Dos hermanas salteñas de 10 y 12 años, que viven en un hogar estatal de protección y están en proceso de adopción mediante convocatoria pública, le enviaron cartas al juez a cargo de su expediente para pedir que acelere la búsqueda de una familia que pueda recibirlas juntas. En los escritos, las nenas contaron cómo viven el día a día, qué sueñan para su futuro y qué tipo de familia desean integrar, mientras continúa el llamado abierto a postulantes de todo el país.
Dos chicas de 10 y 12 años que residen en un hogar de protección de la provincia de Salta tomaron una decisión poco habitual: le escribieron por su cuenta al juez que sigue su causa de adopción para pedirle que las ayude a encontrar, lo antes posible, una familia que las reciba juntas. Las menores están incluidas en una convocatoria pública y, a través de estas cartas, pusieron por escrito sus expectativas, su rutina diaria y el tipo de hogar al que quieren ir.
Ambas forman parte de un proceso de adopción que ya atravesó la etapa de búsqueda dentro del registro provincial, por lo que el llamado se abrió a postulantes de cualquier punto de la Argentina. En este contexto, las cartas quedaron incorporadas al expediente como una expresión directa de lo que sienten y necesitan.
Según la información oficial disponible, en Salta se concretaron 50 adopciones de niños, niñas y adolescentes en el último año, mientras que 32 continúan esperando una familia, también a través de convocatorias públicas. Los datos se pueden consultar en el sitio web del Poder Judicial de Salta, donde se actualiza el estado de estos procesos.
La carta de la nena de 10 años: pedido directo y la frase “consiga rapido una familia”
En una de las cartas incorporadas al expediente, la hermana menor, de 10 años, eligió dirigirse al magistrado con un saludo espontáneo y sencillo. Comenzó escribiendo: “Hola jues. Quiero una familia que sea buena y que me quiera, quiero todo lo mejor para mi hermana y para mí”. Con esas palabras, dejó en claro que su mayor preocupación es no separarse de su hermana y poder crecer en un entorno estable.
En el mismo texto, la niña aprovechó para contarle al juez algunos detalles de su día a día en el hogar estatal donde vive. Mencionó que en la escuela logró un “10 excelente” en matemática, mostrando el orgullo por su desempeño escolar y el esfuerzo que hace en las clases. También relató que tuvo su primera entrevista con la psicóloga, espacio en el que pudo hablar sobre situaciones de su historia personal.
Hacia el final del escrito, la nena cerró con una frase que quedó resaltada dentro del expediente judicial por su claridad: “Por favor, consiga rápido una familia”. Al lado de ese pedido, agregó el dibujo de una carita sonriente, con el que decidió acompañar su mensaje. Ese gesto, sencillo pero muy gráfico, también fue incorporado a la documentación del caso.
Que es una convocatoria publica y como sigue el proceso de adopcion en Salta
El caso de estas dos hermanas está encuadrado dentro de la figura de convocatoria pública, un recurso que se utiliza cuando, pasado el plazo previsto, no se encontraron postulantes adecuados dentro del registro oficial de la provincia. En esa situación, el llamado se amplía para que personas solas o grupos familiares de cualquier punto del país puedan inscribirse y ofrecerse para asumir el cuidado.
En términos prácticos, esto significa que quienes consideren que pueden hacerse cargo de la crianza de las dos nenas juntas pueden presentarse, aunque no vivan en Salta. La información y las instrucciones para postularse se difunden a través del sitio web del Poder Judicial, que es el canal formal donde se centralizan las convocatorias vigentes y los requisitos.
De acuerdo con los datos difundidos, durante el último año se concretaron 50 procesos de adopción de niñas, niños y adolescentes en la provincia, mientras que 32 chicos y chicas siguen en lista de espera bajo el sistema de convocatoria pública. Las cifras oficiales y los detalles de cada llamado se publican y actualizan en la página institucional del Poder Judicial de Salta, donde además se especifica la situación de grupos de hermanos como el de estas dos hermanas.
La postura de la hermana mayor y el deseo de una familia para las dos
La hermana de 12 años también eligió la escritura como herramienta para hacer oír su voz. En su carta, remarcó que quiere ser adoptada y “ya no estar en el hogar”, dejando en evidencia que su principal expectativa es dejar la institución para integrarse a un núcleo familiar. Su primera referencia fue a una familia con mamá y papá, aunque luego aclaró que está dispuesta a considerar otras formas de organización familiar si eso permite concretar la adopción.
En el texto, la adolescente insistió en que su principal condición es permanecer junto a su hermana menor. En una de las frases que más peso tuvo en la nota, escribió: “Quiero una familia que sea buena conmigo y con mi hermana”. Con esa definición, dejó expreso que el vínculo entre las dos es central y que su pedido no es individual, sino pensado para las dos.
Las cartas de ambas niñas quedaron incorporadas de manera formal al expediente de adopción y son parte del material que analiza el Juzgado interviniente mientras continúa vigente la convocatoria pública dirigida a personas y familias de todo el país interesadas en recibir a las dos hermanas.

