El próximo lunes 23 de marzo de 2026 será clave para organizar el trabajo y el descanso, porque se suma a un feriado nacional y arma un fin de semana extra largo, pero no es un feriado tradicional. Esa fecha fue fijada como día no laborable con fines turísticos, por lo que la asistencia al empleo y la forma de pago cambian respecto de un feriado común y generan dudas entre quienes tienen que ir a trabajar en marzo.
La gran diferencia es que, al no tratarse de un feriado nacional, el lunes 23 de marzo queda bajo decisión de cada empresa o institución, tanto para definir si se trabaja como para acordar licencias. El martes 24 de marzo, en cambio, sí figura como feriado inamovible y se paga con las reglas especiales previstas para esos casos.
De esta manera, el bloque que va del sábado 21 al martes 24 de marzo se perfila como un fin de semana largo de cuatro días, muy buscado para el turismo interno. Sin embargo, el verdadero impacto en la rutina laboral dependerá de cómo cada empleador organice el trabajo ese lunes no laborable turístico.
Feriado vs día no laborable: qué cambia en el trabajo y en el sueldo
El punto central es que **el lunes 23 de marzo no es feriado nacional sino día no laborable con fines turísticos**, una figura prevista en la Ley 27.399. Esa categoría marca una diferencia concreta en el trato laboral: no obliga a suspender la actividad y tampoco genera el pago doble que sí corresponde en un feriado.
Según la normativa vigente, en los días no laborables la actividad solo se lleva a cabo si así lo define la parte empleadora. Esto quiere decir que la decisión final sobre si se trabaja o no el 23 de marzo la toma cada empresa, comercio, organismo o institución, tanto en Salta como en el resto del país. No existe una obligación general de cerrar ni de abrir.
En cuanto al salario, el lunes 23 de marzo se liquida como un día de trabajo común. Si el trabajador presta tareas, cobra su jornada normal, sin recargo ni pago al 100 %. Si el empleador decide otorgar descanso, el criterio también se ajusta a las reglas habituales de cada relación laboral, sin que la ley lo considere feriado nacional.
La situación cambia el martes 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que integra el esquema de feriados inamovibles. Allí rigen las normas típicas: si la persona no trabaja, igualmente percibe el sueldo habitual, y si debe asistir, la remuneración se paga al doble, con un recargo del 100 % sobre la jornada ordinaria.
Un finde largo de cuatro días y el uso turístico del feriado de marzo
La combinación entre el día no laborable del lunes 23 y el feriado inamovible del martes 24 de marzo arma un descanso extendido entre el sábado 21 y el martes 24. Este esquema, que se repite en otros momentos del año, está pensado para apuntalar el movimiento turístico, en especial hacia destinos del interior como los valles y la región andina.
El Poder Ejecutivo nacional puede fijar hasta tres días no laborables turísticos por año, según lo autoriza la Ley 27.399 de días libres nacionales. Con estos “puentes turísticos” se busca que más personas aprovechen a viajar cuando hay feriado y, al mismo tiempo, se mantenga claro qué se considera feriado nacional y qué no, algo clave al momento de calcular el pago del trabajo.
Para 2026, uno de esos días elegidos es precisamente el lunes 23 de marzo, que se suma al feriado del 24 y estira el descanso. Otros días de este tipo previstos para ese año son el viernes 10 de julio y el lunes 7 de diciembre, fechas en las que también se aplica el criterio de día laboral común si se trabaja y sin pago doble.
Cómo se ordenan los feriados inamovibles y trasladables en 2026
Además de los días no laborables turísticos de marzo y otros meses, el calendario argentino diferencia entre feriados inamovibles y feriados trasladables. Los inamovibles se cumplen siempre en la fecha exacta, sin correrse, más allá de qué día de la semana caigan, y tienen un impacto directo en la organización del trabajo y del descanso.
Dentro de este grupo, para 2026 aparecen, entre otros, el 1 de enero, Año Nuevo; el 16 y 17 de febrero, Carnaval; el 24 de marzo, Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia; el 3 de abril, Viernes Santo; el 1 de mayo, Día del Trabajador; el 25 de mayo, Revolución de Mayo; el 20 de junio, Paso a la Inmortalidad de Manuel Belgrano; el 9 de julio, Día de la Independencia; el 8 de diciembre, Inmaculada Concepción de María; y el 25 de diciembre, Navidad.
Por otro lado, los feriados trasladables son fechas patrias que pueden moverse para fortalecer los fines de semana largos. Allí se encuentran el 17 de junio, Paso a la Inmortalidad de Martín Miguel de Güemes; el 17 de agosto, Paso a la Inmortalidad de José de San Martín; el 12 de octubre, Día del Respeto a la Diversidad Cultural; y el 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional.
Una disposición reciente habilita a que, si estos feriados trasladables caen sábado o domingo, el Poder Ejecutivo los pueda correr al viernes anterior o al lunes siguiente, con el fin de ordenar mejor la actividad económica y el turismo sin modificar el sentido de cada conmemoración.
Qué mirar antes de organizar el trabajo para el lunes 23 de marzo
Con este esquema, el lunes 23 de marzo queda en una situación intermedia: se lo clasifica como día no laborable turístico, pero no como feriado, y por eso muchas personas consultan cómo se paga y si están obligadas a asistir al trabajo. La ley marca que la concurrencia depende de lo que resuelva cada empleador y que la remuneración se calcula como una jornada habitual.
En la práctica, esto implica que habrá sectores que harán “puente” y otros que mantendrán la atención normal, tanto en el ámbito privado como en dependencias públicas que decidan seguir funcionando. De esa definición dependerá si el fin de semana largo de marzo se vive como cuatro días de descanso o si el lunes 23 se suma al calendario de trabajo.

Feriados de marzo: ¿el lunes 23 se paga doble?
