Gabriel y Ezequiel Ludueña, dos hermanos que lavaron un auto sin conocer su posible vínculo con el crimen de Agostina Vega, declararon ante los investigadores en Córdoba. El vehículo, un Ford Ka negro, había sido usado por Claudio Barrelier, el único detenido en la causa. Según su relato, el trabajo fue pedido por el hijo de la dueña del rodado y, mientras afuera había mucha tierra, adentro el auto estaba prolijo. Los hermanos dijeron que no vieron manchas ni sangre y remarcaron que solo hicieron una limpieza parcial. Después supieron por las noticias que ese auto aparecía mencionado en la investigación.
Los dos se ganan la vida con lavados de autos en la calle Zavalía al 1200, a pocos metros de la vivienda de Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro. Según contaron, el encargo llegó el martes 26, cuando el hijo de la mujer se acercó hasta donde trabajaban y les dejó el vehículo para una limpieza común, como otras veces había ocurrido con esa familia.
En su declaración, Gabriel expresó el impacto que le produjo enterarse de la relación del rodado con el expediente. “En el momento me quise matar porque fuimos parte o somos un eslabón que utilizó este tipo y nos manipuló. Como que dimos a entender que se borró algo pero uno en el momento no sabía lo que había pasado con el auto”, afirmó.
Los hermanos describieron cómo recibieron el auto y qué les llamó la atención
De acuerdo con su reconstrucción, la jornada había arrancado como cualquier otra. Mientras lavaban otro vehículo, llegó el hijo de Andreani y consultó si podían hacer el trabajo. Gabriel recordó ese momento con una frase textual: “Para nosotros era un día normal. Estábamos lavando un auto y vino el chico, el hijo de soledad, y me pregunta: ‘¿Estas lavando?’ Sí, le respondo y me lo deja”.
Lo que más recordaron después fue el contraste entre el exterior y el interior del auto. Por fuera, el Ford Ka tenía una cantidad importante de barro y tierra, algo que, según dijeron, no era habitual. “Tenía mucha tierra. Más de lo normal, nos costó sacar toda la tierra que tenía”, señaló Gabriel al explicar por qué ese detalle quedó grabado en su memoria.
En cambio, adentro el panorama era distinto. Los hermanos dijeron que el habitáculo estaba ordenado y limpio, casi como si ya hubiera sido repasado antes de llegar a sus manos. “Adentro parecía que lo hubieran lavado”, contó Gabriel. También agregó que estaba “como si lo hubieran limpiado antes”, una observación que después cobró peso dentro de la investigación.
Ambos aclararon que no hicieron una limpieza profunda del interior y que se limitaron a lo que les pidieron. “Lo limpiamos por afuera, lo único que hicimos por adentro fue sacarles las alfombras, las lavamos y las volvimos a poner. No abrimos el baúl. Yo hago lo que me piden. Si me dicen; abrí el baúl y limpialo o mismo limpiale el motor, yo lo hago. Pero en este caso no me lo pidieron”, explicó Gabriel.
Barrelier quedó bajo la lupa por el uso del vehículo en la causa
La causa sostiene que Soledad Andreani le prestó el Ford Ka negro a Claudio Barrelier el lunes 25 de mayo. Según relató la mujer a Clarín, él le dijo que necesitaba el coche para llevar ropa a un tío que había sido operado. “Me llamó y me dijo que iba hasta mi casa en Uber”, recordó. Barrelier, de 33 años, aparece como el único detenido e imputado por el crimen de Agostina Vega.
Los investigadores ubicaron ese auto en manos del acusado durante un tramo clave. Las cámaras de seguridad de la zona registraron movimientos entre las 11.45 y las 12.15 del lunes 25 de mayo. Para la pesquisa, en ese intervalo el vehículo habría sido usado para trasladar restos de la adolescente en un balde de 20 litros y bolsas de consorcio.
Sobre ese punto, el testimonio de los hermanos no agrega una acusación, pero sí aporta detalles sobre el estado del rodado después de ese lapso. Ellos remarcaron que no hallaron signos visibles dentro del auto. “No vimos nada, ni sangre, ni manchas. Estaba impecable, solo dos latitas de gaseosa”, aseguraron al ser consultados por lo que encontraron al momento del lavado.
También dijeron que la persona que les acercó el vehículo se mostró tranquila y que no notaron una situación fuera de lo normal. Según su versión, estaba acompañado por su novia y el encargo no les resultó extraño porque ya habían hecho otros trabajos para esa familia, incluso tareas fuera del lavado de autos.
Agostina desapareció el sábado y una semana después hallaron el cuerpo
Agostina Vega tenía 14 años y había desaparecido el sábado 23 a las 22.30. La reconstrucción de los investigadores indica que ese día se encontró con Barrelier en la esquina de Fragueiro y Juan Del Campillo. Antes de ese encuentro, la adolescente les había dicho al remisero que la trasladó y también a sus amigas que junto a él le iban a hacer “un regalo sorpresa” a su mamá, Melisa Heredia.
Una semana más tarde, el cuerpo de la chica fue encontrado desmembrado en un descampado de 240 hectáreas del barrio Ampliación Ferreyra. En ese predio, donde hay algunas casas aisladas, los restos aparecieron a tres kilómetros campo adentro, en una zona con pastizales, lagunas, cercos y mucho barro.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que Agostina habría sido víctima de abuso sexual y que la causa de muerte sería una asfixia mecánica. De acuerdo con esa misma hipótesis, Barrelier la habría ahorcado y luego desmembrado el cuerpo. “La abusó, la mató y la descuartizó. Luego, la sacó en bolsas”, señalaron esas fuentes.
Lavaron el auto como otras veces y recién después supieron por qué los buscaban
Gabriel y Ezequiel explicaron que el pedido no despertó sospechas porque ya tenían trato previo con la familia de la dueña del auto. Según contaron, el hijo de Andreani y la propia mujer solían pedirles distintos trabajos. “Él ya nos había pedido varias veces que le lavaran el auto o mismo Soledad venía caminando y nos decía. También nos pedía que le laváramos la vereda o le podáramos el árbol. Íbamos con mi hermano y se lo hacíamos”, relataron.
Después de terminar el trabajo, Gabriel no volvió a cruzarse con Andreani. Recién al día siguiente se enteró, por lo que vio en las noticias, que el Ford Ka negro que había limpiado aparecía mencionado como el vehículo usado para mover el cuerpo de Agostina. A partir de ahí, ambos fueron convocados para declarar en la causa.
Sobre ese momento, Gabriel relató: “Nos vinieron a buscar y fuimos a declarar. Este tipo es un hijo de puta. Feo porque involucró a mucha gente, a nosotros, a Soledad, hay varios involucrados por este tipo. Siento mucha impotencia porque por un simple lavado que hicimos porque estamos desocupados y tenemos necesidad, nos pasó esto”.
Los hermanos siguen trabajando con los elementos que usaron ese día: un balde blanco, un cepillo verde, otro negro y dos esponjas. Gabriel además contó que se desempeña como payaso en un semáforo de Aguirre y Malvinas, en Córdoba. “Trabajé en una empresa de colectivos durante diez años. Tengo 50 años, tuve un accidente y me fui. Ahora arranqué a limpiar autos con mi hermano, hacemos lo que sea”, dijo.

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