracultura”. Esa frase quedó como una de las síntesis más directas del enfoque elegido por el medio estadounidense para presentar al artista.

La despedida y el fenómeno de Los Redondos como parte del retrato

La nota también repasó el peso de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, la banda que Solari encabezó desde La Plata a partir de 1976. Según esa reconstrucción, el grupo se convirtió en una experiencia que superó el formato clásico de recital y se transformó en una expresión de pertenencia para miles de personas.

Para reforzar esa idea, el New York Times recuperó una definición de Javier Lorca, de El País, quien describió a la banda como “un fenómeno casi religioso”. A partir de ahí, el artículo remarcó la intensidad de sus shows y sostuvo que las canciones convertían los estadios en “mosh pits oscilantes y cantantes”, con cientos de miles de asistentes coreando al mismo tiempo.

Hacia el final, el texto recordó que el último recital de Solari, en marzo de 2017, reunió a más de 300 mil personas. También señaló que ese concierto ocurrió poco después de que el músico hiciera público su diagnóstico de Parkinson.

Frases, influencias y citas que marcaron la cultura

El diario comparó parte de esa energía con la de Bruce Springsteen y añadió que el propio Solari solía vincular su trabajo con Bob Dylan. Según la publicación, ese punto de contacto estaba en el valor que les daba a las letras, atravesadas por “personajes ficticios y metáforas esotéricas”.

Además, enumeró versos que, de acuerdo con el artículo, quedaron instalados en la vida cotidiana de sus seguidores y circularon durante años en tatuajes y remeras. Entre ellos mencionó “Todo preso es político”, “Violencia es mentir”, “El lujo es vulgaridad” y “Soñás con la hoguera donde siempre sos la leña”.

El obituario sumó también una lectura histórica sobre el momento en que su obra alcanzó masividad. En ese tramo, sostuvo que sus palabras tuvieron una recepción profunda en un país que salía de la dictadura militar de 1976-1983 y que luego atravesó un “materialismo desalentador”. Sobre ese punto, citó a Sebastián Ramos, de Rolling Stone, quien afirmó que las letras de Solari “resonaron profundamente en una audiencia que encontró en sus letras una guía para seguir adelante”.

Más adelante, el texto incorporó una apreciación del sociólogo Pablo Alabarces, para quien Solari “demostró que el arte popular podía hacerse con una poesía tan hermética que o nadie la entendía, o todos la entendían como mejor les parecía”. También incluyó dos declaraciones del propio músico. En una entrevista de 2024, citada por el diario, dijo: “Hago música no para que la gente entienda las tonterías que digo, sino para que pueda imaginar”. En la misma nota apareció otra frase: “La naturaleza enigmática, misteriosa y explosiva de la obra está mejor protegida si uno no compite con ella”.

Leer más:

Más noticias: