La hotelería en Salta ajusta jornadas laborales y evalúa cierres ante la crisis

Hoteles de Salta aplican reducción de jornadas y advierten que los aumentos de gastos ponen en duda la continuidad de varios establecimientos.

La hotelería de Salta atraviesa una crisis de rentabilidad que ya se traduce en recortes de horas de trabajo, división de jornadas y planes de cierre en algunos establecimientos. Según la Cámara de Turismo de Salta, los hoteles de la provincia ajustan su estructura interna para intentar sostener la actividad, en un escenario donde la ocupación se mantiene pero los costos operativos subieron con fuerza. Referentes del sector advierten que, si no mejora el contexto económico, podrían multiplicarse los casos de empresas que analizan bajar la persiana.

La hotelería recorta horas de trabajo para enfrentar la crisis

El presidente de la Cámara de Turismo de Salta, Facundo Assaf, confirmó que en distintos hoteles ya están aplicando esquemas con menos horas o menos días de trabajo para parte del personal. Describió estas medidas como una serie de “herramientas” que las empresas empezaron a utilizar para no cortar puestos en medio de la crisis que golpea a la hotelería salteña.

De acuerdo con su explicación, la reducción de jornadas busca sostener la operatoria sin avanzar directamente en despidos, en un contexto en el que la caja de los hoteles no alcanza para cubrir el incremento de gastos. Assaf remarcó que cada firma adapta el formato de los recortes según su realidad, pero todas responden al mismo problema: la pérdida de rentabilidad.

El dirigente insistió en que el ajuste de horas no es una decisión aislada ni puntual, sino una tendencia que empezó a notarse en distintos emprendimientos de la ciudad de Salta y de otros puntos de la provincia. Además, señaló que la Cámara viene registrando estas señales desde el arranque del año, con consultas de empresarios preocupados por el impacto de los aumentos.

Hotel Salta y otros establecimientos aplican ajustes internos por la suba de costos

La situación tomó mayor visibilidad cuando el tradicional Hotel Salta, ubicado en la capital provincial, comunicó a una parte de su plantel laboral que implementaría esquemas con menos días u horas de trabajo. Esa decisión generó preocupación puertas adentro del sector, ya que se trata de uno de los hoteles más conocidos de la ciudad.

Desde la entidad empresaria aclararon que lo que ocurre en el Hotel Salta no es un caso aislado: otros establecimientos comenzaron a copiar mecanismos similares de ajuste interno, con el objetivo de ganar aire financiero sin llegar, por ahora, a cerrar sus puertas. Según Assaf, varias firmas se encuentran “recalculando” turnos y dotaciones para tratar de acomodarse a la nueva estructura de gastos.

El titular de la Cámara explicó que el problema central no está en la cantidad de turistas. Indicó que los niveles de ocupación se mantienen en parámetros cercanos a los de temporadas anteriores, por lo que la caída de visitantes no sería el factor que empuja a esta crisis. La dificultad, detalló, se ubica en el aumento generalizado de los costos que debe afrontar cada hotel para seguir funcionando.

La crisis se profundiza por el fuerte aumento de gastos operativos

Assaf señaló que la hotelería de Salta enfrenta una suba marcada en los costos laborales, los servicios y distintas tasas, lo que desarmó la ecuación económica del negocio. Mencionó que la actualización de algunos tributos superó con creces la capacidad de pago de los establecimientos, generando un desfasaje entre ingresos y egresos.

Como ejemplo, nombró la tasa de bomberos, que según su descripción tuvo un aumento superior al 300 % en el valor correspondiente a la renovación anual. Sumado a las facturas de servicios y al incremento de las cargas salariales, este combo presiona sobre la estructura de gastos y deja a muchos hoteles con márgenes casi nulos o directamente en rojo.

Hoteles con pérdidas previas y proyectos de cierre en carpeta

El representante empresarial advirtió que la crisis actual encuentra a una parte de la hotelería salteña con balances negativos acumulados de temporadas anteriores. Esa situación reduce la capacidad financiera de las compañías para aguantar la nueva ronda de incrementos y limita sus alternativas de maniobra ante la crisis.

En esa línea, Assaf recordó que, ya en enero, la Cámara de Turismo de Salta detectó que al menos tres hoteles estaban trabajando en procesos de cierre y evaluaban cesar su actividad. Indicó que estos casos se analizaban directamente en función de la inviabilidad económica que generaron los mayores costos operativos y la falta de rentabilidad sostenida.

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