Fin de Volver al Trabajo: el impacto estimado en negocios barriales de Salta

El estudio de Libres del Sur e ISEPCI analizó cómo se usaba el ingreso que dejaron de cobrar más de 52 mil personas.

El impacto del fin de Volver al Trabajo ya se siente en los comercios de cercanía de Salta, según un relevamiento de Libres del Sur y el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI). El programa dejó de pagarse a comienzos de agosto de 2026 y sus beneficiarios ya no reciben los $78.000 mensuales. El informe estimó que esa salida implica una reducción de $3.256 millones por mes en compras realizadas en almacenes, verdulerías, carnicerías y ferias de los barrios.

La investigación tomó datos sobre el destino que las familias daban a ese ingreso antes de que finalizara el beneficio. De acuerdo con los resultados, el 93% de las personas consultadas usaba el dinero para comprar cerca de su casa.

Además, el 65% de ese grupo señaló que gastaba la totalidad del monto dentro de su propio barrio. El estudio vinculó esa circulación cotidiana con la actividad de negocios chicos, en especial en Capital y el área metropolitana, donde se concentraba una parte importante de los titulares.

El fin de Volver al Trabajo y el dinero que circulaba en los barrios

Antes de su finalización, Volver al Trabajo, denominado anteriormente Potenciar Trabajo, entregaba $78.000 mensuales. Darío Limachi, referente de Libres del Sur, indicó que en Salta había más de 52 mil personas alcanzadas por la asistencia.

El relevamiento buscó determinar qué ocurría con esos recursos luego de que llegaban a los hogares. Según la información difundida, no se trataba de dinero destinado principalmente al ahorro, sino de un monto que se volcaba con rapidez a gastos cotidianos.

“Así como te entra la plata, así va al barrio”, resumió Limachi durante una entrevista en Pelo y Barba, por Aries. La estimación de $3.256 millones mensuales corresponde, según el informe, al consumo directo que se realizaba en comercios y ferias cercanos a las viviendas de los beneficiarios.

El impacto sobre familias sin ingresos estables

El trabajo también relevó la situación laboral de quienes recibían el programa. El 90% de las personas encuestadas afirmó no tener un ingreso fijo, por lo que obtenía recursos mediante changas, ventas en ferias u otras tareas informales.

Limachi mencionó situaciones de feriantes que evalúan dejar la actividad porque el remís necesario para trasladar mercadería puede costar más que lo conseguido en las ventas. El informe relacionó esa falta de estabilidad con una menor capacidad de compra en los hogares.

Comercios de cercanía bajo la mirada del relevamiento

La caída del ingreso no alcanza solamente a quienes cobraban el beneficio. El estudio señaló que los negocios donde se realizaban las compras también quedan expuestos a una baja en las ventas, especialmente los almacenes, carnicerías, verdulerías y puestos de feria.

Entre los indicadores recogidos, el 40% de los consultados dijo conocer a una persona que perdió su empleo en un comercio de cercanía. Por otro lado, el 34% afirmó conocer un almacén con más de cinco años de antigüedad que cerró.

El relevamiento de Libres del Sur e ISEPCI también registró que el 32% identificó negocios que redujeron la variedad de productos disponibles. A la vez, el 15% mencionó comercios que dejaron de tener empleados y pasaron a ser atendidos solamente por sus dueños.

Leer más:

Más noticias: