Dos camioneros quedaron detenidos y más de 35 toneladas de un químico vinculado a la producción de drogas fueron secuestradas por Gendarmería Nacional durante un control en un paso fronterizo del norte del país. El operativo se realizó el jueves 19 de marzo de 2026, alrededor de las 16:30, cuando el personal aduanero y los gendarmes advirtieron irregularidades en la documentación que acompañaba la carga.
Al revisar los papeles, los efectivos detectaron datos que no cerraban y decidieron avanzar con una inspección completa de los dos camiones de gran porte. En ese momento surgió que ambos vehículos llevaban tambores con una sustancia química que, según registros oficiales, suele usarse como insumo en la elaboración clandestina de estupefacientes.
Ante la sospecha, se procedió a pesar la mercadería y a verificar también la situación de la empresa responsable del transporte, así como la identidad de los choferes, que se encontraban cruzando la frontera con la carga.
Detectan tambores con químico y hallan más de 35 toneladas
Durante el control físico de los rodados, los gendarmes localizaron primero 95 tambores plásticos azules en uno de los camiones y, luego, otros 96 recipientes de idénticas características en el segundo vehículo. Todos los envases estaban identificados con rótulos que indicaban “Acetato de etilo” y señalaban un peso unitario de 184 kilos.
Tras el pesaje general, el total acumulado ascendió a 35.144 kilos de la sustancia química. De acuerdo con la información oficial suministrada por las autoridades intervinientes, el compuesto es considerado un precursor clave para la elaboración de drogas en laboratorios clandestinos, además de otros usos industriales.
Por ese motivo, y al no poder justificar en el momento un traslado regular de semejante volumen de producto, se dispuso el secuestro inmediato de los 191 tambores, quedando la carga bajo custodia de Gendarmería a disposición de la Justicia Federal competente.
Irregularidades en la empresa y documentación trucha de los choferes
En paralelo al control de la carga, los investigadores se enfocaron en la empresa encargada del transporte del químico. Al consultar las bases de datos oficiales, constataron que la firma no contaba con habilitación para distribuir este tipo de sustancias y que tampoco aparecía inscripta en el Registro Nacional de Precursores Químicos (RENPRE), inscripción obligatoria para operar legalmente con estos compuestos.
Además, durante la verificación de identidad y papeles, se detectó que los dos conductores, ambos de nacionalidad boliviana, habían presentado documentación falsa al momento del cruce fronterizo. Las credenciales exhibidas no coincidían con los registros consultados por las fuerzas de seguridad, lo que reforzó las sospechas sobre el origen y destino de la operación.
Frente a ese cuadro, el personal actuante comunicó de inmediato las novedades a la Sede Fiscal Descentralizada de Orán, que tomó intervención en el expediente y comenzó a definir las primeras medidas judiciales a seguir en la causa.
Intervención de la fiscalía de Orán y secuestro de camiones
Tras recibir el informe de Gendarmería, la fiscalía dispuso la participación de personal de la Agencia Regional de Criminalidad Compleja y Asuntos Complejos (ARCA) para profundizar la investigación sobre el cargamento de más de 35 toneladas de químico asociado a drogas. Los agentes especializados fueron convocados para labrar las actas correspondientes y realizar peritajes sobre la sustancia incautada.
Como parte de las medidas iniciales, se ordenó la aprehensión de los dos choferes, el secuestro de ambos camiones de carga y la confiscación de los teléfonos celulares de los involucrados, que quedaron a disposición de la Justicia para su análisis en el marco de la causa abierta.

