Declaran la Finca San Miguel patrimonio histórico y cultural de Cerrillos

La ordenanza municipal que protege a la Finca San Miguel abre el camino para que se la reconozca también como patrimonio histórico a nivel provincial.

La Finca San Miguel, ubicada en San José de los Cerrillos, fue declarada oficialmente lugar histórico y patrimonio cultural de la ciudad de Cerrillos mediante una ordenanza municipal que la protege por su valor arquitectónico, simbólico y por su pasado jesuítico. La norma fue aprobada de forma unánime por el Concejo Deliberante y luego promulgada por el Ejecutivo municipal, consolidando así la nueva categoría de resguardo patrimonial para este predio donde hoy funciona el Inta.

La iniciativa surgió a partir de un pedido de la Academia de Historia del Instituto Güemesiano de Salta, que reclamó una figura de protección específica para la Finca San Miguel, considerando su peso histórico para Cerrillos y para toda la región. Con esta declaración local, la entidad académica se prepara ahora para gestionar un reconocimiento similar ante la Legislatura provincial.

La decisión también pone el foco en la larga trayectoria del inmueble, que pasó de ser un extenso fundo jesuítico a convertirse en una pieza central del entramado productivo y científico actual de Cerrillos, al albergar al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta).

Cómo se aprobó la ordenanza que protege a la Finca San Miguel

La Finca San Miguel fue declarada “Lugar Histórico y Patrimonio Cultural de la ciudad San José de los Cerrillos” a través de la Ordenanza N° 662/26. En los considerandos, la norma resalta que el predio recibe este resguardo “en razón de su valor histórico, arquitectónico, cultural y simbólico”, subrayando así la importancia que tiene para la identidad de Cerrillos.

El proyecto ingresó al Concejo Deliberante luego de que la Academia de Historia del Instituto Güemesiano de Salta presentara una solicitud formal ante la Municipalidad de Cerrillos. A partir de ese pedido, se elaboró la propuesta normativa que se incorporó al temario de sesiones del cuerpo deliberativo.

La ordenanza fue sancionada el 17 de diciembre de 2025, en una sesión donde estuvieron presentes los concejales Ramiro Vallejos, Celeste Corimayo, Darío Albeza, Javier Kairuz, Adrián Landriel, Francisco López Soto, Delia Mamaní, Néstor Ríos y Omar García. Todos los ediles que participaron acompañaron la iniciativa, sin votos negativos ni abstenciones, lo que marcó un respaldo político unánime a la protección de este patrimonio de Cerrillos.

Una vez aprobada por el Concejo Deliberante de Cerrillos, la ordenanza pasó al Departamento Ejecutivo. El intendente Enrique Borelli procedió a su promulgación, completando así el circuito institucional necesario para que la Finca San Miguel quede reconocida en la normativa local como patrimonio cultural e histórico de la ciudad.

Origen jesuítico y evolución histórica de la Finca San Miguel

La historia de la Finca San Miguel se remonta al período colonial. De acuerdo con investigaciones de la licenciada Angela Ruíz y la profesora Mercedes Guzmán, en 1676 la Compañía de Jesús recibió estas tierras “en mercedes del rey de España Carlos II (‘El Hechizado’)”. Según esos trabajos, el territorio concedido se extendía “desde la ‘acequia de los Cerrillos hasta la estancia de Osma’”.

En ese amplio fundo, que llega a los 350 años desde su conformación, los jesuitas instalaron un establecimiento al que llamaron San Miguel, en honor al arcángel. Allí construyeron una capilla dedicada a esa advocación religiosa, que aún está en pie y conserva en su interior la imagen antigua de San Miguel, un elemento central del patrimonio religioso y cultural de la zona.

La Compañía de Jesús mantuvo el dominio de la Finca San Miguel de los Cerrillos durante 91 años, hasta que el rey Carlos III dispuso la expulsión de los jesuitas de América en 1767. A partir de ese decreto, los bienes de los llamados “expulsos” quedaron bajo administración de la corona española, que inició un proceso de ventas para afrontar “los gastos causados por el exilio de los Jesuitas”, según consta en los registros históricos.

En ese marco, la Finca San Miguel cambió de manos y terminó en poder de la familia Aramburu, relacionada con otras grandes propiedades en los Valles Calchaquíes. Con el correr de las décadas, el inmueble atravesó distintas transferencias y gestiones privadas, lo que fue modificando la administración pero no su peso territorial dentro de Cerrillos.

Del fundo jesuítico al rol actual como sede del Inta

El rumbo de la Finca San Miguel dio un giro en 1958, cuando el predio fue adquirido por el Estado nacional. Desde entonces se destinó al funcionamiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), organismo creado en 1956 y actor clave en la investigación y el desarrollo del sector agropecuario en la región.

A partir de ese momento, la Finca San Miguel pasó a combinar dos dimensiones: por un lado, su fuerte carga histórica como antiguo establecimiento jesuítico, con capilla y trazas coloniales; por otro, su uso actual como centro de trabajo técnico y productivo, lo que refuerza su condición de patrimonio vivo dentro de Cerrillos.

La referencia al año de creación del Inta indica que el organismo cumple 70 años de trayectoria, mientras que la finca que lo alberga carga con más de tres siglos de historia documentada. Esta superposición de tiempos y funciones fue uno de los puntos señalados para justificar su reconocimiento formal como patrimonio histórico y cultural de Cerrillos.

La resolución del Concejo Deliberante no se limita al reconocimiento local. La Academia de Historia del Instituto Güemesiano de Salta anticipó que, con este antecedente municipal, prevé solicitar a la Legislatura una ley que declare a la Finca San Miguel de los Cerrillos como “Lugar Histórico y Patrimonio Cultural de la Provincia de Salta”.

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