Las industrias del NOA se preparan para un escenario de menor disponibilidad de gas en invierno, con impacto directo sobre plantas fabriles y estaciones de GNC. La situación alcanza a Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero, donde desde el 1 de mayo regirá una baja en el abastecimiento firme para la región. En ese contexto, las industrias del NOA ya analizan dos salidas posibles: contratar suministro por fuera del esquema regulado, con costos más altos, o detener parte de sus procesos productivos si las restricciones se profundizan en los días de mayor frío.
El cambio surge de una resolución de la Secretaría de Energía de la Nación que reorganiza el transporte de gas por los ductos troncales. Además del nuevo esquema de peajes para las distribuidoras, la medida reduce los volúmenes firmes de entrega. En el norte argentino, el efecto aparece con más fuerza por la distancia con la Cuenca Neuquina, de donde sale el gas que hoy ordena buena parte del sistema.
Las primeras comunicaciones oficiales apuntan a usuarios con contratos interrumpibles, sobre todo industrias y estaciones de carga de GNC. Sin embargo, en el sector advierten que, si la demanda residencial sube fuerte por las heladas, las limitaciones podrían extenderse también a usuarios con contratos ininterrumpibles, que pagan más justamente para contar con mayor previsibilidad.
El nuevo esquema de transporte achica el gas firme para el NOA
La base del problema está en la resolución 66/2026, publicada el 13 de marzo, que tendrá aplicación desde el 1 de mayo. A partir de esa fecha, las distribuidoras de distintas regiones deberán pagar a las transportistas por el uso de los gasoductos troncales que llevan el fluido desde Vaca Muerta hacia el centro del país, Cuyo, parte del Litoral y el norte argentino. Junto con ese rediseño, también se ajustan los cupos garantizados.
En la zona de concesión de Naturgy, que abarca Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero, el abastecimiento firme desde el Gasoducto del Norte revertido pasará a 3,2 millones de metros cúbicos diarios de gas neuquino. Hasta ahora, el volumen asegurado era de 4,9 millones. Eso implica una reducción de 1,8 millones de metros cúbicos diarios en la capacidad firme para esa área.
Tomado en términos porcentuales, la caída es del 35% en el suministro asegurado para la región. Esa merma se da mientras se compensa el flujo con destino a Buenos Aires desde Neuquén por medio del Gasoducto Perito Moreno, antes llamado Néstor Kirchner. Para las empresas del norte, ese reordenamiento deja un margen más ajustado de cara a los meses de bajas temperaturas.
La incertidumbre que venía siendo mencionada como una posibilidad pasó, en los últimos días, a un plano más concreto. Distintos sectores productivos ya toman como un hecho que durante la temporada fría habrá restricciones sobre parte del consumo fabril y comercial vinculado al gas. Por eso, algunas firmas empezaron a revisar contratos y costos antes del arranque del período más delicado.
Las industrias del norte evalúan frenar líneas o pagar provisión más cara en invierno
Con menos cupo firme disponible, las actividades industriales de la región plantean que, durante el invierno, podrían verse obligadas a detener procesos o a salir al mercado a buscar gas por vías privadas. Esa alternativa aparece como una salida para sostener operaciones, aunque en el propio sector la describen como muy costosa para la estructura productiva del norte.
Entre las opciones mencionadas figuran el gas de la planta regasificadora de GNL de Mejillones y el proveniente de yacimientos en declinación del norte salteño y de Bolivia. De acuerdo con lo señalado por actores del sector, se trata de abastecimientos de alto valor. Incluso, a algunas industrias del NOA ya se les pidió que informen qué volúmenes de GNL regasificado estarían dispuestas a comprar desde mayo.
Según las estimaciones citadas en los planteos empresarios, los embarques de Gas Natural Licuado superarían los 27 dólares por millón de BTU. Además, se indicó que ese suministro tendría un precio seis veces superior al del servicio regulado. En paralelo, el gas proveniente de los yacimientos del norte registra valores casi dobles frente al que llega desde Vaca Muerta.
En ese cuadro, las restricciones iniciales alcanzarían a plantas industriales y estaciones de GNC con contratos interrumpibles. No obstante, las fuentes consultadas por el sector remarcan que el alcance final dependerá del comportamiento de la demanda domiciliaria. Si el frío se vuelve más intenso y el consumo residencial crece como ocurre en las jornadas de heladas, también podrían resignarse volúmenes hoy comprometidos para contratos ininterrumpibles.
Salta y Tucumán ya activaron reuniones y reclamos por el abastecimiento
En Tucumán, donde Naturgy tiene su base regional, medios locales reportaron que la distribuidora ya habría advertido a la Secretaría de Energía sobre las consecuencias que podría generar la resolución 66/2026 en una zona donde el abastecimiento es considerado frágil. Uno de los puntos que más preocupación generó fue justamente la baja en la capacidad de entrega firme.
Los reclamos de entidades empresarias también empezaron a escalar en esa provincia. El viernes, el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo se refirió a la situación al mencionar el inicio de actividades productivas clave. “Tucumán está por iniciar la zafra azucarera, la cosecha de granos gruesos y atraviesa la zafra citrícola. No pueden faltar la energía ni el combustible. El Gobierno nacional tiene la obligación de resolver este problema para quienes producen, industrializan y comercializan en todo el territorio de la Argentina”, afirmó.
Antes de esas declaraciones, la Unión Industrial de Tucumán había enviado una nota para advertir por el impacto esperado durante el invierno. En ese documento, la entidad señaló que la continuidad de la actividad en plantas que sostienen miles de puestos de trabajo quedaría comprometida. También sostuvo que la pérdida de volúmenes, derivada de la nueva organización del transporte, dejaría “sin capacidad asegurada a los usuarios industriales durante los meses de mayor demanda y expuestos a severas restricciones de abastecimiento”.
En Salta, el tema también entró de lleno en la agenda empresaria. A comienzos de esta semana, dirigentes de la Unión Industrial de Salta se reunieron con el ministro de Producción y Minería, Ignacio Lupión. En ese encuentro, el abastecimiento de gas para los meses fríos ocupó un lugar central, junto con el aumento del costo de la energía y el peso de la carga impositiva sobre la producción.
El problema se combina con obras inconclusas y menor producción en el norte
El escenario actual no responde a una sola causa. En los meses previos ya se venía advirtiendo sobre una combinación de factores que podía complicar el abastecimiento regional: la caída de la producción gasífera en el norte salteño, las obras todavía inconclusas de reversión del Gasoducto Norte, las dudas en torno a la importación de GNL y, ahora, la reducción de entregas firmes desde Vaca Muerta a partir del 1 de mayo.
Con ese cuadro de fondo, la región llega al invierno sin volumen suficiente de gas neuquino para cubrir toda la demanda. La ubicación del NOA dentro del sistema también suma presión, ya que la distancia respecto de la Cuenca Neuquina lo deja en una posición más vulnerable frente a los cambios en la logística de transporte y priorización de flujos.
En la práctica, eso pone bajo tensión a actividades fabriles y agroindustriales de Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. Si el abastecimiento regulado no alcanza, las empresas deberán decidir entre pagar fuentes alternativas más caras o detener líneas de producción. Las estaciones de GNC con contratos interrumpibles también quedaron dentro del primer grupo alcanzado por las comunicaciones oficiales difundidas en los últimos días.
De esta manera, el NOA entra a la temporada fría con un esquema más ajustado de oferta, mayores costos potenciales y advertencias ya formalizadas ante distintos actores del sector energético y productivo. Desde mayo, el suministro firme para la región será menor al actual y las empresas afectadas ya comenzaron a informar necesidades de compra alternativa para sostener su operación.

